"Mono, no te vayas", y el "Mono" se fue de Bellavista
UN VERDADERO DRAMA vivieron ayer los familiares de 103 presos trasladados de la cárcel Bellavista hacia otras prisiones del país. Los sucesos de remisión tuvieron tintes parecidos a los de un sepelio.
"Mono, Mono, no me dejes, por favor, no, no", imploraba la mujer desde afuera del bus, pues su corazón de madre le decía que allí iba su hijo trasladado de Bellavista hacia otra cárcel del país.
Pero el "Mono", si viajaba allí, nunca respondió o por lo menos afuera nunca se escuchó su voz. Y el autobús se alejó rumbo al norte, no se sabe a qué destino. La señora lo miró perderse en la primera curva. Y el alma se le vino al piso cuando ya no lo vio más.
Iba cargado con un grupo de presos que el Inpec decidió remitir a otras prisiones y esto desató una ola de sentimientos de dolor y angustia entre los familiares, que se enteraron del traslado porque otros presos las llamaron el jueves en la tarde para darles la alerta.
Entre las 11:00 a.m. y las 12:00 del mediodía de ayer, se cumplió la operación. De Bellavista salieron cuatro buses interdepartamentales cargados con reos hacia distintas prisiones, nunca se reveló a cuáles por la obvia reserva que debía tener el delicado operativo. En total, se supo extraoficialmente, fueron remitidos 103 presos, pero la lista no se conoce.
Entonces, dolor, incertidumbre y rabia se mezclaron en los familiares, que se apostaron desde el amanecer en las afueras del penal a esperar el desenlace de los acontecimientos.
Y durante estos se vivieron escenas similares a las que uno observa en los cementerios cuando se despide a un muerto.
"A mi hijo lo condenaron hace 15 días a cuatro años, no es como para que lo trasladen tan rápido", decía doña Elizabeth Suárez, que tomó un celular y se comunicó con otra persona para darle la noticia. Lloraba, gritaba, se tomaba la cabeza y sólo le faltó tirarse al suelo para expresar el hondo dolor que la embargaba.
No importó, pues otra lo hizo por ella... por todas. Una chica de nombre Shirley Villa, de unos 24 años, a quien le trasladaron a su esposo Alexánder Rendón, se arrodilló ante el segundo bus que salió del penal para implorar que no se lo llevaran.
"No, no, por favor", gritó hasta más no poder, hasta que se le acabaron las fuerzas y tuvo que abrirle campo al carro para que no la atropellara en la partida.
"Todo va a ser más duro para mí ahora, si las visitas en Medellín son difíciles, dígame ya bien lejos, sin plata para pagar pasajes, hotel y sin con quién dejar a mi hija de tres años", se lamentó.
Quienes estaban a su alrededor tampoco le servían de consuelo, pues eran otras mujeres que también lloraban a gritos: madres, hermanas, esposas y novias lamentaban los traslados y desahogaban su drama.
"A mi esposo (Carlos Sánchez) se lo llevaron, pero no sé para dónde", dijo, y sus ojos se encharcaron para luego quedar como pasmada y sumida en la depresión.
"Un compañero de él me avisó ayer (jueves) por la noche, me dijo que lo habían sacado del patio sin nada y que iba a amanecer en la capilla", narró y calificó de injusto lo acontecido.
Hermetismo Y es que sumado al dolor por los cambios, que implicarán que sus familiares estarán más lejos y las visitas serán más complicadas, la total incertidumbre por el hermetismo y la poca información entregada por las autoridades ahondó las penas.
"Se les violó el derecho a hacer una llamada a las casas para avisar", dijo Rosalba Gómez, a quien le trasladaron a su ex esposo.
Esta situación fue denunciada por la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, que en un comunicado público rechazó el que llamó, "halo de desinformación que ronda esta situación, teniendo que acudir a averiguaciones fragmentadas, provenientes de diversas fuentes informales, para poder hacer esta denuncia".
En cuestión de media hora, ya habían salido cuatro buses hacia distintos penales del país, se dice que a Cómbita (Boyacá), Acacías (Meta) y La Modelo (de Bogotá).
Iban para lejos, era la certeza de los familiares. Por eso, cuando salió el último bus rumbo al sur para luego tomar la Autopista Norte, una mujer desesperada por no poder mirar hacia adentro se colgó de la ventanilla del conductor y llamó a su familiar.
Desde el interior, este la vio y le respondió. Entonces ella, segura de que allí iba el que le rompía el corazón, persiguió el carro hasta que ya no pudo más, hasta que la primera curva se lo robó de su mirada, y se detuvo a llorar inconsolable.
