Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Los desnudos de Botero

El primer sueldo de Fernando Botero lo recibió por las ilustraciones que hizo para el periódico. Fueron estas.

  • Los desnudos de Botero | "Siempre he hecho un énfasis en el volumen, sea en una forma o en la otra. Los cuadros cambian de una época a otra", Fernando botero. FOTO ARCHIVO
    Los desnudos de Botero | "Siempre he hecho un énfasis en el volumen, sea en una forma o en la otra. Los cuadros cambian de una época a otra", Fernando botero. FOTO ARCHIVO
04 de febrero de 2012
bookmark

Los trazos de entonces no son los mismos. O no parecen, por lo menos. De todas maneras el maestro Botero dice que ha sido el mismo y lo que hay es evolución. "Siempre he hecho un énfasis en el volumen, sea en una forma o en la otra".

Así se ve en esas primeras ilustraciones que publicó en EL COLOMBIANO en los años cincuenta, por las que lo echaron del colegio (eran desnudos y de ideas, según el rector, hasta marxistas) y en las que ya tenía algo que hoy es reconocido: su firma. Aunque no era lo primero que hacía.

"Había un pintor español que se llamaba Carlos Ruano Llopis, que era, para mí, como el Miguel Ángel o el Rafael de esa época. Entonces yo copiaba a la acuarela los cuadros que él pintaba y los vendía, aunque esto de los vendía es mucho decir. En esa época había un almacén, el de Rafael Pérez, que era donde vendían las boletas de las corridas. Un día fui, le llevé las acuarelitas y le dije: mire, para ponerlas en su vitrina. Yo pasaba casi todos los días y nada que se vendían. Como a los seis meses pasé y vi que faltaba una. La compraron por dos pesos, que eran dos dólares, un mundo de plata. Ese fue el primer cuadro que vendí en mi vida".

Botero ha creado un estilo reconocible, que tiene que ver, sobre todo, con sus convicciones. Por eso él no cree que haya cambiado. Lo que ha encontrado, escribió su hijo Juan Carlos en el libro El arte de Fernando Botero , es ese conjunto de creencias que ha ido madurando durante años acerca del volumen, la forma, la sensualidad, la belleza. "Lo curioso es que el estilo de Botero no tiene nada que ver con lo que la gente más lo identifica: la gordura".

En estas ilustraciones hay un Botero que comienza, que no tenía ni idea de lo que iba a llegar a ser, pero que ya estaba seguro de lo más importante: que su camino era el del arte. Y en eso ha trabajado, sin hacer nada más, toda su vida n

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD