Hace 47 millones de años comenzó la historia de un pequeño primate que no pudo sobrevivir a su primer año de vida y que aún después de muerto sufrió.
Presentado en un artículo en el journal PLoS One, por Jens L. Franzen y colegas, se trata de un nuevo género y especie, que pudo ser un ancestro de los primates actuales y, de pronto, del hombre.
Es el Darwinius masillae, bautizado en conmemoración del segundo bicentenario del nacimiento de Charles Darwin y del sitio donde fue hallado.
Es el fósil más completo de esa antigüedad, al que sólo le falta una pierna.
Los primates surgieron al comienzo del Eoceno hace cerca de 57 millones de años.
En Messel, Alemania, fue descubierto en 1983 un extraño fósil, que fue vendido en dos pedazos. El primero en 1991 a la Wyoming Dinosaur Center y el segundo fue adquirido en 2007 por el Museo de Historia Natural de Oslo (Noruega).
Se trata de un ejemplar pegado a la roca volcánica en la cual quedó atrapado. Una hembra que no alcanzó su primer año, que para entonces sólo pesaba unos 485 gramos y medía unos 60 centímetros con cola, el tamaño de un pequeño gato.
En su mano se evidencia una fractura que pudo haber contribuido a su prematura desaparición.
El espécimen está incrustado en la roca, por lo que se pueden manejar sus huesos de manera individual, debiéndose recurrir a técnicas basadas en rayos X.
Del comienzo de los primates, se distinguen las superfamilias, Tarsioidea, que incluye los aún vivos Tarsius, y la Adapoidea, que incluye los Adapidae y los Notharctidae, cuyos descendientes no sobrevivieron hasta hoy. A éste pertenece la subfamilia Cercamoniinae, a la que fue asignado el primer ejemplar conocido de D. masillae.
La hembra Ida, como se nombró esta hembra, vivió en los árboles sobre los bosques de la entonces tropical Alemania.
No es un simple fósil de lemur. Darwinius masillae hace parte del gran grupo de primates Adapoidea, representativo de la temprana diversificación del clado Haplorrhini, primates de nariz seca, división que condujo millones de años después a los micos, los grandes simios y a los humanos, separados en diferentes momentos de la evolución.
Ida se alimentaba de frutas y hojas y quizás tenía hábitos nocturnos según se desprende del tamaño de sus órbitas.
D. masillae es la tercera especie de primates hallados en Messel y permite una comparación con las dos principales subdivisiones de los primates actuales, Streepsirrhini y Haplorrhini, aunque los autores aclararon que no es un antropoide.
Los restos de Ida se reunieron de nuevo 26 años después de su separación y permitieron un mejor entendimiento de la paleobiología en esas lejanas épocas del Eoceno, cuando los gigantes dinosaurios no dominaban ya sobre la faz de la Tierra.
Antioquia bilingüe
Ida, the tiny female primate
The story of a tiny primate that didn't survive past her first year of life started 47 million years ago and was presented in the PLoS One journal by Jens L. Franzen. Ida, whose scientific name is Darwinius masillae, is a fascinatingly well preserved fossil which could lead to a better understanding of the Eocene era when dinosaurs no longer dominated the Earth.
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Reconstrucción del fósil de Darwinius masillae, que tras su hallazgo había sido partido y vendido a dos entidades distintas. Un esqueleto muy completo.