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EL COLOMBIANO | Los primeros silleteros marcharon por las calles
de Medellín en 1957. |
Historia Desfile Sillteros
Las flores saltan a la calle
Este año marcharán 483 silleteros en una fiesta llena
de paz y armonía.
El desfile coincide con la independencia de Antioquia, el 7 de agosto.
Por primera vez marcharán los jóvenes, con la idea de
conservar la tradición.
Por
Redacción
elcolombiano.com
Medellín
"Cuando pasan los silleteros es Antioquia la que pasa",
se dice con frecuencia cuando vemos a estos paisas echarse sus silletas,
que pesan hasta 70 kilos, al hombro, en una tradición que va
de generación en generación, pues para ellos es un orgullo
estar allí mostrando la grandeza de ser un "antioqueño
de pura cepa".
En esta oportunidad 483 campesinos, entre hombres, mujeres, jóvenes
y niños, provenientes de varias veredas del corregimiento
de Santa Elena, engalanarán las principales vías de
Medellín con sus flores el domingo 7 de agosto, a las 2 de
la tarde, en la edición 48 del tradicional Desfile de Silleteros.
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EL COLOMBIANO | El Desfile de Silleteros es y será el
acto central de la Feria de las Flores, que llega a su versión
47. |
Homenaje a la raza
Toda esta fantasía comenzó en 1957, cuando a Don Arturo
Uribe Arango se le ocurrió invitar a Medellín a un
grupo de silleteros de Santa Elena, para que participaran en un
desfile, que tenía como fin mostrar la belleza de las flores
y entretener a la comunidad, tarea que ellos realizaban silenciosamente
cuando bajaban a la capital de la eterna primavera para vender sus
flores a los habitantes o para adornar los altares de las iglesias.
A la cita acudieron 40 silleteros que se concentraron en el Parque
Bolívar, con tan buena aceptación de la sociedad,
que un grupo de ciudadanos propuso que los campesinos se organizaran
en un desfile más vistoso, que se cumpliera por las principales
vías de Medellín, con lo que se daba inicio a lo que
hoy conocemos como Desfile de Silleteros.
En 1958 el Desfile logra una mayor cobertura de los medios de comunicación
y el recorrido, que contó en aquella ocasión con 100
participantes, tomó su punto de partida del Teatro Pablo
Tobón Uribe, desplazándose luego por la Avenida La
Playa para cruzar la carrera Junín hasta llegar a su destino
final en el céntrico Parque Bolívar.
En 2005, los silleteros desfilarán por la Avenida Oriental
con Caracas, Avenida Oriental hasta El Parque San Antonio, Junín,
San Juan, y llega a la Alpujarra
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EL COLOMBIANO | Los silleteros mantienen vivas las tradiciones
antioqueñas. |
El inicio de una tradición
Para mayor comodidad, tanto para el que desplazaba la mercancía,
como para quienes se acercaban a comprarla, los campesinos se idearon
las silletas, construidas en madera con un espaldar y dos agarraderas
que permiten colgarlas a los hombros, como un elemento que les facilitaba
cargar grandes cantidades de flores con un menor desgaste físico,
objeto que ya en la época de la colonia se habían utilizado
para transportar personas por las empinadas montañas antioqueñas.
El uso de la silleta se generalizó y con ésta la
palabra silletero se acuñó a quienes se dedicaban
a la venta de flores por las calles empedradas de la Medellín
de principios del siglo XX.
Los silleteros, orgullosos de su consagrada actividad en la que
reviven las viejas tradiciones paisas, desfilan la variedad de las
flores con un atuendo que tampoco pierde la usanza. Las mujeres
llevan blusa blanca, pañoleta roja, falda de color negro
con enaguas y adornada con flores, delantal blanco y alpargatas.
Los hombres lucen pantalón y delantal negro, camisa blanca,
sombrero, pañoleta roja en el cuello, alpargatas, machete
y carriel. Los de 2005, entre tanto, estrenarán bellos uniformes
de campesinos, elaborados a mano en el barrio Buenos Aires.
En la actualidad los campesinos de Santa Elena ya no venden las
flores en las silletas, lo hacen en puestos fijos en los que ofrecen
la más completa variedad de claveles, gladiolos, girasoles,
rosas, cartuchos, azucenas, orquídeas, pompones y pinochos;
además tienen en común que son seres felices con lo
que hacen, que aman y viven de su tierra antioqueña.
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