A finales de septiembre, Suu Kyi se pronunció a favor del giro en la política exterior anunciada poco antes por la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, para promover la reforma democrática en Birmania.
También, la Nobel de la Paz envió una carta al jefe de la Junta Militar, general Than Shwe, en la que se ofreció a abandonar su postura de apoyo a las sanciones económicas impuestas a Birmania por E.U., la Unión Europea (UE), Australia y Japón.
Campbell y Marciel se entrevistaron con Suu Kyi, secretaria general de la Liga Nacional por la Democracia (LND), la única formación política legal que resiste a la intensa presión del régimen, poco después de regresar de Naypidaw, la capital del país, donde se reunieron con el primer ministro, Thein Sein, y otros miembros del gobierno.
"Durante nuestras reuniones con el gobierno, incluido el primer ministro; el ministro de Información y otros, hemos subrayado que E.U. está dispuesto a dar pasos para mejorar la relación", dijo Campbell al dar lectura a un comunicado antes de abandonar Birmania en un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
No obstante -recalcó-, "el proceso se bebe basar en esfuerzos recíprocos, completos por parte del gobierno birmano".
Cambpell también señaló en el aeropuerto de Rangún que el cometido de la misión fue explicar la posición de Washington al gobierno y la oposición birmanos.
El principal objetivo de E.U. es convencer al régimen birmano de la conveniencia de celebrar en 2010 unas elecciones legislativas libres y justas, pese a que el general Than Shwe ha reiterado que se llevaran a cabo sin ceder a las exigencias de la oposición y de la comunidad internacional.
La pena impuesta a Suu Kyi desató el pasado agosto una ola de condenas por parte de la comunidad internacional, ya que implica que no podrá participar en los comicios para los que se preparan una decena de partidos políticos de nueva creación, casi todos ligados a las esferas del poder.
La LND, que con Suu Kyi al frente ganó las elecciones últimas celebradas en 1991, no ha decidido aún si boicoteará la próxima consulta en respuesta a la falta de libertad de su máxima líder.
Las elecciones y la Constitución de 2008, que según dijo la Junta Militar fue respaldada por más del 90 por ciento de los birmanos con derecho a voto, son los dos últimos pasos de la "hoja de ruta" confeccionada por los generales. |