Coincidencia o no, una vez posesionado el Presidente Santos los niveles de inseguridad del país empezaron a crecer. El Gobierno Nacional respondió a las críticas de la opinión pública frente a este tema, que todo era un asunto de percepción y que la política de seguridad seguía firme e iba por buen camino.
Pues bien, las cifras demuestran que lo anterior no es así. La inseguridad en el país sigue creciendo y a pesar de esto, el Gobierno Nacional mira para otro lado y no responde con claridad por una situación que no sólo es cuestión de percepción, sino de realidad.
De acuerdo con resultados de una investigación de la Fundación Seguridad y Democracia, en 2011 hubo un aumento del 24% en ataques guerrilleros a poblaciones, aumento del 32% en ataques a infraestructura eléctrica y 10% en aumento del secuestro, todo esto con respecto al año anterior.
Pasamos de la percepción a la realidad cuando las Farc, las bacrim y demás grupos ilegales, secuestran ciudadanos inocentes, vuelan torres y radares, ponen caballos bomba y decretan paros armados que paralizan el comercio y el transporte.
Lo grave del asunto, y en gran medida lo que explica esa percepción generalizada de deterioro de la seguridad, es que mientras todo lo anterior pasa, el Gobierno Nacional responde a esto con una mano tendida y un discurso complaciente y proclive al diálogo y la búsqueda de la paz por medio de lo que eufemísticamente llaman: "la solución negociada del conflicto", como si esa fórmula no se hubiera probado ya, con graves consecuencias para el país.
No dudo que nuestras Fuerzas Militares pongan el pecho y todo el empeño todos los días en los diferentes rincones del país para defender el orden y la libertad, lo que cuestiono es la suavidad e incoherencia en el discurso del Gobierno y los hechos con los que se ejerce el poder.
Lo anterior, considero, tiene un efecto devastador en la moral de la tropa y consecuentemente en sus acciones. Y digo que hay incoherencia en el discurso, puesto que se hizo campaña con uno, y se gobierna con otro. ¿Quién imaginó que fuera a ser Santos, el otrora férreo Ministro de Defensa, quien buscara la paz negociada con el grupo que antiguamente combatió con toda la fuerza del Estado?, ¿coincidencia que de un momento a otro abanderados del diálogo con la guerrilla como el expresidente Pastrana cobren vigencia en los medios de comunicación? Algo se cocina tras bambalinas, mientras que la inseguridad se deteriora y el sentimiento de inconformidad crece entre la población colombiana.
Se debe trabajar en la solución de fondo a los problemas de inseguridad, sin duda, pero esto no es suficiente. También se debe generar confianza por medio de un discurso claro y coherente que obedezca al mensaje por el cual las personas elegimos al actual Gobierno.
En otras palabras, se debe solucionar la realidad, pero también trabajar y recuperar la percepción de que las cosas van bien, y que las políticas de seguridad que tanto éxito y aprobación tienen, no se han perdido y siguen vigentes. Manos a la obra.
Post Scriptum: Es un acto de justicia devolver las tierras que fueron robadas por criminales a miles de campesinos colombianos, pero mientras estos terrenos sigan ocupados por los ilegales armados, nada se logra.
Twitter: @FedericoHoyos
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