La actividad vuelve a la normalidad paulatinamente y en el palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo, hay una fuerte presencia militar.
Además, en las inmediaciones del palacio hay decenas de seguidores del jefe de Estado, que fue rescatado anoche por fuerzas especiales del Ejército y la Policía de un hospital donde quedó atrapado en medio de las protestas de policías, a las que sumaron algunos militares, contra una ley que consideran dañina para sus intereses.
Daños
La luz del día dejó ver los daños en el hospital de la policía de donde fue rescatado Correa: puertas rotas, sillas destruidas, agujeros de impactos de bala en ventanas, paredes y espacios de trabajo, y manchas de sangre por todos lados, huellas todas ellas del enfrentamiento entre los efectivos de los grupos especiales militares y los policías sublevados.
El piso de la entrada al hospital está totalmente cubierto de pequeños pedazos de vidrio, al igual que otras zonas del hospital, donde muchas personas dicen haber pasado ayer "por una las peores experiencias" de sus vidas, según testimoniaron.
Una de las empleadas del hospital reclamaba a la imagen de un niño Jesús que da la bienvenida a los visitantes por considerar que "no cuidó" el edificio, en tanto que la recepcionista le agradecía por haberlos salvado de lo que pudo ser una tragedia.
El olor a gas lacrimógeno permanece en el hospital y todavía afecta a los ojos y la nariz incluso varias horas después de que terminara el enfrentamiento que, según la Cruz Roja, dejó dos fallecidos.
Al sitio llegó este viernes un sacerdote ofreciendo sus oficios en medio de corredores que presentaban orificios de bala y manchas de sangre.
Tiroteo
Testigos señalaban que, a tenor del tiroteo escuchado anoche durante el rescate de Correa, el edificio no estaba tan destruido como se supondría, por lo que especulaban que tal vez la orden que tenían los militares era disparar al aire.
Sin embargo, otros terciaban asegurando que sí se disparó a gente y por ello hay heridos, que Correa cifró en 27 sólo entre las fuerzas que lo rescataron.
En el piso del primer piso del hospital, octavillas llamando a unirse a la familia policial en la lucha por sus "derechos" recordaban el origen de la protesta.
Al Regimiento Quito, donde cientos de policías iniciaron el jueves su protesta, también ha vuelto la normalidad.
En la ciudad, en general, se divisaba poca presencia policial al iniciar el día.
Secretario general de la OEA viajó a Ecuador
El secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, viajó este viernes a Quito para expresar su apoyo y solidaridad al presidente Rafael Correa por una sublevación policial que, a juicio del Gobierno ecuatoriano y del organismo regional, fue una intentona golpista.
Durante su visita Insulza informará a Correa "sobre la determinación del organismo de exigir a los sectores de la fuerza pública sublevados el cumplimiento de los principios y normas contenidas en la Carta Democrática Interamericana", señala un comunicado de la OEA.
El organismo no ha facilitado datos sobre la hora a la que está prevista la llegada a Quito de Insulza ni tampoco sobre las personas que lo acompañan.
El secretario general de la OEA ofrecerá a Correa toda la ayuda necesaria para superar esta crisis, tal y como se lo encomienda la resolución aprobada ayer por el Consejo Permanente del Organismo en una reunión extraordinaria convocada a tal efecto.
El documento aprobado con una inusitada celeridad repudió el "intento de golpe de Estado" registrado en Ecuador, y mostró su apoyo unánime al Gobierno del presidente Rafael Correa.
Al término de esta reunión Insulza, se mostró satisfecho por haber alcanzado "en tiempo récord" una resolución que unifica las posturas de la mayoría de los países del continente, y deseó que la organización muestre "la misma unidad" que durante la crisis vivida en 2009 en Honduras.
"Estamos de acuerdo en que es un intento de golpe de Estado sin ninguna duda", dijo Insulza durante la sesión. "Afortunadamente, aún es un golpe que está tratando de ocurrir, y debemos impedir que se consume actuando rápidamente".
El secretario general, que habló por teléfono con Correa tras la intentona golpista, mostró también su voluntad de colaborar en todo lo necesario para conseguir la rápida normalización de la situación en Ecuador.
Cancilleres de Unasur dan espaldarazo
Cancilleres de varios países miembros de la Unasur se desplazaron desde Buenos Aires a Quito para expresar en persona el respaldo del bloque suramericano al Gobierno de Ecuador tras la crisis desatada este jueves.
El canciller argentino, Héctor Timerman, confirmó, a través de la red social twitter, que despegó de Buenos Aires rumbo a Quito acompañado de los ministros de Exteriores de Uruguay, Luis Almagro, y Bolivia, David Choquehuanca.
El resto de los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) viajará a la capital ecuatoriana desde Brasil, según adelantó Timerman.
El viaje de los ministros fue acordado esta madrugada durante una reunión de urgencia de los presidentes de Unasur celebrada en Buenos Aires en la que los mandatarios dejaron de lado sus divergencias internas y sus diferencias ideológicas para repudiar con contundencia la sublevación contra Correa y advertir que no tolerarán tentaciones desestabilizadoras en la región.
Minutos antes de partir de Buenos Aires, Timerman afirmó que el "fondo" del intento del golpe de Estado es "atacar a los Gobiernos progresistas" de América Latina y dijo que ningún país de la región "está exento de sufrir una desestabilización".
"El camino del golpismo que comenzó en Honduras no terminó allí. Ayer tuvimos una muestra más de eso, así que el fondo de esto es atacar a los Gobiernos progresistas y a la democracia en América Latina. Por eso ayer la unidad fue total", comentó.
Atribuyó estas maniobras a "sectores monopólicos y concentrados de la economía" y denunció que en los incidentes del jueves "estuvieron involucrados fuerzas de seguridad, empresarios y políticos".
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Varios puntos: Si era un golpe, Correa fue el que lo generó, ¿cómo va a hablar con unos policias histéricos y armados? Si era un golpe de los gutierristas, ¿no sabría el señor Lucio Guitierrez que un golpe de Estado no se puede hacer con un simple grupo de policías capitalinos? Si era un golpe de la policía, ¿no sabe la policía que lo único que puede avalar un golpe es un clamor del propio pueblo, se iban ellos a meter en ese desprestigio? Si estaba secuestrado, ¿por qué podía llamar y hablar tranquilamente con la prensa? En mi humilde opinión, no soy un furibestia (como dicen algunos), fue una farsa completa, o, un aprovechamiento de la situación para subir popularidad. Ahora, ¿sobre la cabeza de quién estan las almas de los muertos?
Nada raro que también involucre a ALVARITO en el Connato de Golpe de estado. Está bien que ya el otro no nos gobierna, pero vamos a ver a quién más le echa la cupla de su descalabro de gobierno.


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