EL MINISTRO DEL Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, visitó ayer las instalaciones de la cárcel Bellavista, donde habló con los internos, les ofreció soluciones a sus problemas y prometió agilizar la descongestión del penal.
En poco más de un mes -para el 15 de diciembre- en Bellavista deberá haber 600 presos menos, lo que significará una descongestión cercana al 10 por ciento, teniendo en cuenta que la población actual del penal es de 6.318 reclusos.
El compromiso lo asumió ayer el ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, quien estuvo en las instalaciones de la cárcel durante gran parte del día.
Allí se reunió con las directivas del penal y del Inpec en general, también con el personal de guardia y, lo más importante, con varios representantes de los presos, que de boca propia le relataron las penurias, angustias y dificultades que afrontan cotidianamente en esta prisión, la de mayor hacinamiento del país, con un exceso de más del 200 por ciento, según reconoció el propio ministro.
Valencia Cossio, luego de oír a los internos, emplazó al director del penal, José Naún Zuleta, a mejorar aspectos como la alimentación, la salud, el trabajo y la educación como elementos que pueden contribuir a la resocialización de los internos.
Pidió agilidad para desmantelar las situaciones anómalas que se presentan en el penal, como la presencia de los llamados "caciques" y la posible corrupción que se está dando ante los hechos de violencia sucedidos este año y las frecuentes incautaciones de armas, drogas, celulares y otros elementos.
"Nuestro propósito es humanizar y descongestionar las cárceles, especialmente esta que es la más hacinada y más compleja del país, para lograr una efectiva resocialización", afirmó el jefe de la cartera del Interior, que incluso estuvo en el patio 8 escuchando al grupo de reclusos, que elevaron sus quejas libremente.
Soluciones Pensando que la raíz de los grandes problemas que se presentan en Bellavista viene precisamente del exceso de internos, Valencia Cossio le pidió al subdirector general del Inpec, coronel Carlos Alberto Barragán, que agilice, para el 15 de diciembre, el traslado de 600 internos.
Fue claro en que estos traslados deben tener en cuenta la procedencia del recluso buscando no causarles perjuicios a sus familias para las visitas. Así, los reos cuyas familias residan en el sur del país deberán ir a prisiones en esa región, igual acontecerá para la Costa o el Valle.
"Los de Antioquia deben movilizarse a cárceles como la de San Cristóbal y Puerto Triunfo", recalcó ante una inquietud expresada por los guardias en tal sentido y teniendo en cuenta los dramas que se vivieron en las remisiones del viernes, cuando 103 presos fueron llevados a otras cárceles colombianas dejando a varias familias en dificultades para visitarlos, como lo reseñó este periódico en nota de ayer sábado.
Pero el deshacinamiento va más allá. Para marzo de 2010 la cifra de traslados será de 1.000 y para agosto, de 2.000. Este año, confirmó el director del penal, se han trasladado 700 presos.
Anunció que de acá al 17 de enero entrarán en servicio tres de las 11 cárceles que se construyen en Colombia, que darán 23.000 cupos en total para el plan de descongestión. Las tres primeras son las de Cúcuta (1.297 cupos), Puerto Triunfo (1.170) y Yopal (928).
Ante quejas de algunos internos de que a quienes lideran la defensa de los derechos humanos son trasladados sin explicaciones, el ministro precisó que esa situación no se puede dar.
"Por esa mera razón no se puede decretar un traslado -observó-, pues el mismo Estado está obligado a respetar y proteger la defensa de esos derechos, pero si hay razones administrativas para el traslado, hay que respetar esas decisiones".
Valencia reconoció la crítica situación que se vive en esta prisión colombiana.
El clamor por el mejoramiento de la alimentación es tal que, aprovechando la presencia del ministro Valencia Cossio, los internos de algunos patios gritaban desde adentro, a su paso: "la comida, mejoren la comida". El eco llegó a oídos del ministro en boca de los voceros de los patios, que se quejaron de la llamada "sopa de valientes", una especie de caldo con papas semicrudas y muy duras que la llaman así porque solo los más valientes se la comen. "En mi patio, esa sopa la botamos, nadie es capaz de comerla", dijo Víctor Toro, del patio 11.
Algunos denunciaron que hay ciertas preferencias en la comida para algunos presos con privilegios, pero los directivos del penal negaron que se dé esta situación.
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julian.toro
Comentario realizado el 11 de noviembre de 2009 - 21:16
A continuación cito parte de una carta enviada al resposable de este artículo donde Victor Toro explica lo que realmente dijo sobre el SENA:
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- Proyectos tecnológicos, donde yo como Gerente de ENERGEN, CORPOINTEC, HELIX ANDINA, tenía muchos amigos en el SENA como el Dc. Hugo Graciano y el Ing. Gonzalo Gómez Rojas y que con ellos podríamos montar algunos proyectos de tecnología o diplomados en el patio 11, YO NUNCA DIJE QUE EL SENA “NOS HAN PUESTO TRABAS PARA LOGRAR ACUERDOS DE CAPACITACIÓN”, lo que sí comenté es que ofrecí mis buenos oficios para que el SENA, entidad a la que respeto y admiro mucho venga al patio 11 y prepare el personal que tenga la voluntad de capacitarse y salir resocializado con un futuro mejor .
"..."
En un recorrido por las instalaciones de la cárcel, el ministro Fabio Valencia Cossio visitó la panadería, donde comprobó que las cosas en este aspecto están mejorando, aunque no en el nivel esperado por los internos. Pidió que el contratista mejore o si no se verá expuesto a una cancelación del contrato, pues su tarea es "preparar comida para humanos".
Hernán Vanegas
Escenas como esta vivida el viernes motivaron al ministro a exigir que los traslados correspondan a la región donde reside el reo remitido.
Gustavo Ospina Zapata
El ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia, escuchó de primera mano las situaciones anómalas que se presentan en Bellavista.