Para entender el concepto de competitividad, es importante remontarse al siglo XVII cuando el pensador económico David Ricardo desarrolló los primeros esbozos de lo que hoy conocemos como las teorías del comercio internacional, cuya esencia estaba centrada en aspectos económicos.
Durante muchos años buena parte del crecimiento y desarrollo económico de los países se fundamentaron en las ventajas comparativas, las cuales hacían referencia a la abundante dotación de factores básicos de producción como la tierra, la mano de obra y el capital, pero fundamentalmente en la abundancia relativa de recursos naturales. En la actualidad, con la economía mundial interconectada, como resultado de la globalización, y con toda una serie de elementos innovadores, tecnologías de avanzada, nuevos patrones de consumo y una mayor conciencia sobre la conservación de los recursos naturales, surge la necesidad de redefinir el término 'competitividad', donde las ventajas comparativas como pilares del desarrollo evolucionan hacia las ventajas competitivas.
¿Cuándo se dice que una región o un país es competitivo?
En el ámbito regional o nacional, la competitividad se manifiesta en un mayor crecimiento económico y, deseablemente, en un mayor desarrollo humano sostenible. Para lograrlo, se debe contar con un sistema educativo de alta calidad; con una población saludable; con una infraestructura física apropiada para la movilidad de personas y mercancías; se debe contar con instituciones fuertes que garanticen justicia, derechos y deberes.
Salud y educación
Una población saludable tiene mayor probabilidad de asimilar conocimientos y desarrollar procesos de aprendizaje y adaptación a los cambios tecnológicos y sociales. Una población educada no solo llega a ser más productiva sino que tiene mayor probabilidad de vivir democráticamente y resolver los problemas por vías pacíficas.
Ciencia y tecnología
El desarrollo de la ciencia depende, en buena medida, de la formación en ciencias básicas. La sociedad requiere, además de científicos, personal muy calificado para aplicar conocimientos de las ciencias básicas a las ingenierías.
Las economías más competitivas son aquellas que han avanzado de manera importante en la formación de ingenieros con fundamentación en las ciencias básicas como la física, la biología, la química y las matemáticas.
Infraestructura
Una región o un país no puede considerarse competitivo si no cuenta con excelentes vías de comunicación, puertos, aeropuertos, autopistas, ferrocarriles y telecomunicaciones. Los costos de producción y distribución se reducen, significativamente, cuando se cuenta con infraestructura de alta calidad.
Entorno empresarial
Las empresas y los sectores económicos deben disponer de crédito e incentivos económicos para la competitividad, incluyendo recurso humano adecuado. El sistema financiero y la política económica hacen parte del entorno empresarial para la competitividad. De su desarrollo y eficacia va a depender el grado de atracción para los negocios competitivos.
Entorno macroeconómico
Una economía próspera requiere de una macroeconomía sana y estable. Los períodos inflacionarios tienen un impacto negativo sobre la dinámica de los negocios y la inversión, así como en el consumo. Por su parte, las finanzas públicas, en particular, el gasto del gobierno que se traduce en déficit o superávit fiscal, influye directamente en el clima de los negocios e inclusive en la situación social, que afecta el entorno empresarial.
Recursos naturales
Hoy se cuenta con una visión más moderna que permite obtener ventajas competitivas de la explotación racional y sostenible del capital natural. En un escenario de cambio climático, los países abundantes en recursos como el agua y los bosques tropicales tienen más probabilidades de adaptarse y mitigar los efectos del calentamiento global.
Capital social
Cada vez más, en el mundo moderno, toma fuerza la idea de interconexión. Hoy se habla de redes sociales, redes empresariales, redes comunitarias. La academia se conecta en el ámbito internacional a través de redes científicas. De esta manera se va haciendo un tejido social, económico y científico que tiene el objeto de hacer las cosas mejor para lograr mayor competitividad.
Papel de las instituciones
Uno de los pilares clave para que una economía y una sociedad sean competitivas, es la calidad de sus instituciones. Por instituciones se debe entender las reglas de juego con las que opera la sociedad y la economía; es decir, el estado, el mercado, la sociedad civil, los partidos políticos, el sistema judicial y los derechos humanos.
* Profesor Asociado- Universidad de Antioquia
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