Militares venezolanos bloqueaban este martes el principal paso fronterizo con Colombia, luego de que el Gobierno del presidente Hugo Chávez acusó a supuestos paramilitares por el asesinato de dos soldados destacados en la zona.
El vicepresidente venezolano, Ramón Carrizález, negó que se hubiera interrumpido el tráfico entre ambos países, pero periodistas de Reuters reportaron que la vía entre San Antonio y la colombiana Cúcuta está tomada por decenas de soldados venezolanos y un vehículo blindado armado con una ametralladora de alto calibre.
"Estamos obligados a tomar estrictas medidas de control, pero no hay ningún cierre de frontera", dijo el funcionario en una conferencia de prensa desde el occidental estado Táchira.
Sin embargo, centenares de personas se veían obligadas a cruzar la frontera a pie por debajo del puente que une a los dos países, cargando maletas, bolsas y mercancía, mientras largas colas de vehículos se formaban en ambas aduanas esperando que las autoridades levanten el bloqueo.
Incomunicado se encuentra el paso fronterizo entre Colombia y Venezuela en Norte de Santander, ya que en la mañana de este martes cerraron Puerto Unión, en el municipio Puerto Santander, el único que estaba habilitado y por el cual se permitía la salida del carbón.
Así lo confirmó Omar Santiago, Comandante del Cuerpo de Bomberos de la localidad, al decir que "no hay paso peatonal ni de vehículos en el Puerto y para salir de esta encrucijada, toca por la trocha o el río".
A su turno, el director de la Policía de Táchira, Jesús Alberto Berro, indicó que la decisión de cerrar el paso es por una secuencia de sucesos que han venido generando temor a los habitantes de la frontera.
"Ayer fueron vilmente asesinados dos guardias en Palotal por parte de personas que les dispararon a mansalva y les quitaron el armamento, y se están entregando panfletos intimidatorios a los habitantes de algunos municipios del estado Táchira (Venezuela)", señaló.
Situación en la zona Autoridades colombianas indicaron el martes que tras el cierre fronterizo impuesto en la víspera por Venezuela la situación se mantiene en calma, sin mayores incidentes más allá de la congestión vehicular y las dificultades para los trabajadores que necesitan cruzar de uno a otro país.
Venezuela cerró el lunes pasado por la tarde el paso en el principal punto de cruce desde su territorio, luego que desconocidos mataran a tiros a dos agentes de la Guardia Nacional apostados en un punto de control fronterizo en territorio venezolano.
El mayor volumen de paso entre las dos naciones está entre las localidades de Cúcuta, a unos 400 kilómetros al noreste de Bogotá y la población venezolana de San Antonio, unidas por el puente internacional Simón Bolívar, de unos 300 metros de largo.
Sin embargo, pobladores tanto de Cúcuta como de San Antonio cruzan entre ambos países o por sectores cercanos al puente, que atraviesa el lecho semi seco del río Táchira, o por caminos o veredas rurales.
El acceso por un segundo puente, el Francisco de Paula Santander, entre Cúcuta y la localidad venezolana de Ureña, también está cerrado desde el lunes, indicó Juan Antonio Villamizar, secretario de gobierno, en el departamento de Norte de Santander.
"La situación sigue igual, el paso esta cerrado por los dos puentes", aseguró.
Cada día cruzan en ambos sentidos por los puentes unas 250.000 personas y más de 20.000 vehículos, dijo Villamizar.
Pero como desde el lunes se conoció la noticia del cierre aplicado por Venezuela "la congestión vehicular no es tan protuberante, (porque) la gente ya sabía...aunque no sabemos hasta cuándo será esta situación", indicó telefónicamente el coronel Raúl Riaño, jefe operativo de la policía en Norte de Santander.
Otros pasos entre los dos países, al extremo norte por la localidad colombiana de Paraguachón, o más al sur por el Arauca, permanecen abiertos, pero son de mucho menor flujo que por el eje Cúcuta-San Antonio. |