Es una joven como muchas otras, eso sí, con cara de juiciosa y de tener muy claro su proyecto de vida. También de saber que en el camino aparecerán imprevistos.
Marcela Fernández desertó de la universidad. Sí. Comenzó Comunicación - Periodismo acá y en España. Quiere ser contadora de hechos, cronista y la academia no le ofrecía eso sino mucha información que, con seguridad, poco le servirá porque se olvida pronto.
Quiere narrar y narrar bien y eso no lo ofrece la mayoría de las facultades.
Su familia se sorprendió por la decisión, pero entendió sus razones y la respaldó. El miedo es el futuro: conseguir un trabajo sin título, sin un cartón, de esos que dicen mucho y no dicen nada (la rosca y la rosca política están por encima y hasta los políticos fabrican su título).
En su búsqueda encontró UnCollege, un movimiento social que está cambiando la noción de que ir a una facultad es el único camino al éxito.
Fue fundado por Dale J. Stephens por una razón que parece muy colombiana: estaba pagando demasiado para aprender tan poco.
Los interesados aplican por una pasantía o gap year de cuatro fases: tres meses en San Francisco (sede), tres en el extranjero, tres dedicados a un proyecto y tres en un internado. El trabajo se centra en cuatro áreas principales.
No es para todas las profesiones, lógico, pero sí para muchas de las tradicionales limitadas al bla, bla, bla...
La deserción de Marcela, y seguramente de otras marcelas, es la reacción ante el acartonamiento del sistema educativo, todos los ciclos incluidos ¿o quién no sabe de bachilleres que desertaron porque las aulas no les llenaban?
Creo que en periodismo y comunicación los programas contienen asignaturas que sirven para alargar la carrera y nada más. En otras disciplinas debe ser igual. La educación, pese a los notables avances tecnológicos, no ha logrado seguirle el paso a la sociedad.
Marcela tiene claro el camino. Aplicó al UnCollege y comenzó a viajar en pos de historias para contar. Y ha pedido colaboración de buenos escritores. Así espera aprender y pulirse, producir y ganarse la vida. Renunció a la universidad, no a estudiar y aprender.
Las reformas a la educación superior no pueden quedarse en la urgente financiación, órganos de dirección y participación estudiantil. Hay más temas que esperan estas y las siguientes generaciones.
Maullido: Se pone uno a pensar, ¿cuál será el barrio más seguro de Medellín?.
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO.
Los programas de pregrado se han dejado cooptar por la sociedad de consumo, enseñan poco, y lo poco que enseñan se enseña poco, son como telenovelas que dejan siempre al estudiante empezado, conocimiento casi siempre trasnochado, descontextualizado, instrumentalizado, poco o mejor dicho, nada de formación del criterio profesional. Las profesiones, con sus especializaciones y adornos están demoradas para hacerse autocrítica. En mi día a día me encuentro con muchos egresados universitarios que no dan la medida.
Porque hay estudiantes que ya pensaron que no nos podemos quedar en el interminable debate por la financiación, lo invito señor Ramiro a leer este documento que no nació de la noche a la mañana, como sus comentarios tengan mucha razón, pero aportarán en algo??? http://manecolombia.blogspot.com/2012/11/2do-documento-de-trabajo-para-la_11.html
Siga don Ramiro estimulando universidades de garage
Cierto. Además de la pertinencia para la sociedad está también la pertinencia para el individuo.
Gonzalo Arango estudio en la Universidad de Antioquia Derecho, se dedico mejor a leer en la biblioteca que seguir el juego de lo que el llamo" Universidad- FORTIN DE ILUSTRES PRIVILEGIADOS". Gracias Ramiro por sus reflexiones.


Copyright © 2013 EL COLOMBIANO S.A. & CIA. S.C.A. Términos y condiciones | Política de privacidad y uso de información personal | Superintendencia de Industria y Comercio
Nit: 890901352-3 | Dirección: Carrera 48 N° 30 Sur - 119, Envigado - Antioquia, Colombia | Conmutador: (57) (4) 3315252 | Bogotá: (57) (1) 4156764Fax: (57) (1) 4157508 | Línea de atención al cliente: (57) (4) 3393333