El optimismo tejió con fuerza los hilos de la cita de Colombiatex que acaba de concluir. Los visitantes aumentaron, los compradores internacionales llegaron en un buen número y le dejaron a la ciudad y al Instituto para la Exportación y la Moda (Inexmoda), la certeza de que este encuentro hace parte del circuito de ferias textiles y de insumos del mundo.
Los empresarios de América Latina que quieren mostrar sus productos encuentran en Colombiatex una vitrina de excepción. Lo propio sucede con aquellos que necesitan conocer de primera mano los desarrollos y ofertas del competido mundo del sector textil-confección.
El énfasis internacional de la feria, con expositores, compradores y periodistas, se hace más evidente cada año y justifica la decisión que se tomó de llamarla Colombiatex de las Américas.
Celebramos los resultados económicos que hablan de negocios cerrados por el orden de 32,5 millones de dólares y la posibilidad de futuras transacciones por 88,6 millones de dólares. Números que, sin duda, dan cuenta de un sector que se aleja de los fantasmas de la recesión y se acerca a la innovación.
El eje temático de la feria "Naturaleza hecha tecnología" se refiere exactamente a ese elemento diferenciador en el competido mundo de los negocios hoy: la innovación. Entendida como el conocimiento del mercado y del consumidor, para ofrecerles lo que necesitan con las mejores condiciones de precio y calidad.
Y es que en el mundo textilero de hoy no basta con la disponibilidad de producto. Es imprescindible contar con el valor agregado que aporta la investigación. Las compañías comprendieron que el consumidor actual es cada vez más exigente y está más informado y no se conforma con las habituales alternativas, y que busca, si se permite la figura, vestirse de manera más consciente y ética.
No de otra manera llegamos a contar con valiosas propuestas como las de Fabricato y Enka, que desarrollaron textiles a partir de poliéster recuperado de botellas de PET (frascos de agua, aceite o bebidas gaseosas). O la llamativa estampación digital de Estampamos, y las prendas moldeadoras de Invista.
De allí que el enfoque ambiental de la feria sea también parte del destacado balance que mencionamos: qué gusto ver que las empresas locales y nacionales estaban listas para emprender ese camino de la innovación y mostrarse al mundo como marcas responsables en términos ambientales.
Encontrar en la exhibición textiles comestibles, con componentes humectantes o de protección solar, fibras de bambú, maíz o soya; hilos inteligentes y denim con procesos que no requieren enormes cantidades de agua en el lavado, y que trabajan con láser y enzimas, es reflejo de que ya conjugamos en presente el verbo innovar.
Valoramos el espacio que Inexmoda les abrió a los jóvenes y estudiantes, con la alianza que estableció con la UPB como tutora del Pabellón del Conocimiento, con entrada gratuita, y con la oferta de una tarifa preferencial para aquellos que quisieron recorrer el recinto de Plaza Mayor.
Que lo conseguido en esta edición de Colombiatex se mantenga e incremente de cara a Colombiamoda y su propuesta de "Conciencia y Moda".
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8