La Policía holandesa se incautó de nueve kilos de cocaína procedente de Colombia, que los narcotraficantes pretendían introducir en este país camuflados en 200 cajas de rosas.
La investigación dirigida por el ministerio fiscal holandés permitió detectar el domingo pasado la introducción de bolsas con 20 gramos del estupefaciente, escondidas en las cajas de flores.
La operación policial se desarrolló el domingo en el aeropuerto holandés de Schiphol.
La policía detuvo a tres personas en la operación, incluido el importador de las flores, e hizo una redada en la que se incautó de ordenadores, documentación y más de 65.000 euros en efectivo. |