Después de las dos de la tarde de este martes, el ex gobernador del Meta, Alan Jara, volvió a la vida. Fueron 2.760 noches en las que sólo los recuerdos y la radio lo mantuvieron atado a su familia.
Su regreso a la vida se dio justo cuando descendió del helicóptero brasileño Cougar y pudo abrazar a su hijo Alan Felipe y a su esposa Claudia. La sonrisa no se borraba de su rostro.
"Papá, papá" gritó, entre sollozos, su hijo Alan Felipe, de 14 años, quien sólo tenía siete cuando su padre fue secuestrado por las Farc.
Su esposa Claudia, quien salió corriendo por la pista en el momento en que tomó tierra el aparato, tampoco pudo reprimir las lágrimas.
Lo primero que hizo Jara fue entregar a su esposa e hijo una foto que portó de ellos durante los más de siete años que vivió cautivo en las selvas colombianas.
Jara, con sombrero y la mochila en la que trajo las pertenencias de la selva, caminó, sin soltarse ni un segundo de su familia, por la pista del aeropueto Vanguardia de Villavicencio y cruzó algunas palabras con la prensa: "Libre, libre", repitió a los periodistas y afirmó que se enteró de su liberación el pasado 18 de diciembre, aunque estuvo seguro sólo hasta la mañana de este martes.
Sus críticas al presidente Uribe
Tan sólo unos minutos después de abandonar el aeropuerto, se reencontró de nuevo con la prensa. Allí reveló, en una nutrida y simpática conversación, los momentos más difíciles y también los más cómicos de estos 2.760 días de secuestro o "mejor estas 2.760 noches", expresó.
Alan Jara no titubeó. Por el contrario, durante sus primeros 103 minutos de declaraciones ante la prensa nacional y extranjera fue certero en sus críticas contra el Gobierno y en cuestionar el esfuerzo del Presidente Álvaro Uribe por conseguir el regreso a casa de todos los plagiados por las Farc.
Con el mismo sentido del humor e inteligencia con que fue descrito por sus ex compañeros liberados, Jara habló ante la opinión pública y dijo haberse sentido abandonado por el Presidente durante su estadía en la selva.
"Considero que la actitud del Presidente (Álvaro) Uribe no ha ayudado para nada a que se produzca el intercambio humanitario y por ende, la liberación de los prisioneros. No lo dijo con resentimiento ni con amargura por los años que pasé", respondió Jara al preguntársele por su opinión sobre Uribe Vélez.
Y agregó que "pareciera que al presidente Uribe le conviene guerra que se vive en el país, y pareciera que las Farc le gusta que Uribe esté en el poder, porque ambos apuntan a lo mismo: a que el intercambio no avance".
Pero las críticas del ex gobernador no pararon ahí. Su férrea posición en contra del la Política de Seguridad Democrática y los rescates militares no se hicieron esperar.
Y aunque reconoció la firmeza de la Seguridad Democrática, se preguntó qué tanto podría soportar este "pilar" del Gobierno un acuerdo humanitario con las Farc: "Pero si la Política de Seguridad Democrática es tan fuerte, ¿será que la pone a tambalear un acuerdo humanitario? No creo que sean tan débil".
La única salida es la negociada
El ex gobernador dijo que las Farc no están derrotadas, sino por el contrario cuenta con muchos integrantes, y que la única solución al conflicto en Colombia es el diálogo político.
Jara dijo que la decisión de las Farc de liberar de forma unilateral a seis rehenes "puede indicar un camino político". El ex gobernador reiteró la importancia de llegar a un acuerdo humanitario porque "cada minuto que alguien esté en la selva en las condiciones en que estamos, o están allá, cada segundo es un peligro y no hay tiempo, es hoy mismo".
"Las Farc no están debilitadas para nada (...), allá hay muchos, la mayoría jóvenes", indicó sobre la experiencia que dijo haber tenido durante su convivencia con los guerrilleros en la selva. "No veo otra salida que la negociada", insistió.
Así mismo exclamó que "nadie puede estar bien en la selva" y por ello volvió a pedir la urgencia de traer a todos los secuestrados a la libertad y de hacer un acuerdo humanitario.
"A los dos días del secuestro nos dieron lo que llaman refrigerio, un agua royal y a veces galletas. Yo puse el vaso y encima las galletas de esas tostaditas. Salí a hacer una diligencia y cuando regresé estaban dobladas, la humedad dobla lo que sea y allá las personas se están pudriendo en la selva. Por eso es urgente traerlo y el intercambio humanitario no se puede dilatar más porque no se puede", agregó Jara.
Además dijo que todos los secuestrados están enfermos: "¿De qué están enfermos?, es más fácil responder de qué no, porque son muchos años" y dijo que tiene problemas de salud en las pierna, los riñones, la espalda o la columna.
"Pensar en escapar es como una ruleta rusa"
El ex gobernador del Meta Alan Jara, que recordó a muchos de los secuestrados y al drama que deben pasar sus familias, pidió a los colombianos no olvidar a los otros secuestrados.
También dijo que no pensó en escapar, porque esa posibilidad "es una ruleta rusa, pero con seis balas. No hay esa opción, quienes tuvieron la fortuna de hacerlo, pero hoy esa opción no es válida, cada que se hace algo las Farc hacen algo también y toman las medidas y reaccionan y las acciones que se han dado no son viables y por eso no cruzó por mi mente porque era jugar a la ruleta".
Además expresó que la convivencia con sus compañeros de cautiverio no lo afectó, al contrario, destacó la fuerza que ello le dio: "Sobre la convivencia lamento disentir con Luis Eladio (Pérez) porque conviví con unas personas extraordinarias y hay que rendirles tributo porque son seres extraordinarios y están allá en la selva de Colombia", dijo y agregó que "me precio de haber hecho una gran amistad con quienes compartí".
El día de su cautiverio
En la narración, en la que pudo citar al Chavo como filósofo, contó cómo fue secuestrado el 15 de julio de 2001. "Fui invitado por Naciones Unidas a ir a municipio de Lejanías, donde iba a inaugurar un puente. Cuando pregunté sobre el tema de seguridad, porque en Colombia para ir al baño hay que preguntar por la seguridad, me dijeron que no había inconveniente aunque no había fuerza pública", dijo.
Luego fue detenido en un retén de la guerrilla de donde lo llevaron pasando por municipios de la antigua zona de despeje, como Mesetas, Uribe, la Zulia, la Macarena y el Caguán, "allá me entrevistó el comandante de la guerrilla Jorge Briceño y me hicieron una serie de planteamientos, recriminaciones y la frase final fue: 'usted no sabía que yo iba a coger a los parlamentarios para el canje?', le respondí: 'Yo no soy parlamentario' y me dijo: 'pero iba a ser' y aquí estoy siete años y medio después".
El castigo de las Farc
Jara también se refirió al uso de las cadenas durante el secuestro y la alimentación. Dijo que fue privilegiado, pues no fue amarrado al cuello sino al pie izquierdo, “pero sucedió un hecho lamentable y es que a dos de ellos (los secuestrados), por un error de la misma guerrilla en la postura de las cadenas, las dejaron sueltas y la sanción fue no quitárselas. Y desde hace dos años hay dos de ellos con la cadena al cuello de manera permanente, día y noche".
Por eso, Jara criticó que las cadenas se usen como "método de castigo y no de seguridad. Pido a las Farc que eso se suprima, porque es denigrante". Sin embargo, el ex gobernador no precisó los nombres de los secuestrados que sufren este castigo.