ENSIN 2015. A propósito de la Encuesta de Nutrición

image_content_29893367_20171121215104

Larga ha sido la espera de los resultados de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional ENSIN 2015. Corta ha sido la sorpresa, pues desde la primera realización de esta encuesta desde el 2005, cada vez somos testigos del aumento del sobrepeso y de la obesidad. Era de esperarse, porque no existen políticas contundentes y serias para la prevención de este flagelo. No es privilegio solo de Colombia, y nos encontramos al nivel de los indicadores de exceso de peso en menores de 5 años en el Mundo con un 6,3% contra un 6,2% a nivel mundial y un poco por debajo de la región. Desafortunadamente el exceso de peso en menores de edad escolar paso de 18,8% a 24,4%. Y está establecido que un niño obeso se convertirá en un adulto obeso.

Como lo he considerado antes no podemos esperar que se desarrollen políticas a nivel gubernamental. Es un asunto de Estado, pues compromete a los Ministerios de Salud, Educación, Agricultura y Hacienda. Pero estas entidades reaccionan tardíamente a las necesidades del Pueblo y es donde debemos empezar las pequeñas acciones.

Todos debemos comprometernos en nuestro pequeño mundo para empezar a hacer cambios.

Los padres y cuidadores de los niños en primera instancia debemos ser modelos a seguir, cultivar buenos hábitos alimentarios y de vida como son la higiene del sueño, el aseo y la actividad física. Se habla mucho de la responsabilidad de la genética en los problemas de peso, pero son los ambientes propicios para la obesidad los que disparan ese gatillo de la genética. Por eso es importante enseñar sobre todos los grupos de alimentos a los niños, ofrecerlos en los tiempos de comida, respetar la rutina del sueño y el aseo, brindar espacios para la recreación y el deporte y no delegar en las pantallas la educación de nuestros hijos. No podemos quedarnos contentos con darles un producto procesado por economía y facilidad sin darle la oportunidad de consumir una fruta mucho más barata e igual de fácil de llevar y consumir.

Los maestros en la construcción de las bases de la educación, también tienen la oportunidad de orientar a los niños en sus buenos hábitos, han sido de igual forma modelos a seguir. No tenemos que esperar que se implemente la cátedra de nutrición en las escuelas para hablar de alimentación saludable. Los claustros educativos tienen el poder en sus manos para orientar las tiendas y restaurantes de las instituciones educativas. Las universidades y particularmente las facultades de medicina y ciencias de la salud deberían enfatizar la educación en nutrición, para tener unos médicos y personal de la salud mejor perfilados para las necesidades de un País que está aumentando de peso.

Los gobiernos tienen mucha responsabilidad en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Hoy por lo menos se cuenta con más información, pero necesitamos además de la información, acciones innovadoras para impactar la salud de la población. Las pequeñas acciones que hagamos en nuestro entorno puede impactar de una manera positiva más allá de las políticas que se implementen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>