El abogado defensor de los diez estadounidenses acusados de intentar sacar ilegalmente de Haití a 33 menores, Edwin Coq, dijo este viernes que pedirá su libertad provisional porque atraviesan una "situación muy complicada" en la cárcel.
"Están durmiendo en el suelo, no comen bien, les han picado mosquitos, tienen los pies hinchados", dijo a Efe Coq, quien explicó que tuvo que comprar una pizza para ellos, ya que "no están acostumbrados a la comida que se ofrece a los detenidos".
Los diez, cinco hombres y cinco mujeres, fueron inculpados formalmente este jueves de tráfico de menores y de asociación de malhechores tras ser detenidos la pasada semana cuando trataban de pasar a territorio de la República Dominicana en un autobús con un grupo de 33 niños de edades entre dos y doce años.
En una comparecencia ante la fiscalía, los estadounidenses, que pertenecen a la asociación Refugio de Niños Nueva Vida, con sede en Idaho, dijeron que son inocentes y que su única intención era ayudar.
El caso pasa ahora a la fase de instrucción, en la que se determinará si pueden ser puestos en libertad, juzgados en un tribunal criminal o sometidos a la jurisdicción correccional, en caso de que no se aprecie una especial gravedad en la acción cometida.
El letrado se basará en el artículo 80 del código de instrucción criminal haitiano, que permite la libertad provisional si se cumplen los requisitos necesarios, e intentará también que se aplique la figura del "beneficio de urgencia" para tratar de agilizar al máximo la tramitación de su solicitud de libertad, dada la "difícil situación" de los detenidos, explicó.
Coq tiene previsto reunirse con la presidenta del Tribunal Civil Jocelyne Casimir, para conocer a qué juez se atribuye la instrucción del caso y poder presentar la petición de libertad.
Abogado acusa a jefa de misioneros El abogado Edwin Coq dijo que Laura Silsby sabía que el grupo no podía sacar a los menores sin la documentación adecuada y afirmó que los otros nueve misioneros no sabían nada.
"Voy a hacer todo lo posible por sacar a los nueve. Fueron ingenuos. No tenían idea de qué sucedía y no sabían que necesitaban documentación oficial para cruzar la frontera. Pero Silsby sí lo sabía", dijo el abogado este jueves después que un juez formuló las acusaciones contra los diez en una audiencia a puertas cerradas.
Silsby saludó a los periodistas pero se negó a reponder preguntas cuando los misioneros fueron regresados a sus celdas donde están desde el sábado. Haitianos desamparados tras el terremoto del 12 de enero estaban sentados en la playa de estacionamiento del tribunal donde cocinaban unos alimentos.
Silsby se mostró optimista antes de la audiencia. "Esperamos que se cumpla la voluntad de Dios. Y nos dejarán en libertad", dijo a la prensa.
La detención de los misioneros ha causado inquietud en otros países, incluso Francia, cuya cancillería instó este viernes al gobierno haitiano a establecer pronto una comisión bilateral para aclarar los procedimientos de adopción. Familias francesas han recibido a 277 niños haitianos desde el sismo.
Familiares de los estadounidenses detenidos emitieron una declaración el jueves por la noche manifestando preocupación por la suerte de los misioneros.
"Evidentemente no conocemos los detalles de lo que ocurrió y lo que no ocurrió en esta misión", dijo la declaración. "Sin embargo, estamos absolutamente convencidos de que quienes fueron reclutados para incorporarse a esta misión viajaron a Haití para ayudar, y no perjudicar, a estos niños". |