Que se debe comer: ¿la sopa o el seco?

soup-570922_1920

“Que al menos se tome la sopita”

Cuando los niños tienen problemas con el consumo de alimentos y son selectivos en su escogencia o tienen una ingesta baja, viene la frase de las madres y abuelos que dicen: “que al menos se tome la sopita”. Con esta práctica se busca al menos brindar tranquilidad a nosotros los cuidadores, pues debemos cumplir nuestro deber de garantizar los alimentos de los pequeños a nuestro cuidado.

“Si te comes la sopa vas a crecer y serás fuerte como Popeye”

La sopa tiene un componente educativo en el imaginario de las personas, dado que es uno de los alimentos o plato que siempre tenemos como estrategia para persuadir a los niños para que coman con este tipo de sentencias.

Alimento, educación, valor nutricional o gastronómico

Ahora si veamos estos puntos para tener en cuenta. Considero que cualquier producto que nos aporte energía y que provenga de una fuente natural, es un alimento. No se puede despreciar de ninguna manera el consumo de nutrientes que son necesarios para un crecimiento adecuado, un desarrollo especifico y la adquisición de competencias necesarias para una vida saludable.

El componente educativo no se puede quedar solo en los argumentos que tienen que ver con la persuasión para comer. Es lógico que si el niño come adecuadamente va a crecer, pero no tiene que ser solo la sopa. Cualquier alimento le va ayudar a alcanzar ese propósito. De todas formas brindar información con argumentos sólidos explicando los procesos de alimentación y como estos ayudan a un desarrollo sano van a ser importantes en el proceso de construcción de hábitos saludables. Debemos educar sin acudir a amenazas.

Cuando tengo que evaluar la sopa siempre digo que tiene un valor gastronómico inmenso. Valoró la calidad del cocinero por las sopas que prepare. Pero tampoco se puede descartar su valor nutricional. Es tal vez una de las formas como se puede introducir a los niños en el mundo de las verduras. De todas formas es uno de los primeros platos que comemos cuando se inicia la dieta complementaria. La sopa tiene diferentes nutrientes de acuerdo a los ingredientes utilizados, pero no puede ser el único alimento. Una dieta balanceada debe ofertar todos los nutrientes y en la sopa no vamos a encontrar todos. Entonces no nos podemos quedar tranquilos si solo se tomó la sopita.

Los vegetales desde el inicio

breakfast-21707_1920

Una de las principales preocupaciones de todos los padres es que sus hijos consuman vegetales. Es bastante común que lleguen buscando consejería para que les enseñe a sus hijos a consumir vegetales. Como ha sido una constante en este Blog siempre he dicho que el ejemplo se convierte en la mejor estrategia para incentivar el consumo de alimentos. Los niños imitan todo lo que nosotros hagamos.

En primer lugar cuando se comienza la dieta complementaria una vez se inicia el destete desde mi punto de vista es bueno incluir los vegetales para que sea una de las primeras experiencias en cuanto al gusto para lograr moldearlo e incluirlos dentro de la dieta de los bebes.

Las madres siempre se ven embargadas por la duda de cómo preparar una lonchera saludable para sus hijos y la inclusión de vegetales en la misma se vuelve una alternativa adicional para que ellos mejoren su alimentación y accedan a productos más saludables. Las zanahorias conocidas como “babies” pueden hacer parte de estas loncheras, algunos pueden aceptar el tomate y el pepino entre otros.

Continuar leyendo

La comida al alcance de todos

IMG_20170831_171849

Ya hemos visto que Isabel incluso se está preparando algunos de sus alimentos y cada día quiere aprender más acerca de las artes culinarias y de la magia de la transformación de los alimentos, eso sí, siempre bajo la supervisión de un adulto.

