Fueron rivales en una enconada campaña presidencial pero ahora, con una reunión sin precedentes, se comprometen a trabajar juntos por el bien de la primera potencia del mundo.
El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, y su ex rival republicano, John McCain, expresaron su voluntad de colaborar en asuntos de seguridad, energía y en la solución de la crisis financiera en ese país.
Obama y McCain se reunieron en Chicago, en el primer encuentro entre ambos desde las elecciones presidenciales del pasado 4 de noviembre.
"Tuvimos una conversación productiva hoy (este lunes) sobre la necesidad de lanzar una nueva era de reforma para luchar contra el despilfarro y el amargo partidismo en Washington, para restaurar la confianza en el Gobierno", dijeron Obama y McCain en un comunicado conjunto al final de su encuentro.
Los dos insistieron en la necesidad de que ambos bandos del espectro político aúnen esfuerzos para "solucionar los desafíos comunes y urgentes de nuestro tiempo".
"Esperamos trabajar juntos en los días y meses venideros en desafíos críticos como la solución de la crisis financiera, la creación de una economía basada en nuevas formas de energía y la protección de la seguridad de nuestro país", dijeron.
Promete cerrar Guantánamo De otro lado y como una confirmación de su promesa de campaña, Obama reiteró su intención de cerrar la base de Guantánamo, en Cuba, y retirar las tropas de Irak una vez llegue a la Casa Blanca.
"He dicho de forma reiterada que planeo cerrar Guantánamo y lo haré", aseguró durante su entrevista con el programa 60 Minutes, de la cadena de televisión CBS.
"He dicho reiteradamente que E.U. no tortura y me aseguraré de que no torturamos", insistió, para añadir que eso forma parte del esfuerzo para restaurar la autoridad moral de Estados Unidos en el mundo.
Aseguró, además, que tan pronto como llegue a la Casa Blanca tras la toma de posesión del próximo 20 de enero se reunirá con sus asesores de seguridad nacional y los responsables militares y comenzará a "ejecutar un plan para retirar las tropas".
Otra de sus prioridades en política exterior será erradicar a Al Qaeda "de una vez por todas". "Capturar a Bin Laden es un aspecto crítico de erradicar a Al Qaeda", explicó.
"Él no es sólo un símbolo, es también el líder operativo de una organización que planea ataques contra objetivos estadounidenses", insistió.
De otro lado, el próximo mandatario estadounidense reconoció haberse reunido recientemente con Hillary Clinton, aunque evitó decir si la incluirá en su gobierno.
Clinton suena como posible secretaria de Estado. |