Cuentos para comer sin cuentos

El gran problema al que se enfrentan todos los padres es la alimentación adecuada de sus hijos. Ya he comentado la angustia que genera que los niños no coman correctamente o que prácticamente no se alimenten. Siempre se debe descartar una causa orgánica a esta situación, es decir, verificar que no estemos frente a un problema de salud mayor como infecciones respiratorias o intestinales. En segunda instancia nos enfrentaremos a problemas de tipo emocional y en el blog anterior también mencione los problemas que pueden aparecer en las etapas de adaptación. En el caso de Isabel ha sido la adaptación a la guardería, también esta estrenando cama, es decir, ya cambió la cuna por una cama normal y esta en entrenamiento para abandonar el pañal durante el día. Todas estas situaciones se deben tener en cuenta porque están ocasionando un estrés emocional que se manifiesta con la disminución del apetito.
Temas como la disciplina, las rutinas, el hábito ya se han tratado con anterioridad y en este caso quiero recomendar una herramienta valiosa especialmente para los niños mayores de tres años para educarlos desde el punto de vista .  Se llama “Cuentos para comer sin cuentos”.
Este libro de la editorial la esfera de los libros, es escrito por un grupo de especialistas en sicología y educación que buscan y prometen enseñar buenos hábitos alimenticios a los niños y acabar con la pesadilla de los padres.  Como aparece en su prologo el proceso de aprendizaje nunca termina y nos resalta la importancia de aprovechar los cuentos y las actividades lúdicas para enseñar a los niños buenos hábitos y valores. Se recomienda para niños inapetentes, manipuladores, tiranos, lentos, que juegan, provocan o utilizan la comida para llamar la atención de los adultos, práctico para establecer buenos hábitos alimenticios y pautas y valores que se pueden trasladar al resto de las esferas de la vida infantil.


Cada capitulo esta estructurado de la siguiente manera: tiene un cuento con unos puntos resaltados que son clave en la historia en donde se enfatizaran los objetivos de la misma. Al finalizar la historia tiene una información importante para los padres como son el objetivo del cuento, las ideas principales y las pautas pedagógicas que debemos aplicar para sacar provecho de la historia. Por ultimo trae una actividad planeada que surge del cuento que se acabó de leer.
Entre los temas tratados están: levantarse en la mañana y prepararse para salir al colegio, alimentarse bien disfrutando la comida, adquirir comportamientos adecuados en la mesa, lavarse las manos antes de comer, aprender el valor de los alimentos, destinar el tiempo adecuado para comer, porque comer verduras, ayudar a manejar el sobrepeso entre otros.
Estoy seguro que esta no es una receta mágica, pero ayudará de alguna manera para la construcción de unos hábitos saludables. La continuidad en las tareas que realizamos diariamente, la consistencia de nuestros actos con nuestros pensamientos y las pautas de disciplina que imponemos nos permitirá llegar a las metas que nos fijemos.

Isabel no quiere comer

Ahora entiendo la angustia de los padres cuyos hijos no quieren comer. La responsabilidad de nosotros para con ellos nos hace extremadamente sensibles a sus cambios y como proveedores que somos no queremos dejar desatendidas sus necesidades y la alimentación es particularmente susceptible en este aspecto, pues dejar de brindarle la alimentación se puede traducir en enfermedad. Entonces cuando su apetito disminuye buscamos de todas las formas posibles darles la alimentación. Es en este punto donde antes de empezar a hacer gala de nuestra imaginación para que coman, debemos prestar atención a las situaciones que hay alrededor que puedan ocasionar una alteración del apetito. Estas pueden ser por enfermedad donde la fiebre, las alteraciones intestinales, los cuadros respiratorios altos (amigdalitis por ejemplo) afectan el apetito. La otra causa frecuente relacionada con disminución en el apetito son los cambios emocionales. Por ejemplo los cambios en las rutinas diarias puede producir disminución en el consumo de alimentos por falta de adaptación al nuevo horario. En fin se debe ser buen observador y analizar todas las causas posibles para darles solución.

En el caso de Isabel fue por el inicio del pre escolar. Ahora se debe bañar temprano en la mañana, antes lo hacia más tarde, igualmente ya no desayuna con su madrina como lo hacia antes, sino que lo debe hacer con sus padres, no puede hacer su siesta matinal y esta en un ambiente totalmente nuevo con nuevos amigos y cuidadores. Todos estos cambios se dieron de un día para otro. Esta situación genera un estrés emocional marcado que puede afectar el apetito y todo depende del tiempo que este dure para corregir esta situación.
Estrategias:

  • Identificar los alimentos preferidos para ofrecerlos en primera instancia.
  • Respetar los horarios de comida para evitar grandes traumatismos.
  • Establecer nuevas rutinas y ser consistentes con ellas.
  • Evitar dar altas cantidades de alimentos alrededor de los horarios de comida.
  • No sobrecargar con liquidos, es la opción que elegimos por facilidad y  la que probablemente mas afecta pues terminamos llenando a nuestros hijos con biberones y bebidas azucaradas, perdiendo los nutrientes de las comidas regulares.