A todos nos preocupan los buenos hábitos alimentarios y la mejor manera de construirlos. Ya se ha dicho que el ejemplo es la mejor manera de inculcar los buenos hábitos, pero incluso hay otras formas indirectas con las cuales podemos lograr que nuestros hijos se alimenten bien. Continuar leyendo

El aguacate

Una de las frutas preferidas por Isabel es el aguacate. Por fortuna en la actualidad se consigue durante todo el año y es un ingrediente importante de la ensalada, pues así se garantiza el consumo de otros vegetales al presentarlo mezclado o acompañado de los mismos. El aguacate aporta grasas de origen vegetal (monoinsaturadas) que son saludables en cantidades moderadas, una buena fuente de energía para la actividad física y aporta además vitamina A y E que tienen poder antioxidante así como algunas vitaminas del complejo B.

La invitación es para incluir el aguacate dentro de la dieta de nuestros hijos pues tiene muchos beneficios y normalmente es bien aceptada por su presentación y consistencia.

Alimentando a Isabel 2 años

Ya llevo dos años escribiendo acerca de los progresos en la nutrición de Isabel y en los últimos meses he estado un poco inactivo porque no hay mucho que decir. El progreso en los hábitos alimentarios llega a un punto de equilibrio que para la fecha no hay mayor novedad.

Hasta ahora he aprendido que la lactancia materna es fabulosa para el adecuado desarrollo de diferentes competencias como por ejemplo el manejo de la saciedad. No tengo un punto de comparación directo, pero en la lectura de diferentes artículos médicos que hablan al respecto y viendo a Isabel, si me convenzo de ello. Isabel maneja bien su apetito y es increíble ver como muchas veces abandona el consumo de algún dulce o alimento por encima de su preferencia cuando esta satisfecha.

El dar ejemplo si es valioso. La aceptación de Isabel a las frutas y verduras es admirable para mí, pues me enfrento en el día a día en la consulta médica con pacientes que no consumen frutas o verduras como se puede constatar en la encuesta nacional de la situación nutricional ENSIN 2010. Hasta la fecha he sido riguroso con evitar el consumo de bebidas gaseosas e Isabel sigue prefiriendo el agua sobre otro tipo de bebidas.

En los tiempos difíciles toda la familia hemos tenido la paciencia de aguantarnos las ganas de remplazar la comida de Isabel por dieta líquida como teteros o suplementos, y asi todos hemos logrado que la niña acepte los sólidos en su alimentación y disfrute su masticación, que hace en gran medida una parte fundamental en el desarrollo de su lenguaje, que cada vez es más rico. Hemos aprendido que cuando hay algún problema de salud el apetito disminuye, pero que cuando este desaparece y manteniendo las rutinas, se recupera su estado nutricional.

En lo personal he aprendido a ser permisivo y a relajarme un poco frente a algunos privilegios de la infancia como son las dulces, las golosinas y algunos productos de paquete, pues es ineludible el contacto con los mismos, pero la tolerancia al respecto evita conflictos y son oportunidades para enseñar a tener equilibrio en la alimentación. Siempre lo he repetido, todos los excesos son malos.

La socialización de Isabel también ha sido valiosa para que ella aprenda a compartir con sus amigos y familiares aquellas cosas que le gustan. Aprovecho hoy para agradecer a mi hija todo lo que me ha enseñado y como le ha ayudado a otros a alcanzar sus objetivos.

Por supuesto que continuaré escribiendo acerca de los avances de Isabel y seguiremos compartiendo todo lo que aprendamos.

En los últimos días he tenido la inquietud de escribir acerca de las preferencias culinarias de Isabel y así lo haré, destacando los valores nutricionales de los alimentos y tal vez dar algunas sugerencias acerca de la preparación de los mismos.

Cuanto debe comer?

Esa es una pregunta frecuente, hasta donde debemos poner un límite. Pueden nuestros hijos comer lo que quieran? Es prudente dejarlos comer un solo grupo de alimentos en cantidades ilimitadas? En su etapa de crecimiento cual alimento es infaltable? Todos estos interrogantes surgen incluso cuando los niños tienen una ingesta adecuada. Al referirme como adecuada es que cumplen con sus tiempos de comida (desayuno, almuerzo y comida) y comen algún tipo de alimento entre comidas.

