
A TRAVÉS DE etiquetas y trinos, los usuarios en esta red manifestaron su decepción y protesta frente a la posible censura que sucedería a través de un sistema que se pondría en marcha para borrar mensajes según el país, sin restringir el flujo hacia otros lugares. Los internautas buscan opciones.
Por favor instalar el Plugin Flash
Twitter se sacudió hasta los cimientos con una oleada de trinos en los que los usuarios expresaban su decepción y promovían no utilizar el servicio hoy.
La red de microblogging, que permite la expresión libre en 140 caracteres, publicó un post en su blog oficial en el que indicaba que conforme se expandía, había implementado un sistema que permite censurar mensajes según el país, sin restringir la difusión en el resto del mundo. Con ello se podría impedir que ciertos trinos que resultan inadecuados para algunas culturas o estados, puedan leerse en esos lugares luego de que "entidades autorizadas" así lo soliciten.
El jueves, cuando se conoció el post, el bloguero Víctor Solano, consultor en redes sociales y uno de los usuarios más antiguos en Twitter en el país, reaccionó con un comentario que encabezaba así: "Se trata de uno de los días más tristes en la historia de la libertad de las redes".
Indicó que la compuerta que se abre "tiene muchos riesgos". Explica que en un futuro, "un gobierno puede entrar a justificar que el orden público y la estabilidad de un Estado son vulnerables a cierto tipo de contenidos que estimulen delitos como sedición o cualquier otro de esta naturaleza".
Con este sistema la red, con cerca de seis años de existencia, pierde reputación ante los usuarios, a costa de "ganar cuota de mercado en países donde la red había resultado incomoda gracias al uso que le han dado los usuarios", añade.
Desde que el tuitero Willy Alzate (@mioriente y @williaradio) conoció la medida, decidió leer sobre las implicaciones y sumarse al silencio de trinos que se propone para hoy. Solo basta con referenciar al tuitero @iyd_elbaghdadi que hizo parte de la llamada Primavera árabe, quien acuñó un trino famoso: "que los tiranos se murieran de miedo". Cree que este tipo de asuntos pueden resultar intimidantes para ciertos gobiernos o estamentos, pero será difícil "volvernos a callar".
Para el ingeniero Juan Rafael Álvarez Correa, investigador en seguridad de la información, los intermediarios de la distribución de contenido, entre los que están los proveedores de acceso a internet (ISP), así como servicios estilo Twitter en su papel de custodios de esa información y dueños de servidores ubicados en ciertos países, deben acogerse a la ley y cumplir con la regulación.
En el caso de Twitter no es un asunto obligatorio, es voluntario, agrega Juan Rafael, pero de no hacerlo se perjudica su plan de globalizarse.
El problema es el vacío legal que se crea con el bloqueo de un mensaje, mientras se puede establecer el tipo de contenido e infracción que sucede, dice la abogada Ana María Mesa, investigadora en derecho informático. Esto podría dar lugar a una vulneración de la información secreta del autor, añade la especialista.
Ante esto, algunos usuarios exploran nuevas opciones. "Las redes paralelas ya existen, ya hay varios servicios que emulan lo que hace Twitter. Podría haber una gran migración hacia estas, que hasta ahora han estado casi invisibles ante el poder de Twitter", remata Solano.
Nuevos medios que crearán otra fiebre de expresión colectiva.
Twitter, que tiene su sede en San Francisco, está ajustando su servicio de casi seis años, ahora que se ha establecido como uno de los medios de comunicación más poderosos en el planeta.
La manera de hacerlo es a través de un aviso de censura cada vez que elimine un mensaje.
Eso es algo similar a lo que Google ha estado haciendo durante años cuando las leyes de un país le requieren bloquear un resultado de búsqueda en la internet.
Al igual que Google, Twitter planea dar a conocer los pedidos de censura que reciba de gobiernos, compañías e individuos en el portal Chillingeffects.org, que defiende la libertad de expresión en la web.
La similitud de la nueva política con la de Google no es una coincidencia, explica la agencia AP.
El abogado principal de Twitter es Alexander MacGillivray, que ayudó a Google a redactar sus políticas de censura cuando trabajaba para esa compañía.
"Uno de los valores centrales de nuestra compañía es defender y respetar la voz de cada usuario", escribió Twitter en un blog. "Nosotros tratamos de mantener el contenido cada vez que podemos, y vamos a ser transparentes con nuestros usuarios cuando no podamos mantenerlo. Los tuits deben proseguir".
Síganos en Twitter
www.twitter.com/elcolombiano
@WillyARadio
Willy Alzate
Si a Twitter le llegó el botón de la censura. Ya veo a un Gobierno vecino pidiéndole a Twitter el bloqueo de mensajes.
@androgeno1
JaImë Andrës OrtIz
El anuncio que hicieron de censurar Twitter me parece lo peor. Cualquier medio que genere una revolución intentarán callarlo, Twitter no debería caer en eso #CensuraTwitter.
@GloriaMToroR
Gloria M. Toro R.
#NoAlaCensuraenTwitter: son preferibles los excesos en la libertad de expresión. La censura sólo favorece a dictaduras. #CensuraTwitter.
@Eddie_Pantera
Eddie Pantera
La #CensuraTwitter no está mal, pues la empresa es de ellos y por ende sus políticas son validas, pues digo yo #CensuraTwitter #Foro.
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO.
¿Y donde está la libertad de expresión? Cada vez nos somete más la élite gobernante del planeta Tierra...
las redes sociales tuman y cambian sistemas de gobierno y ellos que son los que controlan el poder y hacen las leyes ya saben que con las redes sociales u poder puede ser efimero ...esto es solo miedo de los gobiernos para apaciguar la gente y perpectuarsen en el poder


Copyright © 2012 EL COLOMBIANO S.A. & CIA. S.C.A.Aviso legal
Dirección: Carrera 48 N° 30 Sur - 119, Envigado - Antioquia, Colombia | Conmutador: (57) (4) 3315252 | Bogotá: (57) (1) 4156764 - Fax 4157508