En el caso de Isabel además de lo anteriormente mencionado solo accedi a darle su bebida de láctea en la noche solo si había comido, de lo contrario se dormia sin comer y al día siguiente su apetito era voraz. Solo nos tardamos 2 días en mejorar esta situación, por fortuna la adaptación a el pre escolar se ha dado normalmente y su apetito cada día es mejor.
Lo más importante es ser mantener firmeza en nuestras decisiones y de esta manera fijamos nuestra posición y nuestros hijos entienden y comprenden cual es su sitio y así alcanzamos la armonía dentro de esta relación.

Otras dos loncheras

Como prometí esta semana incluyo la fotografía de 2 diferentes loncheras de Isabel.

Una con jugo de naranja natural sin azúcar, un ponqué, dos sanduchitos de jamón con margarina y una ciruela.

La otra menos elaborada con un paquete de chicharrones, un jugo en caja y uvas troceadas.

Ambas contienen elementos necesarios y básicos dentro de la alimentación diaria. Si bien en la lonchera número dos hay productos de paquete, no podemos satanizarlos y personalmente considero que son prácticos, aunque mi invitación es a no abusar de ellos.

La lonchera de Isabel

Hoy la lonchera de Isabel lleva:

Para una niña de 20 meses como Isabel  es una lonchera adecuada que esta incluyendo la bebida láctea como fuente de Calcio y proteína, las uvas aportan antioxidantes y son fuente de fibra lo mismo que las galletas que también le aportan la energía necesaria para el tiempo que esta fuera de casa durante la mañana. Este tipo de lonchera es fácil de dar a los niños pequeños, pues no requieren en gran parte de nuestro concurso, solo para abrir la bebida láctea, el resto lo pueden tomar en sus manos y así desarrollar su independencia.

La mayor alegría es cuando recogemos a Isabel del Preescolar y recibimos el reporte que se consumió todo lo que se le envió para su comida en la mitad de la mañana.

Ya pensaré en la lonchera de mañana e incluiré una fotografía. Con esto espero poder ilustrar de una mejor manera como solucionar el problema de que debemos empacar en la lonchera escolar de nuestros hijos.

La Lonchera

Desde la semana anterior Isabel ingreso al mundo escolar, debido a sus progresos decidimos matricularla en un Preescolar para que pueda mejorar sus habilidades de socialización y para que tenga contacto con otras personas que le pueden brindar nuevos conocimientos.  Al iniciarse el año escolar siempre surgen las preguntas acerca de cuál es la lonchera saludable y que debemos empacar en las loncheras de nuestros hijos.
Antes el tema de las loncheras quedaba para la asesoría nutricional de la consulta de mis pacientes pero no hacia parte de mi repertorio diario. Hay varios temas importantes que debemos tener en cuenta para el diseño de la lonchera ideal. Cada profesional de la salud tiene sus preferencias y en este sentido encontraremos muchas variaciones. El segundo punto que tenemos que tener en cuenta es la preferencia de los niños, pues si no contamos con ellos seremos testigos del regreso incólume de la lonchera a casa. No podemos pretender introducir nuevos alimentos en las loncheras porque probablemente no serán de aceptación de parte de los niños y no tendremos control para insistir en su consumo. Si es del caso aquellos productos nuevos los debemos ensayar los fines de semana en casa y una vez sea de su repertorio se puede agregar a la lonchera. De gran importancia es empacar alimentos que sean fáciles de consumir, que no haya que pelar, que sean fáciles de agarrar, que no requieran ser calentados y que su presentación sea agradable a la vista. El último punto a tener en cuenta es la jornada escolar, aquellas que son largas ameritan llevar más alimentos para cumplir con las necesidades alimentarias, de igual manera se debe tener en cuenta la edad de los niños para cumplir con sus requerimientos en cuanto a cantidades y capacidad gástrica.
En algunos colegios existen cafeterías que venden productos a los alumnos para que ellos no tengan que llevar lonchera, el problema surge en la oferta de productos de estos sitios que son bebidas gaseosas o azucaradas, frituras y productos de pastelería. También hay instituciones que tienen restaurantes escolares y en este sentido es importante evaluar su menú y si es del caso discutirlo con algún especialista para evaluar su conveniencia.
Mi preferencia va a los productos naturales. Como bebidas recomiendo jugos naturales hechos en casa pues no tienen preservantes, evitar preparaciones con leche por la posibilidad de descomposición, incluir también agua y yogurt. La lonchera debe llevar también una o dos frutas como opción, recalcó la importancia de incluir aquellas fáciles de consumir, que no se deterioren en su transporte incluso facilitar su consumo enviándolas troceadas en recipientes plásticos. Como fuente de carbohidratos además de las frutas las loncheras deben llevar también galletas, panes o tortillas en las preparaciones de sanduches y wraps. Estos últimos se pueden preparar con jamón, queso, atún. Hay que tener cuidado de no poner alimentos que puedan empapar los panes y dificultar su consumo, también evitar productos que se puedan descomponer fácilmente, en tal sentido es mejor evitar el exceso de salsas. Otra alternativa de proteína pueden ser los quesos peras que ayudan a complementar las loncheras.
En el mercado hay disponibilidad de snacks saludables como arroz y maíz soplado, galletas de queso. Preferir los “paquetes” con alimentos horneados.

