Comidas callejeras, ¿qué tan convenientes son?

 Foto cortesía El Colombiano

Foto cortesía El Colombiano

Como siempre son las tendencias de la moda las que marcan el gusto de las personas. Si bien existe la tendencia fit, orientada a la comida natural, orgánica con alguna consciencia que puede ser desmedida en algunos casos, donde optan por ingredientes importados y no autóctonos de la cocina local, también está la tendencia de los entusiastas por las comidas. La disponibilidad de gran cantidad de información, de diversos canales para la difusión y la promoción de estilos de vida, ha disparado el interés por la culinaria y la gastronomía.

os críticos de cocina, los influenciadores, en muchas ocasiones promueven la comida callejera como una de las joyas de la gastronomía. Es tal el nivel de recomendación, que incluso existe en Tailandia un puesto de comida callejera que ostenta una de las anheladas estrellas Michelin con las que se reconoce la calidad de la preparación de alimentos y en especial al autor de la misma. Para conocer diversas culturas, es preciso recurrir a este tipo de comida, pues es representativo y muy original de cada región. Y en este aspecto me refiero que dentro del mismo País, vamos a encontrar diversidad en las preparaciones, incluso con los mismos ingredientes.

Hasta ahora no hay problema con la comida callejera. Es preparada con ingredientes locales, tiene arraigo por la región en algunos casos, debe ser de fácil preparación y consumo, lo que la lleva probablemente a la categoría de las comidas rápidas, que en ocasiones pueden ser fuente alta de grasas o azucares.

El punto principal al cual me quiero referir es sobre la seguridad en el consumo de estos alimentos. Todo exceso es malo, así que no es el objetivo el prohibir estos alimentos. Sin embargo si debemos tener cuidado al momento de consumirlos. Evaluar la higiene del lugar donde se ofrecen los alimentos, la presentación personal de las personas que lo proveen, la higiene de los utensilios, la disposición de basuras y la manipulación de los alimentos y el dinero. Estas pautas son básicas para poder disfrutar de la comida callejera o al pie del camino sin remordimientos y en especial cuidando la potencialidad de adquirir una intoxicación alimentaria que pueden ser tan graves que comprometan la vida.

La comida callejera es una herramienta de comunicación de las culturas, nos ahorra tiempo y dinero y es una manera de mantener las tradiciones a través de la socialización

De la infancia nos quedan los recuerdos de las crispetas del parque, las papas fritas, el algodón de azúcar, de la adolescencia los perritos calientes y hamburguesas, y en cualquier momento los puestos de frutas y los helados.

La comida callejera es una herramienta de comunicación de las culturas, nos ahorra tiempo y dinero y es una manera de mantener las tradiciones a través de la socialización. Les corresponde a todos los actores organizarse para mantener buenas condiciones de salud que no afecten el entorno y/o a las personas, y son las autoridades locales las llamadas a liderar este tipo de organización, asegurar puestos higienicos. Los vendedores a ofertar productos de buena calidad, vigilar la manipulación de los alimentos y disponer adecuadamente de los residuos. A los comensales a disponer adecuadamente los desechos e informar las irregularidades a que haya lugar.

Así mantendremos nuestras tradiciones, conoceremos unas nuevas y podremos disfrutar de la comida callejera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>