
Mientras alias "Timochenko" activa su aparato terrorista en zonas de frontera, Colombia y Venezuela guardan silencio ante la denuncia de que el líder de las Farc está en territorio vecino.
Cada vez se estrecha más el círculo de la prudencia con la que los gobiernos de Colombia y Venezuela pretenden manejar el espinoso y no menos grave tema de la presencia de los cabecillas de las Farc, a lado y lado de la frontera común.
Ahora son muchas más las preguntas sobre qué está pasando con nuestra diplomacia, a la hora de reclamar un pronunciamiento convincente y creíble, desde Caracas sobre las nuevas denuncias de la presencia en ese país de alias Timochenko, tal como lo dijo este fin de semana uno de los desmovilizados de las Farc, cuya información publicó el domingo este diario.
Situación que ya motivó una reunión para este viernes entre los Ministros de Defensa de Colombia y de Venezuela. Tiene nuestro ministro Juan Carlos Pinzón la valiosa oportunidad de recibir las explicaciones que no nos han dado sobre las denuncias que hizo el gobierno Urib e de la presencia de campamentos guerrilleros en suelo venezolano.
Denuncias que no se hicieron en los pasillos gubernamentales. Fue en Santo Domingo, República Dominicana, y ante el pleno de la OEA, que hasta ahora sigue contagiada del silencio que desde hace poco más de un año sopla en Bogotá y Caracas.
Un silencio que contrasta con la ferocidad y la violencia terrorista que vienen adelantando las Farc desde hace varios meses en zonas fronterizas, vaya coincidencia, con Venezuela y Ecuador.
Esta semana conocimos que enero fue el mes con más ataques terroristas de las Farc en los últimos 10 años y que las poblaciones más afectadas por su demencia están ubicadas en Norte de Santander, Arauca, Putumayo, Cauca y Nariño.
Desde el Palacio de Miraflores no escuchamos más que los desafíos del Presidente Hugo Chávez contra quienes pretendan interponerse en su camino hacia la reelección y, por ende, hacia la perpetuación en el poder. Asegurar que las Fuerzas Militares de su país son chavistas y defenderán contra lo que sea el proyecto socialista, no es menos que una declaración de guerra, no solo contra la oposición venezolana, sino contra quienes creemos en los procesos democráticos y en la libertad de expresión.
Allá ellos. Pero Colombia, por razones económicas, no puede esconder la cabeza ante el riesgo que está corriendo nuestra seguridad nacional. La carrera armamentista en la que anda el chavismo desborda cualquier interpretación de hermandad. Ya quisiéramos que Venezuela pusiera semejante aparato militar al servicio de la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico, que hace rato se pasean como Pedro por su casa a lo largo y ancho de la frontera porosa.
Como sabemos que no es ni será así, solo nos queda pedir que el Gobierno colombiano sea el que nos garantice que la locuacidad que usa para promover las buenas relaciones comerciales con los vecinos, sea la misma para responder a tantas preguntas que nos hacemos en temas tan graves como los de la guerrilla colombiana.
Si el Presidente Santos dice saber dónde está alias Timochenko ; y Chávez niega que esté en Venezuela, ¿entonces desde dónde el jefe máximo de las Farc está comandando la oleada terrorista que no veíamos desde hace 10 años?.
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Ola, ¿como va todo por acá? Por acá todo bien gracias a Dios. El único problema fue el del gato. ¿Cómo? ¿Que le pasó al gato? Pues, por el incendio. ¿Incendio?, ¿Cual incendio? Pues, el de la casa. ¿Casa?, ¿Cuál casa? Pues, la casa de su mamá. ¿Cómo así, que le pasó a mi mamá? Pues por salvar el gato se metió a la casa. Y entonces, ¿que pasó? Lo que dijo el periódico de la capital. No entiendo, dígame que pasó. Pues, como esto se llenó de periodistas. Todo empezó cuando la atracaron en la casa y le robaron todo. ¿Cómo así que atracaron a mi mamá? Y, cuando fue eso y que le pasó a mi mamá? Tranquilo, ya la policía recuperó algunas de las cosas robadas y los vecinos recogieron para pagar los gastos de su mamá. Y, ¿gastos de qué? Pues, los gastos de la ambulancia y del funeral que no los cubría el seguro; pero tranquilo, al menos no murió quemada ni sufrió porque el techo le cayó encima y murió de un solo golpe. Bueno, muchas gracias hombre Juan Manuel, gracias a Dios no ha pasado nada.
Maldito sea ese silencio cómplice. Ese silencio nacido de una aparente solidaridad con un mejor amigo del presidente colombiano y peor enemigo de Colombia. Ese silencio que ni siquiera ha logrado que se pague a los exportadores colombianos la totalidad de la deuda contraída por importadores venezolanos. Ese silencio que lastima a los hijos de nuestra noble patria y que se inscribe entre las peores cobardías de un gobierno sin dignidad, sin patriotismo y sin aquellas partes corporales que caracterizan a los varones.
Que chavez apoya a las farc, es sabido por todos. El problema es el cálculo político de nuestro santo. Chavez le asegura que lo mantendrá en el poder como a sostenido a evo, ortega, correa, cristina, como ha subido a humala y como se sostiene el mismo y sostiene a castro. Santos está seguro que con este apoyo, no tiene pierde, asi que olvidemonos que vaya a cambiar su arrodillada posición y muestre algo de dignidad. El sabe quien es su amo. Los colombianos somos los que debemos cambiar de perro.
MIENTRAS ESTE EL GOBIERNO DE CHAVEZ, SERÁ IMPOSIBLE, ERRADICAR EL PROBLEMA QUE HAY EN MATERIA DE SEGURIDAD ENTRE AMBAS NACIONES HERMANAS. DESMIENTA O NO, ESE GOBIERNO QUE ESTÁN ESTOS GRUPOS; QUE SIEMBRAN EL TERROR EN AMBAS NACIONES.
Esto no tiene nada de nuevo, esto es la cronica de una muerte anunciada, no es para sorprenderse!


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