Aquí en este enlace algunas recetas.

Galletas con mantequilla

Ya finalizaron las vacaciones y desde el fin de semana pasado estamos de regreso en casa con el propósito de descansar un poco antes de reiniciar labores. Pasamos esta vez vacaciones con Isabel en el eje cafetero en la Finca Hotel Combia donde Isabel tuvo de nuevo su protagonismo con los cocineros, pues siempre estuvieron dispuestos a cumplir sus escasos caprichos y con quienes quedamos inmensamente agradecidos. Reitero que cuando salgamos de vacaciones tengamos un contacto directo con la cocina del Hotel, pues esto nos facilita la preparación de las comidas y atender las necesidades particulares de nuestros hijos.
En estas vacaciones el viaje fue vía terrestre y para tal motivo debemos prepararnos muy bien pues no sabemos qué puede pasar en el camino como demoras por paso restringido en la vía, fallas mecánicas o cualquier otro imprevisto. Es importante llevar buena cantidad de agua potable, frutas como pasa bocas así como productos empacados como galletas. También tener las bebidas preferidas de los niños debido a la posibilidad de no encontrarlas en el camino. De igual manera debemos llevar la leche en polvo que este consumiendo el bebe para poder ofrecerle está en cualquier momento.
Por fortuna no tuvimos inconvenientes graves durante el viaje y la salud de Isabel estuvo de maravilla durante los cinco días de recreo. Pero al regresar a casa comenzó a presentar un cuadro viral que se inicio con diarrea y continuo con un cuadro de fiebre con síntomas respiratorios. Es normal que ante la presencia de enfermedades, los niños y cualquier persona tengan cambios en el apetito, es decir, que este disminuye. Ante la falta de apetito no podemos dejar de ofrecerle los alimentos. Con Isabel no dejamos de darle los tres tiempos de comida. A pesar que ella comía menos no por eso dejamos de sentarla a la mesa por el tiempo que corresponde a la comida para intentar que ella consumiera los alimentos. Si insistimos, pero no exageramos en ese sentido, aceptamos la falta de apetito, pero tampoco rompimos la rutina de la alimentación. Me llamo mucho la atención que uno de los pocos alimentos que consumió Isabel eran sus preferidas galletas con mantequilla.
Para resumir ante la presencia de enfermedades debemos tener en cuenta que:

  • Hay disminución del apetito y por eso los niños van a comer menos.
  • No abandonar la rutina por la enfermedad, es decir, no alterar los horarios de comidas y la calidad de la dieta a no ser que la enfermedad como tal así lo obligue.
  • Ser consistentes con las rutinas, sin dejar de consentir a nuestros hijos.
  • Ofrecer los alimentos aceptados con mayor frecuencia para garantizar una ingesta alimentaria.
  • Hidratar a los pequeños ante la presencia de fiebre, ofreciendo constantemente líquidos orales como agua, bebidas naturales o sales de rehidratación.

 

Recogiendo frutos

Siempre he enfatizado en este Blog en la importancia de la creación de hábitos saludables desde la primera infancia. Es la repetición de los actos lo que lleva a que nos apropiemos de ellos y en última instancia esto se vuelve un acto automático. Por eso es tan difícil enseñar a comer frutas y verduras en niños mayores de 6 años, porque si no lo aprendieron en casa, va a ser muy complicado en una consulta médica de 30 o 60 minutos. Tenemos que dar ejemplo.

