Jeep muestra el camino con el Compass

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Beneficiado por las nuevas tarifas arancelarias con Mercosur, Jeep busca un lugar en la zona SUV 4×2 ubicada antes de los 90 millones de pesos con el Compass de nueva generación, que llega desde la planta de Pernambuco, Brasil, a un precio de hace 10 años y con un producto muy competitivo dada su relación tamaño / equipamiento / potencia. Eso sí y por ahora, solo con posibilidad de caja manual de seis velocidades y en una única versión denominada Sport.

   

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El motor de esta nueva Compass es de origen FIAT Powertrain. Se trata del Tigershark de 2.4 litros con 171 caballos de fuerza a las ruedas delanteras, 229 Nm y tren de válvulas MultiAir 2. La carrocería adquiere formas muy similares a su hermana mayor, la Grand Cherokee, donde destaca la parrilla típica de siete ranuras, enmarcada por luces Led y realzada por rines de 17″ y llantas en medidas  225/60.

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En el interior encontramos pantalla táctil de siete pulgadas con sistema U-Connect con Apple Car Play y Android Auto, además de la posibilidad de escuchar música desde plataformas como Spotify, Google Play y Pandora o guiarse a través de Waze y Google Maps. El volante viene con controles integrados de audio, voz y control de crucero, hay seis altavoces en cabina y numerosos lugares de almacenamiento que, según la marca, pueden guardar un dispositivo portátil o tableta en los pies del pasajero.

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Este modelo cuenta con freno de estacionamiento electrónico y dirección eléctrica, cámara de reversa con líneas dinámicas y sensor de parqueo.  Sistema de control de presión de neumáticos, control de velocidad crucero, comando de audio en el volante y cierre centralizado sensible a la velocidad. Se incluye el sistema HSA (Asistente de arranque en pendientes).

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El aire acondicionado es bizona, la llanta de repuesto es igual a las otras cuatro, tiene timón regulable en altura y profundidad y luces antiniebla con función Cornering. Sistemas ABS (frenos antibloqueo con cuatro discos), dos airbags,  
ESC (Control electrónico de estabilidad), suspensión MultiLink trasera,  TC (Control de tracción),  
ERM (Mitigación electrónica de vuelco), RBS (Asistencia de frenos en condiciones de 
lluvia), Cinturones de seguridad con pretensores y Fijación de asientos para niños LATCH.

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El nuevo Jeep Compass se encuentra disponible a través de la red autorizada de concesionarios Fiat Chrysler en 13 ciudades del país y en colores Carbon Black, Brilliant Red, Pacífic Blue, Glacier Grey, Ash Grey y Alpine White. El precio arranca en $ 79.990.000.

 

 

 

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

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