Faldas, mulas y decomisos agitan la cárcel Bellavista
MUCHAS VERSIONES SE tejen en torno a las causas que originaron el asesinato, el domingo pasado, de un guardia auxiliar del Inpec. Se habla incluso de un tráfico de mulas que opera en la visita. Hay mucho por investigar.
Doña Elena* sufre de paranoia cada domingo cuando visita a su hijo en la cárcel Bellavista. Presenció el homicidio de una mujer que salía de visita, en julio; el de un guardia, hace una semana, y escucha a menudo los relatos de su hijo sobre los heridos que dejan las riñas y balaceras que se arman en el patio.
Por eso, cuando un ratón hizo gritar y correr del susto a muchas mujeres en la visita, a Elena se le subió la presión, corrió y hasta se desmayó al imaginarse lo peor.
La situación no solo es tensa para los familiares que se exponen a las balas de sicarios que llegan afuera del penal a cobrar venganzas, también lo es para los guardias que denuncian amenazas y para los reclusos expuestos a enfrentamientos entre diferentes combos que se disputan el control y la venta de droga en los patios.
Aproximadamente 4.500 mujeres ingresan los domingos. En la misma hilera se filan madres, hermanas, hijas, esposas, amantes, amigas, prostitutas y mulas. Estas últimas, conoció EL COLOMBIANO, entran estupefacientes, armas y celulares que se venden y surten los pabellones.
Un dragoneante de Bellavista asegura que los sicarios que asesinaron al auxiliar Leimar Alexis Londoño, el pasado domingo, no iban por él sino por otro. Al parecer, buscaban a un oficial del Inpec "que ha hecho muchos decomisos, que ha entorpecido el ingreso de las mulas y que no está dejando trabajar a los de adentro".
En las últimas semanas se incautaron armas y municiones que descubrieron en los genitales de una joven, varios celulares en la prótesis de un hombre, droga y dinero escondidos en los alimentos y paquetes que pretendían ingresar algunos visitantes.
Según el guardia, cada pabellón tiene su "séquito de mulas" que ingresan los artículos ilegales que comercializan fácilmente en la cárcel.
Red de mulas Existe una modalidad que utilizan las mujeres para que ni los perros amaestrados ni las sillas detectoras de metales ni las requisas de sus cuerpos descubran lo que esconden. Envuelven la mercancía en papel carbón, luego la cubren con plastilina, la forran nuevamente con papel, la meten en un condón y se la introducen en la vagina, narra una asidua visitante.
Esta red de mulas opera con complicidad de algunos guardias, que las reconocen, las dejan pasar y les hacen requisas superficiales. Así, reclusos, mujeres y guardias reciben una buena ganancia del negocio, anota el guardia, que pide reserva del nombre por razones de seguridad.
Doña Elena es una de esas principales sospechosas de traficar armas, droga y dinero. Por eso los perros la olfatean más que a las otras y los detectores de metal cambian de color y pitan cuando ella está cerca.
Por esta razón, todos los domingos que visita a su hijo lleva la radiografía de la prótesis metálica que tiene entre sus piernas para que los guardias comprendan que no trae un arma. A otras les sucede lo mismo y, a partir de falsas sospechas, reciben un trato descortés de algunos guardias, según se quejan.
Por esas humillaciones y malos tratos es que algunas familiares creen que el asesinato del 1 de noviembre se trató del desquite de un interno. Pero hay quienes creen que el atentado está relacionado con un conflicto amoroso. Cuando un guardia le coquetea a la mujer de un preso se está metiendo en un problema que solucionan a tiros. Ya son varios los casos en los que han muerto guardias por involucrarse con mujeres de reclusos, revela otro agente del Inpec.
A estas versiones se suma la de un vocero de los guardianes, quien argumenta que todo obedece a un "plan pistola" ordenado por reclusos inconformes con el reforzamiento de los controles implementado este año y los constantes operativos de requisa.
"No tenían por qué atentar contra un auxiliar que ni siquiera había tenido contacto con los presos, es contra nuestro cuerpo de guardias que se atenta", recalca.