Salir con Isabel a un Restaurante es un poco complicado, ya que la niña por su edad no permanece quieta en un sitio por más de 2 minutos, ya que quiere explorar y conocer donde se encuentra y que hay de nuevo a su alrededor. Si bien en algunos restaurantes que son amigables para los niños se encuentran juegos para ellos, no siempre se puede o se quiere ir a estos lugares. El caso es que el fin de semana pasado estuvimos en un restaurante con Isabel. La primera sorpresa me la lleve cuando la acomodé en la silla para bebes, pues se quedo sentada en esta sin protestar, y creo que ya se ha acostumbrado a que ese es su sitio. Considero de suma importancia compartir la hora de comida en Familia, e Isabel lo ha aprendido bien. A ella no le gusta comer sola y en ese sentido es importante sincronizar los horarios nuestros con el de nuestros hijos para poder comer a la misma hora. Iniciamos la comida con una Ensalada de la Barra, así que no tuvimos que esperar mucho para el primer tiempo de comida. Isabel me acompaño hasta la barra y fue testigo de los diferentes vegetales que iba sirviendo en la taza dispuesta para ello. Clara, la mamá de Isabel, la niña y yo compartimos ese plato. Daba gusto ver a Isabel con sus cachetes llenos de comida, brócoli, coliflor, zanahoria, pepino. Luego siguió con su plato que era una crepe con boloñesa. El menú infantil incluía un miniwafer con arequipe, helado y chocolate. Isabel solo se comió el chocolate y como no somos basurita el resto de su postre lo compartimos en familia y no hubo necesidad de pedir otro. A partir del postre comenzó la persecución de Isabel. Pero era justo, ya había permanecido en su puesto por unos 40 minutos y tuvo la oportunidad de compartir sus alimentos en Familia.

Además de sentarlos a la mesa con el resto de la familia, es importante dejarlos que prueben los alimentos, que experimenten texturas, sabores, colores y olores, que pongan todos sus sentidos en práctica para que se desarrollen adecuadamente. También se hace necesario que los dejemos que manipulen los cubiertos y aprendan a manejarlos, bajo nuestra estricta vigilancia para evitar accidentes. Darles la libertad para que descubran, permite que sean independientes y que desarrollen su personalidad. Antes me parecía difícil ir a un Restaurante con Isabel, pero considero que ahora estoy recogiendo los frutos de ayudarle a crear buenos hábitos.

Nota: Se acerca la Navidad y saldremos de vacaciones. Retomare el Blog la segunda semana de Enero, pero si tengo un poco de tiempo colgaré otro artículo antes de finalizar el Año. Solo me resta desearles unas felices fiestas y agradecer a los seguidores por sus valiosos aportes.

Alimentación durante la actividad I

Como ya es del conocimiento de mis seguidores Isabel y yo venimos muy juiciosos realizando paseos dominicales en la bicicleta. El más reciente fue a conocer el Parque Natural Urbano Cerro del Volador. Al salir a realizar estos periplos es importante prepararse bien para evitar inconvenientes durante la salida. Además de los elementos de seguridad y la identificación, hay que cumplir con otros requisitos previamente.
Primero debemos tomar un buen desayuno para iniciar la actividad, no vaya ser que a mitad de camino tengamos hambre o no nos alcancen las fuerzas para llegar a nuestro destino. El desayuno debe contener una buena cantidad de energía que nos permita tener el vigor necesario para no desfallecer en el camino, se debe incluir proteína y carbohidratos, además de una buena hidratación previa. Es mejor el consumo de agua y jugos naturales. Para Isabel que es la copiloto con su desayuno de costumbre es suficiente. Este incluye huevo, galletas o tostadas y jugo natural.
Una vez consumidos los alimentos nos tenemos que preparar para evitar el exceso de rayos solares, es decir, la aplicación de un buen protector solar. La exposición a los rayos ultravioletas nos ayudan a la síntesis de vitamina D, pero el exceso de los mismos nos pueden ocasionar cáncer de piel, así que es mejor usar el anti solar y aquellas zonas que no cubrimos con el bloqueador solar serán las encargadas de esta función.  Dependiendo del clima también debemos prepararnos adecuadamente. Yo que soy el que realiza la actividad, no tengo que estar muy abrigado, pero Isabel que está expuesta al viento y permanece más bien quieta durante el recorrido debe cubrirse con gorro, bufanda, abrigo y guantes. Lo mejor es tener ropa que se pueda ir quitando en la medida que aumente la temperatura y el tiempo este seco.
Al estar al aire libre con exposición solar se hace imperiosa la hidratación, no por permanecer con poco movimiento Isabel no va a necesitar agua, por lo tanto es primordial llevar uno o dos termos con agua para hidratarnos regularmente.
Por último debemos llevar en nuestros bolsillos algo de dinero necesario para comprar frutas, más agua, o algo de comer para la niña y si es del caso como poder regresar a casa en caso de emergencia.
Para resumir buen desayuno, buena protección, buena hidratación y buen viaje.