Para empezar creo que la respuesta más acertada a los interrogantes es el equilibrio. Con equilibrio quiero decir que si debemos poner un límite a todos los grupos de alimentos. Si solo come dulces, vamos a condicionar problemas de salud como el sobrepeso, desnutrición por falta de los otros grupos de alimentos que son fuente de vitaminas, minerales y otros nutrientes. Como signos de deficiencia encontramos en los órganos y tejidos diferentes señales como sequedad en los ojos, pelo seco, desprendible y con falta de color, uñas quebradizas y en forma de cuchara, los ángulos de la boca rajados, encías irritadas y sangrantes, lengua lisa, hinchada y dolorosa, piel seca y descamativa. 

Nuestros hijos no son transparentes como para permitirnos conocer hasta qué nivel se encuentra su estómago lleno, pero por su edad se puede determinar más o menos cual es su capacidad gástrica. Que al año es de de unos 350 ml, a los dos años de 500 ml y de ahí en adelante va aumentando lentamente hasta llegar a 900 ml a los diez años de edad. Este valor de capacidad gástrica es en promedio y los valores expresados son los máximos. De ahí radica la importancia de no dar líquidos abundantes antes de las comidas, pues esto va a ocasionar saciedad y disminución de la ingesta de sólidos.

Todos los grupos de alimentos son indispensables en la nutrición y de un aporte de todos se logra la buena salud y se garantiza el crecimiento y el desarrollo adecuados. Analizando cada grupo vemos entonces que los carbohidratos son necesarios como aporte de energía y estos deben ocupar una gran parte de las calorías diarias y lo aportan las frutas, arroz, papa, panes, galletas, cereales en general. Las grasas son fundamentales en el buen desarrollo del cerebro y la producción de hormonas y la regulación de la temperatura corporal además de proteger el organismo  y estas preferiblemente deben provenir de fuentes vegetales y se incluyen también en la preparación de los alimentos, están entre otros los aceites vegetales y el aguacate. Importante no abusar de productos fritos para evitar el sobrepeso. Por último quiero hacer énfasis en la proteína pues es primordial en la fase de crecimiento. Revisando la literatura médica se encuentra que en los primeros años se necesita 1.5 gramos de proteína por kilogramo de pesoy que a partir de los dos años de edad es de 1.0 gramos de proteína por kilogramo de peso. Es decir que para un niño de 12 kilogramos su requerimiento de proteína es de 12 gramos al día. Para ilustrar mejor cuanto corresponde a un gramo de proteína esta la siguiente tabla.

 

Alimento

Gramos de proteína

100 gramos de carne res o cerdo

20

1 muslo de pollo

23

1 pechuga de pollo

30

1 huevo

6

1 rebanada de jamón

6

1 salchicha

5

100 gramos pescado

15

1 taza de Leche

8

1 rebanada de queso

6

1 taza de yogur

5

1 taza de frijol

19

Continuar leyendo

Mercando con Isabel

La mejor manera de familiarizarse con los alimentos es tener contacto con ellos. Enseñar los nombres de las frutas y verduras, enseñar sus colores y sus texturas se consigue al tener una exposición a ellos. El fin de semana pasado estuvimos con Isabel en la plaza de mercado comprando las frutas y verduras para la casa. Fue una experiencia única, ya que en la central mayorista en la zona de frutas y verduras existe la mayor variedad posible. Es una zona de diversión especial, pues hay gran cantidad de personas, gritos ofreciendo los productos, olores a los diferentes productos y especialmente la diversidad de colores que es un espectáculo para todos los sentidos.

Yo llevaba a Isabel en un cargador en donde ella se ubica en la parte frontal y así  tenia ella una visual sobre toda la plaza y también tenia los alimentos a su alcance. Iniciamos nuestro recorrido por las frutas como manzanas, peras y uvas una de sus preferidas, en ese momento se antojo de comer manzana y desde ese instante la acompaño durante el recorrido que hicimos esa mañana. Luego fuimos a comprar piña, papaya y mangos y terminamos el recorrido en las verduras donde conseguimos tomates, lechugas, pimentón, papas, zanahorias, espinacas, cebollas, champiñones, brócoli, coliflor y muchos más que hacen parte de su dieta.

