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La abogada estadounidense Gay McDougall, experta independiente de la ONU sobre cuestiones de las minorías, se solidarizó este viernes con los afrocolombianos por la "gravísima" situación en la que se encuentran muchas de las comunidades de esta etnia.
"Estas comunidades piensan que están enfrentándose a algo que es abrumador y yo me solidarizo con eso", expresó la diplomática al finalizar su visita de doce días al país, a la que fue invitada por el Gobierno.
La experta denunció cómo en Colombia, al igual que en otros países, "el legado de la esclavitud perdura y se manifiesta en comunidades que están marginadas tanto en lo económico como en lo social, enfrentándose a actitudes racistas y a discriminación estructural".
"Las comunidades con las que he hablado temen por sus vidas y temen ir a disfrutar de las tierras de las cuales tienen títulos", dijo McDougall, quien visitó durante su estancia asentamientos en regiones de los litorales del mar Caribe y el océano Pacífico, lo mismo que en ciudades y localidades del interior del país.
Además, la diplomática se entrevistó con el presidente Álvaro Uribe y funcionarios oficiales, entre ellos los responsables de las políticas para los afrodescendientes, que suman unos 10,5 millones de personas, el 25 por ciento de la población nacional, según cifras de la Defensoría del Pueblo.
El temor de estas comunidades comienza "cuando reciben la visita de un individuo cuyo rostro conocen, un antiguo paramilitar que amenaza sus vidas o (...) las vidas de sus familias", explicó la experta, e indicó que estas intimidaciones, que en algunos casos terminan en muertes, tienen entre sus objetivos a los líderes.
Son situaciones que se dan en comunidades como las de Suárez, localidad en el departamento del Cauca, y Curvaradó y Jiguamiandó, en las selvas del noroeste del país, observó la diplomática, que tuvo entre sus destinos ambas zonas.
"Las organizaciones afrocolombianas y sus líderes que resisten reciben amenazas de muerte y ha habido numerosos asesinatos recientes", prosiguió McDougall, quien quedó con la percepción de que sus interlocutores en las comunidades "piensan que hay total impunidad para todos aquellos que cometen crímenes contra ellos".
En general, observó la experta, es una crisis efecto de la violencia por parte de "varios tipos de actores armados", la lucha por tierras y territorios, el desplazamiento forzado, la agroindustria, la extracción maderera, la minería y los "megaproyectos".
Es una realidad que ha llevado a comunidades a una "lucha diaria para sobrevivir" fuera de sus tierras y en condiciones de "extrema vulnerabilidad e inseguridad", agregó la diplomática.
Según McDougall, "la situación de muchas comunidades afrocolombianas (...) solamente podría clasificarse de gravísima. |