La embestida de las autoridades estadounidenses contra el sitio para compartir archivos en línea, Megaupload, no podía llegar en un momento más efervescente.
Apenas un día después de que los internautas expresaran su vehemente rechazo al trámite de la Ley Sopa, el FBI coordinó un gigantesco operativo internacional contra el grupo web que controlaba cerca del cuatro por ciento del tráfico en la red.
Ayer, Nueva Zelanda, donde fue aprehendido el director de la compañía Kim Schmitz, fue el principal teatro de operaciones de una "redada" internacional, cuyas acciones también se desarrollaron en Estados Unidos, Canadá, Alemania y cuatro países más.
En estos lugares Megaupload tenía dispuestos sus servidores, los cuales fueron bloqueados por el gobierno estadounidense.
Según el Departamento de Justicia, los portales Megaupload, Megavideo, Megaporn, Megapix, Megalive y Megabox "reproducen y distribuyen copias no autorizadas protegidas por propiedad intelectual en una escala masiva".
Los directivos y trabajadores de los portales que según la justicia estadounidense habrían causado "más de 500.000 millones de dólares en daños a los propietarios de las obras protegidas", se enfrentan a cargos relacionados con piratería informática, conspiración, lavado de dinero y extorsión.
Con 150 millones de internautas registrados y 50 millones de usuarios diarios, la red para compartir archivos del alemán Kim "Dotcom" servía de soporte para páginas como Taringa y Cuevana.
Como era de esperarse, las redes sociales se vieron inundadas de mensajes cargados de indignación. Anonymous respondió con una operación que bautizaron Represalia, con la que logró bloquear las páginas de Universal Music, del Departamento de Justicia, de la Asociación Americana de la Industria de Grabación y la de registro de la propiedad intelectual.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8