El Olympique Lyon salió airoso del enfrentamiento contra el Real Madrid, al que sacó de la Liga de Campeones en los octavos de final, una barrera que, por sexta vez consecutiva, continúa insalvable para el conjunto blanco.
Ni siquiera el acicate de acoger la final del torneo más prestigioso de Europa ni el hecho de afrontar el partido de vuelta como local, terminaron con un maleficio que el Real Madrid no puede superar.
La leyenda negra se agiganta para el dominador de la competición. La décima se advierte como una utopía para el rey de la Copa de Europa, que apenas alcanzó a empatar ayer en el Bernabeu 1-1, después de perder 1-0 como visitante.
Tampoco fue una tarde buena para el Milán ya que el Manchester United logró el pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones tras golearlo 4-0 con otra gran actuación de Wayne Rooney y en el día en el que David Beckham volvía a Old Trafford como visitante.
Dos goles del delantero Rooney, en los primeros minutos, más los de Park y Fletcher, sentenciaron el partido.
Día ingrato para dos grandes como Real Madrid y Milán que se despidieron de la Liga de Campeones.