POR PRIMERA VEZ en tres años, Juan Pablo está incluido en el chase , lo que le permite disputar en el 2009 el título de la Sprint Cup de la Nascar. Aquí un análisis de los motivos de su campaña.
Juan Pablo Montoya inició el pasado mes de febrero su tercera temporada en la Nascar, después de dos años que le dejaron como balance ser el mejor novato en su primera aparición y nada más.
Este año el panorama ha cambiado ostensiblemente y el piloto colombiano ha evidenciado enormes progresos, dándose el lujo de pelear carreras, a tal punto que ya registra un segundo puesto en Pocono, en cumplimiento de la válida número 21. E incluso, hoy está en el chase (final).
¿A qué se debe esa notoria mejoría de Montoya? Primero. Los especialistas han tenido varias consideraciones que en el pasado lo perjudicaron como las constantes modificaciones en su grupo de trabajo. En menos de un mes cambiaron el jefe de mecánicos tres veces, y bajo ese escenario era imposible lograr una estabilidad. Por eso la química con el nuevo jefe de equipo, Brian Pattie, bien ligero empezó a rendir sus frutos.
Segundo. Otro de los puntos clave fue la fusión de Chip Ganassi con el equipo Dale Earnhardt.
Tercero. Pero, indudablemente, el fundamental, fue el paso de Dodge a Chevrolet, estos últimos considerados los mejores de la grilla. Según Ricardo Soler, un especialista de los autos en Colombia, con el motor Chevrolet Montoya ganó más potencia y ahí estuvo la gran diferencia con respecto a los años anteriores.
"En el 2009 Juan Pablo puso la casa en orden, ya que en el 2008 tuvo muchos cambios de mecánicos. Ahora todos tiran hacia el mismo lado, aunado al cambio de Dodge a Chevrolet", señala Soler.
Esos cambios, han llevado a que Juan Pablo Montoya se encuentre, por primera vez en tres años, en el grupo del chase , o sea, de los que pueden disputar el título.
"Estar en el chase es un gran logro para Juan Pablo. Ganar el título será complicado porque hay equipos poderosos con más carros en la disputa por el título que aceptarán la orden de atacarlo y lanzarlo contra el muro. Pero que dispute esa instancia, ya es muy importante", cerró Soler.
Este año, a diferencia de los dos anteriores, con el Chevrolet, el piloto bogotano se ha dado el lujo de ir a pelear arriba las válidas con los grandes de la categoría. Ya suma un segundo y de no haber sido por una penalización a lo mejor tendría un triunfo. Lo real, actualmente es top 10.
Contexto
1. El año pasado su promedio de largada en las carreras, fue en el puesto 23. Este año mejoró nueve escalones y ya lo hace en el 14.
2. Cumplidas 24 válidas marcha noveno con 2.975 puntos y Kely Busch, quien ocupa la casilla 13 tiene 2.911 y tres pilotos por delante.
3. El balance este año dice que tiene un podio y un top 5 con el segundo lugar en Pocono, pero que la cifra de top 10 subió a once.
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO. En el momento, esta herramienta solo funciona con Internet Explorer 4.0 o superior.
El Chevrolet que maneja Montoya es de 8 cilindros, 5.7 litros, las revoluciones están limitadas en 9.000 y la potencia es de 800 caballos. Con este vehículo su campaña ha mejorado ostensiblemente en comparación con el Dodge.