El suizo Roger Federer, número 2 del mundo, se metió este viernes en su séptima final consecutiva en el torneo de Wimbledon tras derrotar por 7-6 (3), 7-5 y 6-3 en 2 horas y 2 minutos al alemán Tommy Haas en la pista Central.
"Creo que Tommy ha jugado extremadamente bien y por eso estoy tan contento de haber podido clasificarme, porque sabía que iba a haber peligro. Es increíble estar aquí otra vez", indicó el segundo cabeza de serie nada más terminar el choque en la Catedral.
Federer, que tendrá la oportunidad de batir otro récord si suma su decimoquinto Grand Slam -actualmente comparte marca con Pete Sampras, con 14 "grandes"-, reconoció que le resultaba "increíble" volver a estar en una final en el SW19 y que sería "una gran ocasión" para meterse en los libros de historia.
Eso sí, quiso matizar que ésa no era "la única razón" por la que juega a tenis pero volver a estar ahí este domingo "será algo extraordinario".
El partido El de este viernes fue el duodécimo encuentro entre ambos tenistas. En los anteriores, el suizo se apuntaba una ventaja de 7 choques vencidos por 2 victorias del alemán, el vigésimo cuarto favorito.
Pero Haas es un hombre que se mueve por la superficie verde con comodidad. Y este viernes, al menos durante el principio, volvió a dar trabajo al de Basilea, como hiciera ya en Roland Garros, cuando obligaba al numero 2, en los octavos de final, a remontar 2 sets para proseguir su andadura por tierras francesas.
El pulso en la Catedral arrancó igualado. El germano tuteaba al campeón del Abierto de París en la pista Central. O eso hizo durante los primeros juegos. No hubo posibilidad de break para ningún jugador en una manga inicial en la que se vieron buenos intercambios y a un Haas sólido y agresivo.
El germano le plantaba cara al hombre más temido en el circuito, con permiso del español Rafa Nadal; no regaló puntos al principal favorito para ganar esta edición en la hierba del All England Club. Empezaba suelto, con buenas subidas a la red y manteniéndose agresivo.
El vigésimo cuarto cabeza de serie se apuntaba 6 "aces" en este primer set -el doble que Federer- aunque cometió el doble de errores no forzados (10) que su rival helvético.
El tie-break decidió el primer parcial, que duró 46 minutos, y en el que Haas empezó a derrumbarse moralmente durante la "muerte súbita" para terminar claudicando ante la raqueta del suizo, que puso su firma a este set por 7-3.
Las cosas variaron y cada vez se empezó a ver a un Haas que tropezaba con más frecuencia en momentos clave. Sus 31 errores no forzados por los 15 de Federer fueron significativos.
Federer brilló La ventaja dio confianza al cinco veces ganador de este torneo. Federer, que acumuló 49 winners por 28 de su rival, se mostró intratable con un saque castigador que presionaba cada vez más a un Haas cada vez más debilitado.
Progresivamente, el suizo, con un porcentaje más que notable de primeros servicios -rubricó un total de 11 saques ganadores, los mismos que Haas-, se convertía en el clarísimo dominador de una manga que también se llevó el segundo favorito por 7-5 ante un alemán que sudaba para quebrar al helvético.
El germano nunca tuvo ocasión de romper el saque de Federer que, por contra, convirtió 2 de las 8 ocasiones de break que tuvo durante el encuentro.
Los nervios hacían mella en un Haas que incurrió en 5 dobles faltas -Federer sólo cometió 1 en todo el duelo- que comenzaba a fallar pelotas fáciles y se lo ponía en bandeja a un Federer cada vez más sólido que selló la victoria en 3 sets tras cerrar el tercer por 6-3.
Federer-Roddick, la final Federer enfrentará el domingo a Andy Roddick en busca de su 15to título de Grand Slam.
El suizo es el primer hombre que llega a siete finales consecutivas en Wimbledon desde que el torneo comenzó en 1877.
Si Federer gana el domingo, será el tercer jugador con seis o más títulos en Wimbledon. William Renshaw y Sampras tienen siete.
Además, un triunfo del suizo lo devolvería al primer lugar del ranking mundial, que Rafael Nadal le arrebató el año pasado. El español le ganó la final de Wimbledon en 2008, pero se perdió el torneo en esta ocasión por problemas en las rodillas.
Roddick consiguió su boleto al vencer 6-4, 4-6, 7-6 (7), 7-6 (5) al británico Andy Murray. Federer jugará contra el estadounidense en la final del All England Club por tercera vez en los seis últimos años.
El suizo derrotó a Roddick en las finales de 2004 y 2005 y en las semifinales de 2003, y tiene ventaja de 18-2 en su historia contra el norteamericano.
Murray, tercer preclasificado, intentaba convertirse en el primer hombre británico en llegar a la final de Wimbledon en 71 años, y el primero en ganar el título desde 1936.
"Para ser franco, en el último par de años no sabía si volvería a tener la oportunidad de jugar por otro título de Grand Slam", dijo Roddick, campeón del Abierto de Estados Unidos en 2003. "Ahora la tengo, es un sueño". |