Amable lector. El 25 de diciembre cuando los primeros rayos de luz tenuemente iluminaban los campos, recordé a familiares y amigos que ya no están con nosotros. También añoré el olor a musgo y pólvora. Los globos, que en las noches competían con las estrellas, ya no titilan más. Sentí que en cada nueva Navidad, hay más actividad comercial y menos presencia de las figuras del pesebre.
Ese día por la tarde visité a un amigo de la tía Jesusita, me preguntó qué opinaba sobre la nueva reforma tributaria, le respondí que apenas había leído algunos comentarios de prensa. En cambio, me sorprendió cuando me dijo que ya había estudiado el texto que se concilió entre el Senado y la Cámara de Representantes. A su juicio, ahora tendremos el Estatuto Tributario más extenso, complejo e inequitativo del mundo.
Luego agregó que miles de contribuyentes deberán estimar el impuesto de renta de manera presuntiva, de conformidad con los nuevos procedimientos llamados el IMÁN y el IMAS; y que más de uno, al elaborar su declaración de renta, quedará asombrado de lo que deberá pagar.
Antes de que me siguiera hablando sobre este tema tan aburridor, le pedí su opinión sobre algunos de los hechos más protuberantes del año que termina. El resumen de lo que me dijo es así: La pérdida de 75.000 km de mar, se debió a la forma triunfalista, superficial, torpe e irresponsable como actuó el Estado colombiano. Me recordó el aviso de prensa: "Se vende lujoso apartamento en San Andrés con vista al hermoso mar de Nicaragua". En pocas palabras, es una vergüenza que tendremos que cargar para siempre.
El problema de la salud sigue atravesando por un verdadero laberinto, sin que se vislumbre una solución. Por el contrario, todo indica que en un futuro próximo la situación será más caótica. Da la impresión, igual como ocurrió con el mar de San Andrés, con la reforma a la justicia y a la educación, que los mandatarios prefieren atender otros compromisos, incluyendo actos sociales, deportivos y de la farándula, que ocuparse de temas importantes.
Con relación a los descalabros de Interbolsa, Proyectar Valores y Factor Group, es increíble que las entidades de control como la Superintendencia Financiera, de Sociedades y la entidad Autorregulador del Mercado de Valores, inclusive la Bolsa de Valores, no hubieren actuado desde el momento en que se advirtió, con total claridad, que estas firmas iban camino al precipicio. Es casi seguro, que los responsables de que muchas personas y entidades pierdan todo o buena parte de su patrimonio, salgan incólumes. Y que él está convencido de que aquellos que pudieron impedir que estos inescrupulosos intermediarios hicieran más daño, no están exentos de culpa grave, por haber callado.
Al despedirme le pregunté por su jubilación, inclinó la cabeza y observé que por sus mejillas rodaban algunas lágrimas. Pensé: bien aventurados los togados y congresistas que no conocen el suplicio de miles de colombianos, que luchan por conseguir una pensión mínima.
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Amigo don Rafael: Su elocuencia lo dice todo. Tiene estilo, enfoque, cultura, actualidad, realidad, problemática social. En fin, es usted un duro para exponer de manera tan diplomática cuestionen que conciernen. Mil gracias, muy querido (El decir paisa) Que tenga un Año nuevo muy productivo y bendecido Sr. Rafael
!Cómo será de grave esa reforma para que la critique alguien que defiende al sector empresarial como este!
Don Rafael: no se si su tia Jesusita sea un personaje creado como lo es el padre Nicanor y Mariaengracia para el sr. Ochoa, pero que buen enfoque , y me maravilla que en 8 párrafos haya podido resumir nuestras carencias, chanchullos y escándalos. Excelente remate de artículo. Lo felicito.
Gracias apreciado y admirado Doctor Rafael por esta estupenda columna que nos ha enrriquecido e ilustrado durante el año que termina; le deseo a Usted y los suyos un año nuevo lleno de bendiciones, mucha paz, salud, felicidad y prosperidad
Pero el Gobierno si está feliz con la miserableza de salario que les dió de aguinaldo al pueblo.


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