La Justicia argentina trasladó a una cárcel común al ex dictador Jorge Rafael Videla, quien se encontraba bajo arresto domiciliario acusado de violaciones a los derechos humanos durante el último Gobierno militar, dijeron fuentes judiciales.
Videla, quien fue presidente de facto entre 1976 y 1981 y ya cuenta 83 años, está acusado de ejecutar un plan sistemático de robo de bebés de prisioneras políticas y también de secuestros durante la última dictadura militar (1976-1983).
"La gravedad de los hechos que se endilgan a Videla, resulta un escollo insalvable para el otorgamiento de su libertad ambulatoria, máxime teniendo en cuenta que nos encontramos ante una serie de sucesos criminales, que fueron pergeñados desde la cúspide del poder "de facto", dijo el juez en la resolución.
Durante la dictadura, hasta 30.000 personas fueron secuestradas, torturadas y asesinadas en Argentina, según las denuncias de organismos de derechos humanos. Una comisión independiente confirmó unos 11.000 casos.
El juez indicó en la resolución que "a pesar del tiempo transcurrido (los delitos) continúan desarrollándose al día de la fecha y hasta tanto se conozca el destino de los hombres y mujeres que al momento de su nacimiento fueron arrancados de sus familias originarias".
Cientos de mujeres dieron a luz durante su cautiverio y los niños eran entregados a familias de militares o a conocidos de esas familias. Se calcula que unos 400 niños nacieron en esas condiciones.
Videla fue sentenciado por delitos de lesa humanidad tras el retorno de la democracia al país.
Luego fue indultado por el ex presidente Carlos Menem, pero años más tarde volvió a prisión por el delito de robo de bebés.
Sin embargo, se determinó que cumpliera arresto domiciliario debido a su avanzada edad.