Algo raro está sucediendo en el mundo del fútbol local, nacional y mundial. Sólo miremos algunos ejemplos elocuentes y recientes: es posible que Rionegro se convierta en el cuarto equipo de Antioquia en el torneo nacional; Boyacá Chicó es el nuevo campeón del fútbol colombiano; y España es el campeón de Europa.
Todos estos nuevos protagonistas, en apariencia eran equipos chicos y sin muchos favoritismos. Y de un momento a otro todo cambió.
Nos alegra enormemente que los chicos -futbolísticamente hablando- también se gocen ser campeones y levanten los trofeos de la gloria. De eso se trata, de que todas las regiones, ciudades y países saboreen las mieles del triunfo... de ser ganadores.
En adelante, Boyacá no será recordado por las ruedas de sus ciclistas, sino también por contar con un club de fútbol ya grande que se codeará con los equipos históricos del fútbol colombiano. Nos alegramos por Tunja.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8