Este cuatrienio que comienza será protagonizado por los gobiernos locales, en cabeza de alcaldesas y alcaldes, capaces de generar grandes cambios desde lo pequeño. Hace más de 30 años que el economista Fritz Schumacher acuñó la expresión "lo pequeño es hermoso", para resaltar el poder transformador de lo pequeño.
Las nuevas administraciones locales llegan con aires renovados y con fuerte insistencia sobre una gestión transparente. Por eso, sus mentes también deben abrirse a soluciones innovadoras a problemas tradicionales, como la falta de acceso al agua potable.
Y es que "Lo pequeño es hermoso" es una profecía para poner los ojos en la nanotecnología. En Mandibogo, en la aridez del nordeste de Sudáfrica, gracias a un programa de colaboración sur-sur entre India, Brasil y Sudáfrica, los habitantes obtienen agua limpia y de bajo costo para el consumo. Lo hacen a través de una planta piloto capaz de depurar el agua contaminada o subterránea, para ser consumida. La clave está en la formación de la comunidad para que se apropie de los conocimientos de operación y mantenimiento.
En el marco del mismo convenio que impulsó la experiencia de Mandibogo, en Sudáfrica se desarrolló un filtro de agua con el mismo mecanismo de una bolsa de té, capaz de absorber los elementos que contaminan una botella de agua. Este tipo de soluciones, que además usan materiales de bajo costo, son ideales para las personas que habitan lugares donde no hay instalaciones para potabilizar el agua. Una experiencia colombiana es la de "el ECO Filtro", que utiliza la filtración lenta por arena para reducir la presencia de agentes contaminantes en el agua. Hasta el momento, más de 500 personas en La Guajira toman agua potable gracias a 100 ECO Filtros.
Aunque las tres cuartas partes del Planeta están formadas por agua, la población mundial tiene sed. La razón para apostarle a soluciones para el acceso al agua potable es que la demanda crece exponencialmente y no pasa lo mismo con las fuentes de agua, afectadas de manera sustancial, por causa del cambio climático.
Según las proyecciones demográficas, cada año la población crece en 75 millones de personas. Nada más China tiene el 20% de la población, y fuentes de agua para el 7%.
No se puede negar la relación de causa-efecto entre la falta de acceso a agua potable y las enfermedades tropicales como malaria, paludismo, leishmaniasis, fiebre amarilla o la úlcera de Buruli, que azotan a las comunidades más pobres.
Según la Universidad de Chocó, en 2003 la mayor causa de muerte en niños de 6 meses de edad en ese departamento estaba relacionada con el acceso a agua potable: gastroenteritis 16%, deshidratación 12,4%, diarrea aguda 3,8% y desnutrición 3,8%.
Sin duda, el acceso al agua potable es un mandato. La contaminación de fuentes de agua por elementos de uso de actividades mineras marca la gestión de soluciones integrales, a bajo costo, y pertinentes a las características locales.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8