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La educación de las audiencias (2) |
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Las observaciones de los lectores Juan Leonidas Gómez A., María del Socorro Ramírez y José de Jesús Pulgarín, sugieren nuevas aristas a las planteadas en columnas anteriores.
Insisto en la necesidad de una audiencia formada para leer las intenciones y posibilidades que ofrecen los medios de comunicación. En primer lugar para comprender qué significan sus contenidos; cuánto aportan a la formación de la opinión pública; cómo pueden colaborar los lectores, oyentes, televidentes y usuarios a la construcción de la agenda informativa y de qué manera intervienen en la discusión pública de los temas de más relevancia social propuestos.
Cada una de estas acciones ofrece múltiples posibilidades si los lectores ingresan al conjunto de las audiencias activas y no permanecen en la simple calidad de personas pasivas y pacientes.
Es elemental saber que los medios de comunicación ejercen un poder en la formación de la opinión pública, que es la manifestación de una actitud personal frente al debate suscitado frente a los asuntos de mayor interés general.
Un medio de comunicación puede informar o desinformar. La publicación de noticias sin rigor y sin contrastar las fuentes, soslaya los principios éticos del periodismo: veracidad, independencia, responsabilidad, servicio al bien común.
Los hechos deberán guardar los límites de la imparcialidad, lejos de los extremos que dan la espectacularidad o el ocultamiento de la verdad. Hay tonalidades que gradúan la cercanía al poder político o económico. Se ven medios periodísticos, particularmente en la televisión, que actúan como oficinas de prensa y relaciones públicas del gobierno de turno.
Un medio de comunicación puede opinar o manipular. El editorialista y el columnista tienen que apoyarse en hechos y no en prejuicios para que su escrito merezca catalogarse serio y responsable. La actitud crítica, la duda metódica y la interrogación permanente son tres claves del periodismo de calidad.
Los lectores, y en general las audiencias deberán aprender a leer lo que dicen los medios implícita o explícitamente.
Es sabido que los medios de comunicación enarbolan sus tendencias, su filosofía, su modelo periodístico... Quizá la forma más evidente de conocer sus intenciones es analizar qué temas publica, con qué énfasis o despliegue lo hacen. E ir más profundamente y comparar: un medio puede poner en la primera plana un hecho que otro lo lleva adentro, más discretamente.
Lo que dicen los títulos, lo que muestran las fotografías e ilustraciones, el tamaño de las historias, el género periodístico y hasta la firma, son elementos sobre los cuales el lector activo y participante debe reflexionar.
Las audiencias están convocadas al diálogo y conversación que hacen posible los medios de comunicación, cuando informan, analizan y opinan. Hoy no se conciben las audiencias aisladas. Ni los medios de comunicación sordos o sin comentarios de sus lectores, oyentes, televidentes y usuarios. Bienvenido el debate crítico y ciudadano. |
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