MINI Paceman: Séptimo de caballería

MINI acaba de presentar oficialmente en el país el modelo número 7  de su gama en Colombia, esta vez, la versión dos puertas del Countryman. Como particularidad, los asientos posteriores son individuales.

En este nuevo modelo, la parte frontal es vertical  y la parrilla hexagonal cuenta con un marco cromado. El borde inferior de la carrocería es de color negro y trae diversos elementos de diseño que según la marca, fueron reinterpretados específicamente para esta referencia. La silueta lateral es alargada, al estilo de los coupé de puertas grandes, con línea del techo descendente y estrechamiento de la superficie acristalada en la parte posterior.

Los pasos de rueda son abombados y el techo, que puede ser en tono carrocería, blanco o negro, es en forma de casco con alerón posterior integrado. Las luces traseras son ahora en posición horizontal, rasgo hasta ahora inédito en MINI.

En el interior la configuración del habitáculo es específica sin perder el estilo de la marca. El tablero tiene formas acentuadas, con prevalencia de líneas horizontales. Los marcos de las rejillas de ventilación son de nuevo diseño. El característico instrumento central grande y redondo, también con marco nuevo de color negro, viene con anillos embellecedores interiores de color negro brillante o cromados. Las teclas de los elevavidrios vienen integradas en los tableros de las puertas, que conservan las formas elípticas tridimensionales, estas elipses pueden estar iluminadas opcionalmente.

Los asientos posteriores son individuales con marcada sujeción lateral. También se incluye de serie el sistema de vanos portaobjetos y de fijación MINI Center Rail de dos partes (opcionalmente de una sola pieza) que abarca el espacio entre los asientos delanteros y traseros. El volumen del maletero crece desde 330 hasta 1.080 litros abatiendo los respaldos de los asientos posteriores.


Los motores que propulsan al MINI Paceman ofrecen tres opciones para Colombia y van desde los 122 de la versión Cooper Paceman hasta los 215 de la edición JCW Paceman, pasando por los 184 del Cooper S Paceman. Todos vienen con caja manual de 6 marchas o la automática opcional de igual número de velocidades con tecla Sport, que varía el comportamiento de la suspensión y la dirección para un manejo más exigente. El sistema de tracción total MINI ALL4 está disponible para los modelos  Cooper S Paceman, y MINI John Cooper Works Paceman.

El equipo de seguridad está compuesto por airbags frontales,  laterales y de cortina, cinturones de seguridad automáticos de tres puntos con anclaje en todos los asientos, tensores y limitadores de cinturones de seguridad en los asientos delanteros, sistema de anclaje ISOFIX para asientos de niños e indicador de pinchazos.


Según versión, puede traer climatizador, asientos delanteros deportivos, Center Rail, radio MINI CD, faros xenón, haz de luz de orientación según el trazado de las curvas, sensor de lluvia, Park Distance Control, acceso de confort, techo solar de cristal de accionamiento eléctrico, gancho para remolques.


En el extenso catálogo de opciones, típico de MINI, es posible adquirir franjas para el capó, tapicerías diversas para los asientos, variedad de acabados de las superficies del habitáculo y gama Colour Lines. Navegador MINI, altoparlantes de alta fidelidad Harman/Kardon, así como funciones únicas de información y entretenimiento mediante MINI Connected.

El MINI Paceman se consigue desde $84.900.000.

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

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