En general, los republicanos en ambas cámaras del Congreso, y algunos demócratas de corte moderado, se oponen a la "opción pública" porque creen que eso representa una mayor injerencia del Gobierno y que no reducirá los costos de salud en E.U., como alegan sus partidarios.
Pelosi explicó que la "opción pública" cuenta con el respaldo de la mayoría de los estadounidenses porque "provee más opciones, fomenta la competencia y pide que las compañías de seguro rindan cuentas".
En ese sentido, divulgó una gráfica elaborada por su oficina que muestra que, según varios sondeos, el apoyo popular a la "opción pública" fluctúa entre el 58 y el 73 por ciento.
La dirigente demócrata criticó la propuesta de la minoría republicana para que los líderes del Congreso de E.U. sean incluidos de forma automática en la "opción pública", porque considera que lo hacen con la intención de torpedear el proyecto.
La versión de la cámara baja, explicó, no exige que nadie se inscriba en la "opción pública", sino que ofrece a los consumidores que participen en el llamado "intercambio de seguros de salud" una variedad de planes, incluyendo los de las aseguradoras privadas.
Además, explícitamente indica que los líderes del Congreso podrán escoger entre seguros privados o públicos si así lo desean, por lo tanto no es obligatorio participar en la "opción pública".
Oposición del otro bando Consciente de las críticas y en busca del apoyo republicano, los demócratas revelaron la noche del martes varios cambios a la propuesta legislativa, aunque aún no han podido resolver desacuerdos internos sobre, por ejemplo, el uso de fondos federales para la financiación de abortos.
Otro punto que causó polémica es que el proyecto elimina la protección de las leyes antimonopolio de la que gozan las compañías de seguro desde 1945. Sus partidarios aseguran que con eso las aseguradoras no podrán aumentar cuotas antes de que tome efecto la reforma de salud en 2013.
En paralelo, la llamada Conferencia Republicana de la cámara baja emitió un comunicado en el que criticó la iniciativa demócrata y destacó que ésta podría generar la pérdida de 5,5 millones de empleos "como resultado de los impuestos que se impondrán a negocios que no puedan proveer seguro médico" a sus empleados. |