QUE LAS ESTACIONES de servicio de la ciudad estén promoviendo los "precios más baratos" de la gasolina y el Acpm, obedece a una competencia que, según los gremios comercializadores, representa riesgos para esta industria y, a la postre, para el consumidor.
Señor conductor, a usted le conviene lo que está pasando. La guerra de precios entre las estaciones de servicio o distribuidores de combustible cae bien a cualquier bolsillo, sobre todo si el carro es una herramienta de trabajo.
Pero cuidado. De eso tan bueno no dan tanto. Una agria competencia entre estos jugadores podría, a juicio de los gremios de comercio de combustible, amenazar la sostenibilidad del sector y, como un bumerán, devolverse con precios más altos, mucho más altos, de lo que los consumidores quieren.
Los directivos gremiales atribuyen esta guerra de precios a factores que han creado distorsión en el mercado y que, en buena parte, dependen de vacíos en la regulación de hidrocarburos que rige en Colombia.
La mecánica de este negocio funciona a partir de la denominada "libertad vigilada de precios", establecida por el Gobierno y que explican el presidente de la Federación Nacional de Distribuidores de Petróleo (Fendipetróleo), Juan Carlos Yepes Alzate, y su colega de la Federación de Distribuidores Minoristas de Combustible (Fedispetrol), Álvaro Ramón Younes.
"El Gobierno liberó los precios en 1998 y con ello quiso promover la libre competencia a partir de un precio de referencia. Los distribuidores definen cuánto se quieren ganar y cuál va a ser su margen de rentabilidad. En ese sentido, esta libertad es vigilada porque el Estado está pendiente de que no haya acuerdos entre un grupo significativo de operadores en el mercado para fijar los precios", indicó Yepes Alzate.
Para Álvaro Younes, presidente de Fedispetrol, la libertad de precios existe, pero en apariencia. "Si el Ministerio de Minas y Energía fija unos valores de referencia cada mes, esto significa que en el fondo el precio sí está regulado. Existe libertad para algunas capitales, pero ello no equivale a decir que las condiciones sean aptas para competir".
El directivo asegura que este hecho afecta al sector minorista, en el que confluyen muchos factores de mercadeo, entre otros, "cuando el comercio mayorista tiene prestación directa, cuando hay consumidores masivos del producto, como las grandes cadenas, que obtienen una mejor negociación de precios de la estación de servicios y, por supuesto, también una normatividad un poco confusa", dijo Younes.
A ellos les preocupa las distorsiones del mercado que generan esta "guerra de precios". Y detallan algunas de sus causas, entre las cuales, el contrabando, ocupa lugar preponderante. "Colombia comercializa 190 millones de galones mensuales de combustible legal y, por contrabando, se mueven 12 millones de galones. Los responsables de este contrabando han logrado llegar a ciudades del interior, como Medellín, y operan el mercado negro. Esto deprime el negocio para los distribuidores minoristas", afirmó Yepes.
Younes planteó que a este factor se suma otro fenómeno subterráneo. "No es ilegal, pero tampoco es ético. Pasa con el diesel marino, que es a menor precio que el de vehículos, pero se vende como Acpm. Esto se logra porque los cupos que obtienen ciertas personas no terminan en las embarcaciones sino en el mercado negro".
El presidente de Fendipetróleo agrega que la guerra de precios ha sido también motivada por la participación de nuevos jugadores en el mercado, como las grandes superficies de almacenes.
"Ellos han identificado en esto un negocio rentable y le dan al combustible un código más, de los 100.000 códigos que tienen. Así determinan cómo o cuándo les dan un margen mayor o menor de rentabilidad a esa venta. Hay días en que pueden bajar el precio y tener el margen en cero. Esto podría configurarse como una práctica restrictiva en el negocio".Las carreras en la calle En las estaciones de servicio la mayoría de usuarios está atento al precio. "Esta guerra de precios se percibe por sectores. En Medellín lo vemos más fuerte por la Avenida Guayabal, Los Industriales y en La Aguacatala", afirmó William Carvallo, conductor de Tax Individual.
Jaime Andrés Gómez, propietario de un negocio de motos, indicó que desde hace cuatro meses nota la competencia por el precio más bajo. "Yo siempre estoy atento al lugar en el que me ofrezcan mejor precio, pero esa competencia me parece desleal porque para eso el Gobierno fija unos precios. Me parece que esto puede ser preocupante si se mantiene".
Sin embargo, el precio no es el único indicador de confianza para un consumidor. La calidad del producto, la real medida en el tanque y el servicio, son para los conductores más agudos, elementos que pesan, incluso, mucho más que el precio. Ese es un tema que, para el transportista John Jairo Pino, no está sujeto a negociación. Por eso compra la gasolina de todos sus carros en el mismo lugar, desde hace doce años. "Así no sea la más barata".
Contexto
Serviamigos, el primero que bajó el galón
La estación de servicio Serviamigos, en la carrera 80, ha sido, para muchos conductores, una de las que ofrece el precio más favorable. "Acá pusimos el valor de 6.999 pesos el galón desde que el Gobierno congeló los precios hace varios meses. Todo el mundo empezó a bajarlos a partir de eso. Se está configurando una guerra entre estaciones que son cercanas una a la otra", dijo Gonzalo Cruz Serna, administrador de esta gasolinera.
Ante la posibilidad de que esta competencia de precios amenace el futuro de estos negocios, Cruz Serna indicó que lo ve improbable. "Creemos que existe un precio justo, que depende de la referencia que nos impone el Gobierno. Cuando por querer ganar más clientes, las estaciones bajan al extremo sus precios, la estructura de costos se afecta y ahí sí estaríamos ante un problema".
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO. En el momento, esta herramienta solo funciona con Internet Explorer 4.0 o superior.