Una familia tradicional coreana, con ropa tradicional coreana. Común y corriente, pensaron los ladrones, y con toda razón. Lo que pasa es que no sabían un pequeñísimo detalle: la familia es experta en artes marciales.
Por eso cuando los ladrones entran a la casa, el entrenamiento que les ha dado el abuelo durante tanto tiempo a los que la habitan, se pondrá en juego. Y cada uno, el papá, la mamá y los hijos, querrá demostrar sus mejores cualidades en el arte.
"El guión es humorístico, pero guarda un equilibrio con el arte marcial", señala Lucía Han, la manager de la compañía Yegam, que mañana y el viernes promete que los actores volarán por el escenario del teatro Pablo Tobón Uribe, literalmente, con la obra Jump.
Lucía explica que una de las características principales es que no se quedan en un espectáculo de artes marciales o de teatro cómico. Lo que ellos han logrado es combinarlos de tal forma, tan particularmente, que el show es compacto y entretenido.
No es fácil, confiesa ella. Básicamente cada actor tiene formación triple: en artes marciales, en actuación y en comedia. "Si el actor no es así, no puede ser parte del show. Las artes marciales tienen todo un equilibrio del guión cómico, que logra sobrepasar esa seriedad".
Con el corazón en la mano
El debut de Jump fue en el año 2003 y, aunque pocos creyeron que con su temática iría tan lejos, los años han sido lo de menos, tanto que, aunque tienen más repertorio, es la obra de cabecera de la compañía coreana.
Todo es sin palabras. Con los movimientos, con los saltos, la historia se va contando. De hecho, la compañía se ha especializado en espectáculos en vivo no verbales.
Quizá por eso han podido pasar por ciudades como Edimburgo, Londres, Nueva York, y otras de países, entre los más de 20 que han visitado, de China, Rusia y España. La semana pasada hicieron parte del Festival Internacional de Teatro de Manizales.
Teniendo como modelo una casa coreana, que remite a Seúl, y un ambiente muy doméstico, nueve actores, muchos de ellos con experiencia en competencia profesional en el campo de la gimnasia olímpica y diversas artes ancestrales como el taekwondo, el taekkyeon y el hapkido, lo pondrán a reír y a que la piel se le ponga de gallina.
Porque es que en la obra, los saltos mortales, los giros en el aire y los hombres que casi vuelan por el escenario, serán las armas para derrotar a los ladrones. Lo demás es teatro, risas y danza. Todo un performance.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8