
Aprender a medir cada palabra, a escribir entre líneas y a llamar las cosas de otra manera, según su posición geográfica, son tareas de todos los días para los corresponsales internacionales. Estos profesionales han sido básicos para la labor informativa de EL COLOMBIANO durante estos 100 años de historia.
Aprender a medir cada palabra, a escribir entre líneas y a llamar las cosas de otra manera, según su posición geográfica, son tareas de todos los días para los corresponsales internacionales. Estos profesionales han sido básicos para la labor informativa de EL COLOMBIANO durante estos 100 años de historia.
Agencias como AP, EFEy Reuters han apoyado el compromiso de informar de este diario con un equipo de periodistas diseminados por todo el mundo, que alimentan distintos medios de comunicación con informaciones "in situ" (desde el lugar de los hechos).
Una labor apasionante, desgastante, exigente y, dependiendo del país, sumamente peligrosa y frustrante. "No hay nada que desilusione más que tener una buena historia y no poder contarla al ciento por ciento; hay que hacer un equilibrio de fuerzas muy complicado", reconoce la periodista española Isabel García, quien se desempeñó como corresponsal de Reuters en Cuba.
García cuenta que allí sus textos eran sometidos a control por parte del Centro de Prensa Internacional (CPI), entidad que se encarga de acreditar a los periodistas extranjeros en la isla. Sin embargo, dice, aprendió a contar los hechos a través de maneras creativas y así, alimentó las redacciones de muchos países en el mundo.
Otros comunicadores prefirieron ser corresponsales de guerra, enfrentar día a día la muerte y aprender a sortearla. Algunos han fallecido en el intento. Tanto ellos como los que sobreviven han estado dispuestos a dar su vida por la palabra, han sido testigos de excepción de hechos históricos y adictos a a la adrenalina que produce el hecho de informar.
La historia de Bilal Hussein, un reportero gráfico de AP que fue retenido por soldados en Irak, es otra muestra de las dificultades que atraviesan estos periodistas.
Bilal estuvo retenido por dos años, sin juicio previo, antes de ser liberado en abril de 2008 por orden de un juez iraquí, en los términos de una ley de amnistía.
El Ejército de E.U. sostuvo que el reportero tenía vínculos con insurgentes, pero la agencia de noticias dijo que las acusaciones estaban basadas en unas fotografías, que más adelante, ganarían el premio Pulitzer. En ellas se mostraba a los insurgentes que se habían tomado las calles de Ramadi, una ciudad al oeste de Irak.
Por eso, la era del Internet y las redes sociales se ha convertido en el mejor de los aliados de los corresponsales. Ahora, ese tipo de abusos son visibles y, en la mayoría de los casos, no quedan en la impunidad.
"Estas tecnologías nos han ayudado a distribuir más la información, a compartirla y hasta intercambiar opiniones", reconoce Andrew Morris quien trabajó para AP.
No obstante, corresponsales novatos y veteranos mencionan algunas desventajas de la conectividad y el acceso fácil a la red para publicar sus contenidos, como la posibilidad de caer en la tentación de ser más rápidos que otros colegas y dar informaciones sin su respectiva verificación.
A esto se suma la permanente discusión con sus jefes porque con las transmisiones que se realizan a nivel mundial, muchos creen que lo que están viendo en televisión es lo mismo que ven los corresponsales, sin tener presente que no siempre lo que muestran las imágenes es lo que realmente sucede en el lugar de los hechos.
Lo que sí tienen claro estos aventureros de la información es que en la labor de un corresponsal hay un alto grado de adrenalina, pero también de responsabilidad pues los hechos se transmiten a través de alguien que está ahí, en el lugar de la notica.
Por eso, al pensar en los 100 años de historia recorridos por EL COLOMBIANO es vital reconocer a los corresponsales de agencias. Ellos han sido imprescindibles para llevarle a los lectores los hechos internacionales, tantas veces inolvidables, con la mayor veracidad y calidad posible en la información.
Jason Bronis es un reconocido camarógrafo de AP (The Associated Press) con sede en Atlanta, pero su labor no se limita a la producción sino que realiza trabajos detrás y frente a la cámara por lo que recibió el título de videoperiodista. Proporciona informes nacionales a más de 2.000 sitios web a través de los videos en línea que ofrece la agencia. Su aventura inició en el 2006, cuando fue contratado para realizar distintos tipos de coberturas.
Ibrahim es un fotógrafo iraquí que fue arrestado en septiembre de 2008 porque se le consideraba "una amenaza para la seguridad de las fuerzas iraquíes y de la coalición. Un tribunal concluyó el 30 de noviembre de 2008, que no habían pruebas en su contra y ordenó su liberación de la custodia militar de E.U., pero los militares se negaron y solo hasta el 10 de febrero de 2010 Jassam recuperó su libertad. Aún hoy no entiende el por qué de su arresto.
José María ha cubierto hechos como el tsunami en el océano Índico del 26 de diciembre de 2004, el terremoto de Pisco, en Perú, la erupción del Tungurahua en Ecuador. Ahora está en Irán. Afirma que en un mundo que se transforma, las agencias siguen cubriendo en todos los rincones todo tipo de noticias, desde las sociales, científicas y deportivas hasta las guerras, revoluciones y catástrofes, destinadas al público de los lugares más lejanos del mundo.
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO.
Tienen que tener muchas agallas,los felicito a todos los corresponsales que salen a cubrir sus noticias en cualquier lugar para poderlas trasmitir. Por eso los admiro,que Dios los proteja
Valientes los periodistas o corresponsales…. valientes, pero en días pasados vimos como muchos de quienes deberían en Libia cubrir los acontecimientos en el frente de batalla, lo hacían desde los hoteles y compraban las noticias de empresas como TELESUR. CNN por ejemplo no tenía un corresponsal en el terreno pero si en la piscina del hotel. Felicitaciones a quienes se juegan su vida y vergüenza para quienes compran o se pegan de estos.
Trabajo dificil y peligroso, han muerto algunas de estos hombres, en esa labor, para traernos a nosotros todo en bandeja de plata, felicitaciones a ellos....


Copyright © 2012 EL COLOMBIANO S.A. & CIA. S.C.A. Términos y condiciones| Superintendencia de Industria y Comercio
Nit: 890901352-3 | Dirección: Carrera 48 N° 30 Sur - 119, Envigado - Antioquia, Colombia | Conmutador: (57) (4) 3315252 | Bogotá: (57) (1) 4156764Fax: (57) (1) 4157508 | Línea de atención al cliente: (57) (4) 3393333