LUEGO DEL AVANCE de la oposición en estados clave de Venezuela, Hugo Chávez se vio calmado y contento. Analistas dicen que puede explotar en cualquier momento.
En la madrugada de ayer Hugo Chávez decidió salir en público a felicitar a Venezuela entera por la masiva votación, a declarar el triunfo "contundente" de su partido y a reconocer la pérdida de los estados clave de Zulia y Maracaibo, además de la estratégica alcaldía de Caracas, que quedaron en manos de la oposición.
Un acto normal en cualquier democracia pero no en la venezolana. Recordando las duras peleas de campaña que el propio Chávez (sin ser candidato) tomó como propia y en las que amenazaba con cárcel y tanques a los opositores que triunfaran, el reconocimiento de una derrota electoral tomó por sorpresa a buena parte de la comunidad política interna y externa del país vecino.
Hace apenas un año, cuando Chávez se vio derrotado en el referendo de reforma constitucional con el que pretendía, entre otras cosas, aprobar una reelección indefinida, el Primer Mandatario se dejó de sutilezas y le escupió a la oposición esta frase: "su triunfo fue un triunfo de mierda".
Ayer, sin embargo, Chávez fue más moderado quizá porque su perdida estuvo sazonada por un triunfo mayoritario en 17 de los 22 estados.
Para el analista político y profesor de la Universidad Externado de Bogotá, Leonardo Carvajal, el Chávez que se vio reconociendo la derrota es al mismo tiempo un político astuto que sabe qué le conviene mostrar a los ojos del mundo y un Primer Mandatario afectado en su popularidad.
"Chávez no sufrió una derrota contundente. Es una dulce derrota y un triunfo amargo para la oposición. Sin embargo, él sabe que con la derrota hace un año del referendo y ahora sin Caracas, ni Zulia, ni Mérida, ni Táchira, ni Carabobo, las cosas no serán tan fáciles para su proyecto", afirma Carvajal.
La expectativas de Colombia Si bien lo de Chávez en las regionales no puede ser considerado una derrota, los triunfos de la oposición les garantiza que gobernarán en los territorios donde se concentra el 44 por ciento de la población.
Para el presidente de la comisión de relaciones exteriores del Senado de Colombia, el conservador Manuel Ramiro Velásquez, esto significa que el país vecino tiene un nuevo mapa político que nuestro país debe mirar con cautela.
"Recibo los resultados con beneplácito y cautela. Chávez aceptó el triunfo de los opositores pero habrá que darle un compás de espera porque no es raro que mañana arremeta violentamente contra los opositores como lo ha hecho antes", asegura Velásquez.
El senador incluso va más allá y dice que el gobierno de Álvaro Uribe debe ser cuidadoso pues una pérdida de poder local de Chávez puede desencadenar en la intención del mandatario vecino de incentivar nacionalismos con conflictos mediáticos como lo hizo en marzo con el tema del ataque a al campamento de "Raúl Reyes" y su apoyo a Ecuador.
La caída vertiginosa del precio del dólar también afecta un poco la maniobrabilidad del mandatario socialista que verá menguados sus recursos económicos.
Para el profesor Carvajal, el pragmatismo que ha utilizado el gobierno colombiano en su relación con Venezuela debe seguir como constante en momentos de especial efervescencia en el territorio vecino, más si se tiene en cuenta que dos de los estados ganados por la oposición están en la frontera con nuestro país.
Con el nuevo tablero político venezolano dispuesto solo queda esperar con paciencia el comportamiento de Chávez, un mandatario que tiene acostumbrada a Latinoamérica y al mundo a actuar con reacciones explosivas que hoy parecen esconderse tras un temperamento conciliador.
Antioquia Bilingüe
Colombia will not be affected
President Hugo Chávez respectfully accepted the opposition's electoral victories in the country's most populous areas. Colombian analysts, however, believe that his is a fragile attitude which could change at any time. Given the pragmatic relationship between Colombia and Venezuela, it is unlikely that the latter's new political map will affect the diplomacy between both. However, Senator Manuel Ramiro Velásquez assures that Chávez could try to pick a fight with Venezuela's neighbors to increase his popularity.
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO. En el momento, esta herramienta solo funciona con Internet Explorer 4.0 o superior.
Delaurentis
Comentario realizado el 30 de noviembre de 2008 - 17:25
Correcciones ortográficas: "alcaldia de Caracas" Alcaldía de Caracas. ..." perdida..." ...pérdida... "presidente de la comisión de relaciones exteriores del Senado de Colombia". Correcto: Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Colombia. "...debe ser cuidadoso pues una pérdida...". Correcto: ...debe ser cuidadoso; pues una pérdida..." ...tablero político venezolano dispuesto solo queda esperar..." Corrección: venezolano dispuesto, sólo queda esperar...
Carlos Garcia Rawlins, Reuters - Caracas, Venezuela
Pese a mantener su dominio en las elecciones del domingo, el presidente Hugo Chávez empieza a sentir resistencia en lo que hasta ahora ha sido una cómoda ventaja para profundizar su proyecto socialista en Venezuela. Su discurso para reconocer los resultados electorales estuvo marcado por un tono pausado poco habitual en él, reconocido en todo el mundo por su explosividad.