
Si se trata de que las Farc dejen de matar y destruir, la noticia es buena, así sea temporal. Pero es que con esa guerrilla no debe haber lugar a la ingenuidad: siempre tiene propósitos ocultos.
El vocero de las Farc en los diálogos de paz, alias Iván Márquez, dijo anteayer en La Habana que el llamado Secretariado de esa guerrilla "ordena" a sus cuadrillas y frentes, primero, "cesar toda clase de operaciones militares ofensivas contra las fuerzas públicas" (sic); y segundo, cesar los "actos de sabotaje contra la infraestructura pública y privada". Esto, durante dos meses.
De inmediato, se asumió por muchas personas como un "cese el fuego unilateral" o más candorosamente como una "tregua navideña" con efectos generales.
Hay que decir, antes que todo, independientemente de la forzosa cautela que hay que tener con este tipo de anuncios, que si esas órdenes se cumplen y se llevan a la realidad, es una buena noticia.
Eso sí, no dicen nada de los ataques contra la población civil, ni sobre los secuestrados en su poder, las extorsiones, vacunas, ni del resto del Código Penal por el cual se pasean con confianza.
Es, a no dudarlo, una audaz movida política que impone retos al Gobierno colombiano, que queda ante varios dilemas. Porque, ¿podemos entender que esta "tregua" significará cese de muertes también de civiles, de campesinos?
Aunque el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón dijo, como no podía ser menos, que las Fuerzas Armadas "seguirán protegiendo a la población según sus deberes constitucionales", imaginamos cuáles serían los efectos de un operativo militar que dé de baja a jefes guerrilleros, por ejemplo.
Nuestros militares saben muy bien ante quién se miden, y de la destreza en el aprovechamiento político que la guerrilla y todos sus movimientos aliados, aquí y en el exterior, imprimen a todos y cada uno de sus actos.
Nuestros soldados y policías saben cuál es la capacidad de reorganización y movilización guerrillera que traen estos períodos de inactividad criminal. ¿O es que acaso los corredores de salida de narcóticos también van a estar inactivos por la tregua navideña?
Repetimos, en todo caso, que si la tal orden del Secretariado se cumple, y el cese de ataques se extiende a la población civil, podrán ser muchos los colombianos que en lugar de morir violentamente, o perder todos sus bienes, podrán pasar el año nuevo con sus familias.
Asumiendo también, por supuesto, en el caso de que sean todos sus frentes los que acaten el cese. Porque será una prueba que las mismas Farc se imponen para corroborar si hay unidad de mando y si toda la tropa le marcha a lo que se está definiendo en La Habana.
Entre otras cosas, aparte del "clamor de la sociedad civil" que ellos dicen atender para declarar este cese de acciones ofensivas y del "sabotaje" a la infraestructura -que se debe tomar como confesión de parte-, los jefes guerrilleros también han tomado nota, muy seguramente, de la corriente que va cogiendo fuerza entre diversos opinadores para hacerles cada vez mayores concesiones a las Farc.
En todo caso, ordenado ese cese de acciones ofensivas y sabotajes, habrá que verificarlo. Y esperar qué pasa a partir del 20 de enero del año entrante, que está ya a la vuelta.
Entretanto, hay que pedir al Gobierno que no se deje enredar con lo que podría transformarse en despejes de hecho, y no afloje en el ejercicio de sus competencias y deberes legales.
El cumplimiento efectivo de este compromiso de la guerrilla, sin duda, impulsaría mucho los diálogos. Falta ver si, por una sola vez, cumplen algo de lo que dicen.
Por
Gloria Inés Ramírez Ríos
Senadora - Polo Democrático Alternativo
Llama la atención que el vocero gubernamental en las conversaciones de paz, Humberto De la Calle, afirme que "No habrá concesiones de carácter militar, ni cese del fuego, ni zonas desmilitarizadas", y que no es el momento de discursos y que lo que debe haber es "acuerdos concretos y realistas" en el menor tiempo posible. En otras palabras, que las conversaciones deben supeditarse a los afanes reeleccionistas del Presidente Santos.
Esta posición contrasta con el anuncio de las Farc, que saludamos, en el sentido de ordenar a las unidades guerrilleras en toda la geografía nacional el cese de toda clase de operaciones militares ofensivas contra la Fuerza Pública y los actos de sabotaje contra la infraestructura pública y privada.
Esperamos una actitud consecuente del gobierno para que el cese de operaciones decretado por las Farc no vaya a ser saboteado por los enemigos de la paz.
Invitamos a las partes a asumir una actitud constructiva y llamamos a todos los sectores amantes de la paz a comprometerse en la defensa del diálogo y a trabajar para que sus conclusiones respondan a los anhelos de paz con democracia, justicia social y soberanía nacional, de la mayoría del pueblo colombiano.
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Este tipo de Editoriales no le aprotan a la paz, benfician alos Guerreristas y amigos de la muerte. Necesitamos acompañar el proceso y acaba con la babarie de todas las partes del conflicto. Todos han incumplido desde el Gobierno que ha violado los pactos anteriores, hasta la guerrrila que ha atacado a población civil indefensa, tratando de defender su discurso politico de reiveindicación social y economico para la mayoria pobre de Colombia. Necesitamos rodear al Gobieno y a los negociadores para que se haga por fin el acuerdo y se diriman los conflicto via politica y no via exterminio. Basta ya de la matazón y de la vorágine de meurte de parte y parte, si a la Paz, si a la Democracia, si al justicia social si a una politica con rostro humano que beneficie a todos los Colombianos!!!
parece un artículo escrito por el enemigo # 1 del presidente santos, incentivando a la población al odio, la venganza y la guerra...por favor Señores de EL COLOMBIANO no dejen tan evidente su interes de que Uribe vuelva a ser reelegido
Quién le va a creer a estos farcsantos y mentirosos guerrilleros?. Solamente los JUDAS COLOMBIANOS (el santos y el roy) se tragarán el cuento de "sus buenas intenciones"y así ganar tiempo para armasen y conseguir dinero con su coca y después seguir en las mismas. Qué desfachatez
El editorial es, en todos sus apartes, bién equilibrado, ponderado y lógico. Lo que llama la atención es el comentario de la señora Gloria Inés Ramírez R: Es para que sepamos que , como ella, hay idiotas útiles de los terroristas, que fungen de abanderados de la paz, que les creen a pié juntillas sus alardes de tregua. Nada más, en este mismo diario de EL COLOMBIANO se nos da cuenta de lo sucedido en el departamento del Cauca. Allí hicieron explotar un campo minado, y no habían transcurrido 24 horas del anuncio de la tregua. Ja! Edgarerre.
Este articulo del Colombiano en nada contribuye a propiciar un clima adecuado para la continuación con unos diálogos que deben concluir por lo menos con el cese de la confrontación armada y la des movilización con entrega de armas. Antes que sembrar semillas de desconfianza, lo que debemos hacer es fortalecer la actitud del gobierno y crear todos los espacios posibles de participación ciudadana para hacer de este momento, una oportunidad de paz. Pero parece que los contradictores del Presidente Santos están más interesados en que a él le vaya mal en su mandato (y desean que estos diálogos fracasen) para sacarle provecho político. ¡Insensatos! Felicitaciones a doña Gloria Ines Ramirez Ríos por la su contribución en la contraposición. Eso es hacer Patria.


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