Los acontecimientos ocurridos en Bellavista en los últimos meses han obligado a las autoridades a tomar medidas, como esta remisión masiva de presos.
Fue una operación de rutina, dijo el Inpec. Una rutina que rompió corazones y que significará para muchos una menor frecuencia para los encuentros. Por eso los llantos. Porque dura es la cárcel, como dura es la vida...
Antioquia bilingüe
Dramatic inmate transfer
A group of 103 inmates was transferred from the Bellavista National Prison to other facilities around the country. Families waited outside the prison in a state of anxiety and uncertainty until four buses drove off with their relatives on board, but it was hard to see inside because even on the bus the inmates were heavily guarded by Public Forces; only a few were able to take a peek and wave goodbye. In a written statement the Committee for Solidarity with Political Prisoners Foundation rejected the inscrutability with which prison authorities and the Police handled the issue of inmate transfers; the organization had to resort to fragmented and unofficial sources confirm the information.
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO. En el momento, esta herramienta solo funciona con Internet Explorer 4.0 o superior.
nacho
Comentario realizado el 7 de noviembre de 2009 - 20:21
aquellas personas que dicen que se pongan en los zapatos del otro deberian de ponerse en los zapatos de los que sufrieron por sus actos para que entiendan que si los dejan alla en medellin seguirian haciendo sus fechorias desde adentro ya en otra ciudad dejan de hacerlo por que alla no son caciques y depronto aprenden algo bueno
Vote por este comentario
No. Votos 0
0 Positivos
0 Negativos
betty
Comentario realizado el 7 de noviembre de 2009 - 18:53
Mira que ironias, como sufren por los presos. Cuando ellos fueron a asesinar personas por un fajo de billetes le dieron el derecho a las personas que iban a asesinar de avisarles a sus familias que los iban a matar? NO CIERTO? y pensaron en esoso hijos huerfanos(y que jamas van a volver a ver sus padres) y en el sufrimientos de las madres en el de las esposas en sus familias que hay muchas que ni siquiera saben donde estan sus hijos asesinados? no cierto entonces que sufran para que sepan lo que es el sufrimiento Y SI QUE LAVIDA ES DURA Y MUY DURA. DESALMADOS ASESINOS
Vote por este comentario
No. Votos 0
0 Positivos
0 Negativos
Marianela
Comentario realizado el 7 de noviembre de 2009 - 18:46
Si... mucha tristeza para esas familias porque mandan los presos para otras cárceles, pero ellas al menos saben que será temporalmente y que los volverán a ver, ya que ni hablar de otras pobres familias, a quienes muchos de esos viajeros les quitaron la vida de sus seres queridos... y a esos nunca los volverán a ver. Ni que decir tampoco, de otras familias a los cuales muchos de esos viajeros le desgraciaron sus vidas por actos delincuenciales, despiadados. La vida debe ser más dura aún para tanta gente inocente que sufre por culpa de esos desalmados, muchos de ellos reincidentes, que de ninguna manera han querido regenerarse y ser utiles a las sociedad, o por lo menos, no ser tan nefastos.
Vote por este comentario
No. Votos 0
0 Positivos
0 Negativos
Carolita
Comentario realizado el 7 de noviembre de 2009 - 11:08
Ojala esos presos trasladados, a traves del sufrimeinto de sus familias, escarmienten que clase de dolor pueden generar con las atrocidades que cometieron, asesinatos, robos, secuestros. No es justo que sus familias sufran, pero si es justo que ellos experimenten el sufrimiento de un ser querido, incluso cuando todo es por su propia culpa. No existe castigo para los que a traves de sus actos destruyen las vidas de otras personas, y es justo que las suyas tambien sean destruidas.
Vote por este comentario
No. Votos 3
3 Positivos
0 Negativos
Danny Granada
Comentario realizado el 7 de noviembre de 2009 - 09:51
No comparto este tipo de actividades ni la forma tan ruin como el INPEC solo se limita a decir que la vida esdura... que ironia.... y que desconsuelo con los familiares de los reos, y que tristesa de todos esos niños que ya no podran ver sus padres cada 8 dias, deberia de existir una ley que permita que los presos esten en las carceles de su ciudad y no puedan ser trasladados. Sera por eso que estan matando los guardias ??????? ojala se pusieran en los zapatos del otro....
Muy bien escoltados partieron los carros que trasladaban a los reos. Adentro de los buses también iba personal armado para custodiarlos.
Tal vez quien con más dramatismo expresó el sentimiento por el traslado de los presos fue Shirley Villa. Ella gritó desesperada y al final, cuando ya no había reversa de la decisión, se tiró al piso a desahogar su dolor. Fue una situación llena de confusión e incertidumbre en las afueras de Bellavista.