LIBRES DE COCA fueron declaradas por Naciones Unidas, las tierras donde trabajan cerca de 800 familias de San Calixto, Norte de Santander, que reemplazaron los cultivos ilícitos por los de cacao. Hoy sus vidas son otras.
No más que por "purita envidia de la buena", José Agustín Amaya se le torció a la coca para empezar a cultivar cacao en su finca.
Esa ha sido una moda contagiosa en San Calixto, Norte de Santander. José, por ejemplo, vio que a sus vecinos de la vereda La Talla también les sonó la idea y les fue bien, que podían trabajar tranquilos y obtener unos pesitos de manera legal.
Por eso sembró tres hectáreas de cacao, que equivalen a 3.330 palos.
Dice que llegó a la coca por desespero. A sus 47 años, José ha sido víctima de la violencia y el desplazamiento forzado. Llegó a cultivar ilícitos sin esperanzas y engañado por alguien que le dijo que así conseguiría dinero.
"Pero qué va. Eso no da nada, no me sirvió. Ya estamos muy contentos en el cacao. En la vereda todo el mundo quiere trabajar", dijo José, quien lleva tres meses recibiendo la ayuda del Gobierno, a través de la Gestión Presidencial contra Cultivos Ilícitos de Acción Social y que también hace parte de las Familias Guardabosques Productivas, con su esposa Emilia y sus tres hijos de 20, 16 y 11 años.
Los primeros pesitos José Agustín pertenece a la Asociación de Cacaoteros de San Calixto, Asocasan, un grupo de campesinos que, con o sin haber tenido contacto con la mata de coca, encontraron en el cacao la oportunidad de emplearse y generar empleo con la ayuda de Acción Social.
De las dos etapas que ha tenido Asocasan, la primera, conformada por 39 campesinos, ya empezó a recoger sus primeros frutos.
"La gente ve que esto sólo da beneficios y por eso se antojan. Le van a dar una calidad de vida a la familia y a su finca. Ahora somos 60 campesinos de toda la vereda, la idea es seguir echándoles el cuento a los demás", afirmó Gilberto Galvis, quien comenzó con la asociación hace dos años.
Galvis sembró dos hectáreas de cacao y ya le hizo los primeros 117 mil pesos: "y eso que apenas estamos comenzando. Ya vamos a empezar con los abonos y a dedicarle más tiempo al cacao porque una hectárea bien atendida nos da 25 bultos".
Café y piña El cacao no es todo en San Calixto. También hay una asociación que trabaja con cultivo de piña y un comité de cafeteros.
Adinael Montagut y Ludi Janeth Ortega son beneficiarios del Desarrollo Alternativo y tienen más de 10 hectáreas de café con las que generan empleo para la región.
"Somos gente honrada, eso nos enseñaron a nosotros y nosotros le enseñamos a nuestros hijos", afirma Adinael, mientras que Ludi asegura que "primero Dios que le da la vida a uno, luego el hogar y después el café para subsistir".
"¿Y cómo no nos va a cambiar la vida eso? Cambia la calidad de vida de uno y hasta la forma de pensar de nosotros los campesinos", dijo Galvis, el cultivador de cacao.
Además, afirmó, no tiene precio la tranquilidad que sienten cuando pasa "la ley" y no tienen nada qué esconder.
José no ha recibido su primera cosecha de cacao pero desde ya su vida cambió. Eso se le nota a él, a su familia y a su casa, que pronto estará florecida.
Contexto
Naciones Unidas certificó a San Calixto
Las familias que inician el programa reciben un incentivo de 408 mil pesos bimestral por un año y medio.
El programa renueva el contrato por medio año más, sólo si las familias son certificadas por la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Delito (Unodc) como libres de coca o amapola. El 23 de junio, la Unodc hizo la certificación en San Calixto.
Estas familias hacen parte de la estrategia de erradicación manual voluntaria que lidera la Gestión Presidencial contra cultivos ilícitos de Acción Social. Una familia puede ser beneficiaria de los dos programas: trabajar por la protección y recuperación ambiental e implementar proyectos en sus tierras.
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO. En el momento, esta herramienta solo funciona con Internet Explorer 4.0 o superior.
Gracias a la certificación de la Unodc como tierras libres de coca, las familias continuarán recibiendo un incentivo bimestral de 408 mil pesos hasta finales de este año, mientras logran constituir cooperativas o asociaciones de trabajo que les permitan sostenerse con proyectos productivos de mediano y largo plazo.