Operación Wartburg capítulo 8: Los sonidos del silencio

fotos-wartburg-1962-075

Nos llega una actualización del estado de la restauración del Wartburg 311 de 1962. Ya se ve pintado completamente y con su motor instalado, aunque todavía no se le hace la prueba final de encendido y marcha.

fotos-wartburg-1962-078

Y no se le hace aun esta prueba pues los encargados de la restauración están a la espera de la llegada de los silenciadores debido a que estos son indispensables para el correcto funcionamiento de un motor de dos tiempos como el que equipa originalmente esta unidad.

fotos-wartburg-1962-076

También se está comenzando el proceso de conseguir la tapicería original del techo y el interior en general. El paso a seguir luego de dar con el  tapizado, es instalar los vidrios con sus respectivos empaques (que se obtuvieron nuevos).

La parte eléctrica con su respectivo cableado también se está poniendo a punto, al igual que las lamparas exteriores y la luz interior.  Los paragolpes ya se enviaron a cromar para su rerspectiva instalación.

fotos-wartburg-1962-077

Falta en realidad muy poco.  Pronto, este Wartburg 311 estará de nuevo rodando con el particular sonido de su robusto motor de dos tiempos

Subir y arrancar Trato de hacer memoria y acordarme del primer momento en que un carro me llamó la atención más de lo normal y siempre me remito a unas viejas fotos de mi primer cumpleaños. Allí aparezco al lado de un flamante Ford Galaxie 500 adscrito al cuerpo de bomberos de alguna ciudad norteamericana. Posteriormente, mis padres continuaron regalándome autos en mis cumpleaños. Conservo también una fotografía con un pastel hermosamente decorado y un VW Beetle rojo que yo miraba con asombro. Vinieron luego los maravillosos Matchbox 1/64 y algunos coches de carreras que funcionaban con gasolina ¡de avión! Y que mis primos mayores gozaron a placer mientras el ruido ensordecedor que producían, me causaba genuino terror. Un tío fue quien acolitó (al fin y al cabo es sacerdote) mi primera “manejada” en su viejo Jeep Willys MB, con el que dábamos la vuelta a la manzana. El controlaba la pedalería y los cambios, mientras yo trataba de girar el pesado volante. Mis otros tíos me mantenían al tanto del mercado automotor, pues en los viajes y paseos me preguntaban por las marcas y modelos de todos los carros que veíamos, hasta que me los aprendí todos. De los “de verdad” recuerdo el Zastava 1500 amarillo de mi tío Aquiles, auto al que cariñosamente apodaban “el maracuyá” y que compraron el mismo año en el que nací. Cuando lo vendieron, casi no me cuentan pues temían mi tristeza al saberlo y pues, la verdad, no los defraudé. Llegó la época de las revistas, los catálogos, los libros y cuanta publicación sobre autos existiera. Pasaba tardes y noches devorándolas ansiosamente, aprendiéndome de memoria fichas técnicas, modelos, características y los datos más precisos de cada ejemplar. Eso sí de mecánica, nada. Me embiste un dulceabrigo y cualquier tornillo en un motor significa para mi, poco menos que magia negra Mi profesión de periodista me ha permitido experiencias inolvidables con los carros, dirigir algunos programas sobre el tema, cubrir las ferias, participar en encuentros, desfiles y ser testigo desde esta óptica del crecimiento y las contracciones del mercado, probar algunos modelos y conocer personajes que me han honrado con su invaluable amistad y sabiduría infinita. Con el advenimiento de internet y la televisión internacional, el aprendizaje se expandió a niveles insospechados. Ahora era posible explorar más allá y en tiempo real, lo que estaba sucediendo en el mercado automotor mundial. Participar en chats, foros y páginas se convirtió en la principal fuente de conocimiento y en un segundo aire para esta afición. Gracias entonces a la red mundial y a la magnífica herramienta que proporcionan los blogs, y, por supuesto, a la gentil complicidad del equipo de Medios Electrónicos de EL COLOMBIANO y su editor general, Fernando Quijano, que avaló esta propuesta, es que hoy puedo compartir con ustedes este rincón minúsculo del ciberespacio, en donde la idea es compartir experiencias y conocimientos, retroalimentarnos con las noticias que produce este dinámico sector, enterarnos de las novedades más recientes y, sobre todo, divertirnos con una pasión que va más allá de conducir y maravillarnos con el invento más sensacional de la historia. Se trata entonces de abrir el blogaraje y dejar salir la imaginación con el placer que produce ver estas hermosas piezas en acción, que nos roban suspiros y nos producen un constante hormigueo que solo los aficionados a los carros entendemos, compartimos y acolitamos (como mi tio el cura). Bienvenidos, súban, abròchense y disfruten el viaje.

