¿Por qué los buses son el blanco de ataques de combos en Medellín?

  • El pasado martes 24 de julio, en el barrio Antonio Nariño, se registró el homicidio de un pasajero que se movilizaba en un bus de la misma ruta que hoy está en paro. FOTO Manuel saldarriaga
    El pasado martes 24 de julio, en el barrio Antonio Nariño, se registró el homicidio de un pasajero que se movilizaba en un bus de la misma ruta que hoy está en paro. FOTO Manuel saldarriaga
Por valentina herrera cardona | Publicado el 27 de julio de 2018
en definitiva

El transporte público, en especial los conductores, se han convertido en el blanco fácil de los grupos delincuenciales para ejecutar sus acciones ilegales y causar temor en la comunidad.

Por segunda vez en menos de 15 días, el transporte público del occidente de Medellín se vio obligado a parar tras convertirse en blanco de los grupos delincuenciales.

Asesinato de conductores o pasajeros y quema de vehículos, fueron los casos registrados, que a su vez evidenciaron la vulnerabilidad del gremio ante el conflicto que se da en la ciudad.

Ante esto, una de las estrategias implementadas por las autoridades ha sido el acompañamiento a las rutas por parte de miembros de la Policía Metropolitana.

Andrés Felipe Tobón, secretario de Seguridad de Medellín, indicó que las principales preocupaciones manifestadas por representantes del gremio en relación a las extorsiones y los atracos también han sido atendidas por la Policía.

No obstante, los ataques se siguen presentando, hechos que, según expertos, deben dar lugar a estrategias más profundas para atender la problemática.

Un problema silenciado

Juan Gonzalo Merino, gerente de Asotransvaa, agremiación del transporte público del Valle de Aburrá, rechazó los recientes ataques y mencionó que no cuentan con un registro organizado de denuncias de extorsiones o amenazas.

“Es difícil cuantificarlo. Nosotros estamos inmersos en el conflicto, pero no somos actores de este. Por eso pedimos respeto y que las estrategias sean permanentes”, añadió.

Aunque la presión de los grupos delincuenciales se da principalmente contra las empresas, son los conductores las principales víctimas.

Adrián Hernández*, conductor de la zona desde hace más de 10 años, conoce a la perfección tanto los puntos de parada del bus, como aquellos en los que debe pagar la extorsión y a quién entregársela.

“Son entre 250 y 300 mil pesos mensuales en efectivo. Es triste contarlo, pero uno trata de disimular al máximo cuando entrega el dinero, para que no verse involucrado, aunque esto sea un problema del que todo mundo sabe y no se habla, pues toca hacerse el ‘pendejo’ por miedo a lo que puedan hacer”, contó.

Jhon Marulanda, consultor internacional en seguridad, señaló dos aspectos principales que llevan a que los conductores sean blanco de los ataques de grupos delincuenciales.

“Los grupos delincuenciales saben que este gremio genera mucho dinero, pero también ven una posibilidad de demostrar su poder y atacar a la institucionalidad. Atacar el transporte público es ejercer más presión contra la autoridad”, explicó.

En cuanto al actuar de las autoridades, Marulanda las calificó como medidas paliativas, “pues no solucionan nada a largo plazo. Es imposible ponerle policía a todas las rutas de la ciudad. Además, no es un problema particular de los buseros; taxistas y el comercio también son víctimas constantes de estos combos”.

Respecto a la efectividad de las medidas, el coronel Juan Carlos Rodríguez, subcomandante de la Policía Metropolitana, dijo que “los fenómenos migran. Cuando los delincuentes son neutralizados en ciertos sectores, estos cambian y pasan a otras zonas de la ciudad”.

Marulanda, cuestionó que, “si las autoridades saben de esa migración, ya deberían tener un plan previo de acción, para lograr que esa neutralización sea más efectiva”.

Entretanto, las autoridades indican que las investigaciones siguen en curso y aseguran que tienen información preliminar que daría lugar a capturas.

Al cierre de esta edición, la ruta 222 de San Javier, a la cual pertenecía Wilton Álvarez, conductor asesinado el miércoles, sigue en paro, afectando al menos a 15.000 personas del barrio El Salado .

(*) Nombre cambiado a petición de la fuente.

Contexto de la Noticia

Cronología los constantes ataques en 2018

Enero-Abril
En enero y en febrero se dieron varios ataques a bala contra conductores y pasajeros en Robledo y San Javier. En este barrio, rutas integradas del metro pararon por amenazas.

En abril, un bus de la empresa Coonatra fue quemado por cuatro hombres.

Junio
Tres rutas de buses del noroccidente y occidente de Medellín salieron a paro por diversos motivos; entre ellos, la negativa a seguir pagando extorsiones o el incremento del monto de dichos cobros. Incluso conductores denunciaron agresiones y amenazas.

Julio
En Calasanz, otro bus de Coonatra fue incinerado el jueves 12 por desconocidos. Un día después, asesinaron un conductor de la misma empresa. El miércoles 25 fue ultimado otro conductor, esa vez en San Javier. En ese mes también murió un pasajero a manos de sicarios.

Valentina Herrera Cardona

Periodista con sueños de historiadora. Apasionada por la Medellín antigua, su memoria visual y sus relatos.

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