Este domingo, a las 9:20 de la noche, cuatro desconocidos atacaron un bus de servicio público, en inmediaciones del barrio Calasanz, carrera 82 con la calle 48, occidente de Medellín.
Los agresores, que cubrían parte de sus rostros con gorras, exigieron al conductor sus efectos personales y el dinero producto de la jornada.
En el automotor, según versiones policiales, viajaban dos pasajeros que fueron obligados a descender. Luego los ilegales, mientras el conductor intentaba reanudar la marcha, quebraron el panorámico trasero y arrojaron un artefacto incendiario.
Minutos después se hicieron presentes efectivos del Cuerpo de Bomberos de Medellín que controlaron la conflagración, aunque el vehículo quedó totalmente destruido.
La propietaria del vehículo advirtió el temor de los transportadores por la inseguridad actual, dado que en el sector Las Violetas, de Belén, las bandas exigen el pago de cuantiosas extorsiones.
Aunque no hubo víctimas, el calor liberado por el incendio causó, en un edificio en construcción, contiguo al lugar de los hechos, la explosión de varias de sus vidrieras.