8 comments

  1. PP   •  

    Me alegra mucho saber que han avanzado tanto. Ha sido un trabajo impecable, a juzgar por las fotos.

  2. Stefan   •  

    Buenas ! Felicitationes. Tieno una Wartburg 311 modelo 1964. color verde/creme. aqui en Dinamarca. Tu restauration Proffisional Y pintura tambien.
    Puede comprar partes em Alemania.: http://www.Ostmobile-Shop.de (más Muy Caro!)
    Saludos desde Dinamarca para Colombia !

  3. juan diaz   •  

    felicidades por su restauracion, mi padre posee un

    felicidades por su restauracion, mi padre tiene una camioneta 311 modelo 1964 en muy buen estado,pero el motor no anda muy bien tiene un golpeteo.No conseguimos repuestos originales.por favor una ayuda,gracias.

  4. LUIS   •  

    HOLA, ,E GUSTAN MUCHO ESTOS CARROS YO TENGO DOS COMPLETAMENTE ORIGINALES EN BOGOTA, COLOMBIA

  5. carlos cantor   •  

    Los felicito, el ver esta fotos me llenaron de recuerdos de estos autos alemanes que alcanzaron a correr en el autódromo Ricardo Mejia de Bogotá. Eso si, “envenenados” hasta más no poder. Con carburadores Rochester de Chevrolet, eran una maravilla en su sencillez.

  6. carlos e muñoz   •  

    hola amigos para todos los amigos admiradores del wartburg yo trabaje como mecanico de estos carros en el taller autorizado en cali y me toco hacer el curso con los alemanes cuando trajeron los primeros a colombia si alguno de ustedes nesecita alguna ayuda com mucho gusto conosco estos carros con los ojos cerrados lo que mas difificultad le da a los mecanicos es la calibrada delos 3 platinos y el ajuste de la chispa para cada cilindro por que de quedar mal uno el carro jalonea se recalienta esplociona por el escape y bueno de fuerza ni hablar yo tube hasta hace 6 meses un motor completo y en buen estado de esos y lo vendi el carburador tambien tiene un secreto para el buen encendido seria par mi un gusto poder ayudarlos mi correo es hk5lkzhotmail.com escribame que me sentiria muy contento pues recordaria mis tiempos de mecanico

  7. Luis Antonio   •  

    Muy buena restauraciòn lo felicito ya que estos carros son muy especiales. En el momento estoy restaurando un wartburg modelo 1964 con la fortuna de tener el motor original cero kilometros, ya que mi padre compro el motor nuevo en el año 1964. quisiera saber cual seria el valor comercial de este carro. mi correo es lazabalac@yahoo.com

  8. Davi TRONCOSO Neto   •  

    Muito boa a restauração . Parabenizo pela determinação e capricho. Eu moro em Brasília, Brasil e fiz uma restauração muito difícil num Wartburg Campong 311, 1962. Postarei fotos depois.
    Você tem muitas peças para vender?
    Parabéns mais uma vez pelo excelente trabalho

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>