BMW X4: De todo un poco

Con BMW nunca se sabe. Uno cree que ya su portafolio está completo y de cuando en vez salen con cada sorpresita. La que nos ocupa ahora es la X4, segunda SAV de la marca después de la polémica X6 y que llega como una opción a quienes se decantan por un aspecto menos formal a la hora de escoger un SUV urbano de dimensiones contenidas. Veamos sus características.

SAV en el idioma BMW, quiere decir Sports Activity Vehicle, interpretado callejeramente como “camioneta deportiva”. Es decir, no es tan formal como una SUV tradicional. Un claro ejemplo de ello, ya lo mencionábamos, es la X6, que ha dado tanto de qué hablar por sus formas tan particulares y su vocación de SUV / Coupe, inédita hasta el momento en otras marcas Premium.

Pese a las críticas y a la difícil interpretación que la prensa especializada hizo en su momento de este modelo, las cifras de ventas han motivado a la gente de Münich a lanzarse con otro de estos SAV, el vehículo que hoy nos ocupa, la X4 que acaba de presentarse oficialmente a las afueras de Bogotá.


Montada sobre la plataforma de la X3, la X4 tiene unas líneas definidas y su aspecto “GranCoupe” con la marcada caída de la zaga, es su factor diferenciador. La marca dice que también su comportamiento dinámico es distinto, con un toque marcadamente deportivo para el nuevo modelo. Eso se resalta en su parte frontal con las grandes entradas de aire en los extremos laterales y los marcados pliegues en el faldón delantero.


Para este modelo se ofrecen dos motores a gasolina (20i y 28i) y uno diésel (20d), todos oriundos de la gama BMW EfficientDynamics con función Start/Stop y recuperación de energía en el frenado, que abarcan un margen de potencia desde 184 hp hasta 245 hp. Todos alimentados por el sistema TwinPower Turbo.


Tenemos entonces que la versión tope en Colombia para la X4 es la xDrive 28i. Logra una velocidad máxima de 232 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 6.4 segundos, con unas emisiones de 162 g/km de CO2. La caja es la Steptronic automática de 8 velocidades.

El sistema ConnectedDrive está también incluido en la X4. Entre sus aspectos más destacados cabe mencionar la pantalla virtual BMW Head-Up Display a color, el asistente de las luces altas para evitar deslumbramientos, así como el Driving Assistant Plus que, entre otros, incluye las funciones de advertencia de abandono involuntario del carril, regulación activa de la velocidad con función Stop and Go, protección preventiva de peatones y además, advertencia de acercamiento peligroso al auto que circula delante, con capacidad de frenar con máxima fuerza hasta detenerse.


La BMW X4 llega a Colombia desde $149.900.000, con una garantía de dos años sin límite de kilometraje, mantenimiento incluido por 5 años o 60.000 km (lo primero que ocurra) y está disponible en los concesionarios autorizados de las principales ciudades del país.

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>