En mi consulta siempre me preguntan como lograr que los niños coman de todo. Para comer de todo como ellos dicen, deben tener exposición a estos alimentos. Los padres deben comer lo mismo que ellos quieren que coman sus hijos. El hacerlos participes de actividades como es la de comprar los alimentos comienza a familiarizarlos con ellos y de esta forma a reconocerlos y a aceptarlos. Después de hacer el ejercicio de comprar los alimentos es también importante preparar los alimentos con ellos. Si bien Isabel esta todavía muy pequeña para ingresar a la cocina, ya lo ha hecho en pequeños instantes y ha participado en la magia de la preparación de la comida.

La invitación es para que involucremos a nuestros hijos en todo el proceso desde la búsqueda de los alimentos hasta la preparación y el consumo de los mismos para que aprendan a conocerlos y a apreciarlos en toda su dimensión y que de esta forma hagan parte integral de su vida.

Cuentos para comer sin cuentos

El gran problema al que se enfrentan todos los padres es la alimentación adecuada de sus hijos. Ya he comentado la angustia que genera que los niños no coman correctamente o que prácticamente no se alimenten. Siempre se debe descartar una causa orgánica a esta situación, es decir, verificar que no estemos frente a un problema de salud mayor como infecciones respiratorias o intestinales. En segunda instancia nos enfrentaremos a problemas de tipo emocional y en el blog anterior también mencione los problemas que pueden aparecer en las etapas de adaptación. En el caso de Isabel ha sido la adaptación a la guardería, también esta estrenando cama, es decir, ya cambió la cuna por una cama normal y esta en entrenamiento para abandonar el pañal durante el día. Todas estas situaciones se deben tener en cuenta porque están ocasionando un estrés emocional que se manifiesta con la disminución del apetito.
Temas como la disciplina, las rutinas, el hábito ya se han tratado con anterioridad y en este caso quiero recomendar una herramienta valiosa especialmente para los niños mayores de tres años para educarlos desde el punto de vista .  Se llama “Cuentos para comer sin cuentos”.
Este libro de la editorial la esfera de los libros, es escrito por un grupo de especialistas en sicología y educación que buscan y prometen enseñar buenos hábitos alimenticios a los niños y acabar con la pesadilla de los padres.  Como aparece en su prologo el proceso de aprendizaje nunca termina y nos resalta la importancia de aprovechar los cuentos y las actividades lúdicas para enseñar a los niños buenos hábitos y valores. Se recomienda para niños inapetentes, manipuladores, tiranos, lentos, que juegan, provocan o utilizan la comida para llamar la atención de los adultos, práctico para establecer buenos hábitos alimenticios y pautas y valores que se pueden trasladar al resto de las esferas de la vida infantil.


Cada capitulo esta estructurado de la siguiente manera: tiene un cuento con unos puntos resaltados que son clave en la historia en donde se enfatizaran los objetivos de la misma. Al finalizar la historia tiene una información importante para los padres como son el objetivo del cuento, las ideas principales y las pautas pedagógicas que debemos aplicar para sacar provecho de la historia. Por ultimo trae una actividad planeada que surge del cuento que se acabó de leer.
Entre los temas tratados están: levantarse en la mañana y prepararse para salir al colegio, alimentarse bien disfrutando la comida, adquirir comportamientos adecuados en la mesa, lavarse las manos antes de comer, aprender el valor de los alimentos, destinar el tiempo adecuado para comer, porque comer verduras, ayudar a manejar el sobrepeso entre otros.
Estoy seguro que esta no es una receta mágica, pero ayudará de alguna manera para la construcción de unos hábitos saludables. La continuidad en las tareas que realizamos diariamente, la consistencia de nuestros actos con nuestros pensamientos y las pautas de disciplina que imponemos nos permitirá llegar a las metas que nos fijemos.

123