M ientras mira fijamente la foto de su único nieto Juan Manuel, don Jaime Benavides no deja de preguntarse con tristeza cómo es posible que en un típico paseo de domingo, en un accidente absurdo, quien fuera la luz de sus ojos perdiera la vida.
Para él, resulta increíble que se apagaran los sueños del que, no cabe duda, era un niño alegre, especial y ejemplar que a sus cinco años empezaba a vivir.
"Como casi todos los domingos mi esposa, el niño y yo fuimos a hacer unas compras al punto de venta de Colanta. Mientras mi mujer compraba la carne yo me fui al parque de diversiones con el niño. Él montó en los columpios y después me dijo que lo llevara al baño. Lo llevé, lo deje ahí, me retire un momento y luego escuché los gritos de la gente. Corrí para ver qué pasaba y vi que el niño estaba en el suelo en medio de un charco de sangre. No me explico qué pasó", relató con dolor don Jaime.
Aunque como él mismo asegura, Juan Manuel fue llevado de inmediato al área de urgencias del hospital Santa Inés, ubicado muy cerca del sitio, cuando llegaron al centro asistencial el niño ya no tenía signos vitales.
Aún no se ha determinado cómo ocurrió el accidente que provocó la muerte del pequeño ya que nadie presenció el momento exacto del mismo.
Versiones de algunas personas que estaban en el lugar señalaron que el menor, después de haber salido del baño, se habría puesto a jugar con una estructura de madera que estaba recostada en un muro del establecimiento. Una parte de ésta, que al parecer era una casa de muñecas, habría caído sobre su cabeza causándole la muerte de forma inmediata.
El niño había cumplido cinco años el pasado 23 de agosto. En la guardería Las Golondrinas, donde estudiaba desde hace dos meses, todos sus compañeritos le habían celebrado el cumpleaños.
Su profesora lo recordó como un niño juicioso y responsable. "Él era muy juicioso, era de los poquitos niños que ya sabía escribir su nombre. Tenía una mirada muy tierna", agregó la docente.
Colanta lamentó el hecho
Mediante un comunicado, Colanta lamentó el suceso y dijo estar comprometida para brindar acompañamiento espiritual y económico a la familia del menor.
"El niño Juan Manuel Tamayo Benavides, de 4 años aproximadamente, se encontraba con sus abuelos y en un descuido de éstos, al parecer se golpeó en la cabeza con unas estructuras en madera, almacenadas en la parte posterior del punto de venta", explicó Colanta.
Héctor Pérez, jefe administrativo de la empresa en San Pedro, agregó que "desde que ocurrió el hecho asumimos todos los gastos del hospital y de la funeraria. No hemos hablado directamente con la familia pero monseñor Gilberto Melguizo, capellán de la empresa, va a hablar con ellos para saber en qué más se les puede colaborar".
La tragedia no es ajena para esta familia. Hace cinco años, el padre de Juan Manuel, quien trabajaba para Colanta, murió cuando se volcó el transporte en el que repartía leche.
» Contexto
1. Al mediodía del domingo, en el punto de venta de Colanta, en San Pedro, ocurrió el accidente en el que murió Juan Manuel Tamayo.
2. El menor, de cinco años, fue velado ayer en la funeraria La Asunción de San Pedro. Su exequias se realizaron a las tres de la tarde.
3. Miembros de la Policía y la Sijín adelantan investigaciones para determinar la causa exacta del fatal accidente en el que murió el pequeño.