En efecto, este año se han realizado 40 operativos de requisa, 32 de ellos por el personal de guardia, que han arrojado el decomiso de 60 armas de fuego, 2.800 armas de fabricación artesanal, 7 millones de pesos, 800 celulares, 65 simcard , 10 kilos de coca, 35 de marihuana y 5 de bazuco, según el subdirector nacional del Inpec, Carlos Alberto Barragán.
El vocero de guardianes admite que aunque se les ha quitado poder a los llamados "caciques", en Bellavista aún hay gente con mucho poder afuera. Y atribuye la crisis a la falta de personal de guardia y al hacinamiento.
"Para vigilar un patio de 1.500 presos hay dos personas, es muy poco". Dice que el déficit es de más de 400 guardias, pues hay 320 para controlar a 6.318 internos.
Fuera de esto, para requisar a 4.600 mujeres cada domingo sólo se cuenta con ocho guardias femeninas. Y para los hombres son cuatro.
Esto resta agilidad, estresa y limita un poco el rigor de la requisa, admite, aunque se hace lo posible para que no ingresen elementos prohibidos. "Obvio que hay corrupción, ¿qué organismo del Estado -pregunta- no la tiene?, pero estamos luchando contra eso".
La situación de violencia que vive Medellín disparó las reclusiones. "Entran, en promedio, de 15 a 20 diarios y salen unos ocho".
Ese es caldo de cultivo de las tensiones y explica, en parte, que Bellavista arda como una caldera. Muy caliente. Tanto que obligó al propio ministro del Interior y de Justicia a poner el pecho.
* Nombre cambiado por seguridad de la fuente
Contexto
Hay mafias para el ingreso de elementos
El subdirector nacional del Inpec, Carlos Alberto Barragán, confirmó la existencia de organizaciones criminales estructuradas para el ingreso de elementos prohibidos.
"Tenemos claro que las armas, la droga, celulares, dinero y otros elementos son introducidos por personas con una gran organización criminal", precisó. Dijo desconocer que exista un plan pistola para asesinar a los guardianes o que el atentado del pasado domingo fuera dirigido contra otro guardián diferente al auxiliar asesinado. "No tengo una información concreta, todas son hipótesis, el sistema penitenciario es estricto y se ha tratado de manejar el control interno con medidas muy fuertes, precisas y respetuosas, eso sí, de los derechos de los internos, que apuntan a consolidar la gobernabilidad en el interior del penal. Eso genera molestias en los reclusos".
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO. En el momento, esta herramienta solo funciona con Internet Explorer 4.0 o superior.
El sacateks
Comentario realizado el 8 de noviembre de 2009 - 09:38
Cuando veas paz en alguno de estos sitios es por que la delincuencia esta a la orden del dia y sin contratiempo, eso paso en la ciudad de Medellin y en Colombia. La condicion para que haya paz en Colombia es que dejen trabajar libremente a los delincuentes y que la justicia les obedezca.
Vote por este comentario
No. Votos 0
0 Positivos
0 Negativos
JOSEBALMER
Comentario realizado el 8 de noviembre de 2009 - 07:44
Este es un sitio que para su seguridad requiere se destine el dinero o mejor parte del dinero incautado a los narcos.Ya esta calladito ese decomiso,donde fue a parar???????????????????
Vote por este comentario
No. Votos 3
3 Positivos
0 Negativos
JEALBO
Comentario realizado el 8 de noviembre de 2009 - 06:25
Una verdadera lástima ver a lo que ha caído nuevamente la Cárcel de BELLA VISTA, la cual en un momento se había convertido en ejemplo para el país y el continente no obstante su acinamiento. Definitivamente la maldad no tiene cabeza ni cuerpo y a nuestras cárceles entra el hombre delincuente y sale el delito convertido en hombre.
Muy compleja ha estado la situación de la cárcel Bellavista, de Medellín, en la última semana. El pasado domingo fue asesinado un auxiliar del Inpec. El viernes hubo un traslado masivo que desató escenas de dolor y protesta entre los familiares. El penal requiere soluciones de fondo.
EL COLOMBIANO
Los controles más estrictos implementados este año serían una de las causas del atentado contra la guardia penitenciaria, el pasado domingo.