Con la red es mejor no ‘meter las patas’

Artículo publicado en EL COLOMBIANO, el 22 de junio de 2009

LAS REDES SOCIALES van más allá del compartir con otros. Si bien sirven para impulsar iniciativas sociales, también pueden convertirse en un karma, especialmente, cuando hay de qué reírse.

Equivocarse es una de esas cosas inevitables. Nadie está exento de caerse, de enredarse al hablar, chocarse con la pared, usar un objeto al revés y puntos suspensivos.

Las equivocaciones generan diversas emociones. Sin embargo, la risa, y la burla, parecen ser los compañeros perfectos del error. “Los humanos tenemos una tendencia a reírnos, a disfrutar de la tragedia de los demás”, explica Gabriel Cataño Rojas, director del Centro de Estudios Ciudad de Medellín del ITM.

Y con ello, llega el temor a hacer el ridículo, porque reírse del otro es muy bueno, pero que se rían de uno, ya no lo es tanto.

Las redes sociales han cambiado el asunto. Antes, alguien se equivocaba y sus compañeros se reían un rato y lo recordaban unos días.

Ahora, hay un efecto viral. A alguien se le ocurre hacer un grupo en Facebook o montar el video del error en Youtube, y a la risa se suman una cantidad inimaginable de personas, que no conocen al sujeto del chiste. La equivocación traspasa los límites del tiempo y del espacio.

En la red puedes reírte de forma anónima. Todos quieren opinar, enseñar y calificar, sin percatarse de la ofensa y de lo que, el hombre sometido al escarnio público, pueda sentir.

La dificultad mayor la enfrentan las personas afectadas, señala Víctor Solano, consultor en comunicaciones, en tanto que este tipo de apariciones puede perjudicarlos no sólo en su autoestima, sino en sus relaciones personales y comerciales.

El tema es de carácter cultural, de preguntarse qué es lo humorístico y cuáles son las repercusiones de darle trascendencia a los errores de los demás o, incluso, a nimiedades. Solano cuenta que “cuando la sociedad se empieza a preocupar tanto por esas pequeñeces, de alguna manera está olvidando otros debates más importantes”.

Es un hecho que en las redes sociales todo está por inventar y que la discusión está por darse, porque no es que sean herramientas malas, sino que depende de los propósitos para los que se use.

La legislación en la red deberá preguntarse por los límites y por normas tan simples como el derecho al buen nombre y el respeto por el otro. Además darse un mecanismo de autorregulación.

Será también una posición personal que incluye aprender a no dar papaya, como señala Cataño. Facebook puede ser algo así como un circo romano, y como comenta Solano, encontramos leones y también cristianos. Una cuestión de fortaleza y de responsabilidad personal, pero sobre todo, digital.

Contexto
De caídas que viajan por la red

Las redes sociales son herramientas que han permitido a los usuarios generar contenidos y compartirlos con otros. Con Facebook, por ejemplo, se han logrado iniciativas sociales y culturales, como la marcha del 4 de febrero de 2008 en Colombia, que buscaba la liberación de secuestrados.

Sin embargo, también han servido como caja de resonancia de errores y “metidas de pata”. La equivocación de la Señorita Antioquia, Verónica Velásquez, el que por Facebook nombran el “tipo del tapabocas”; Miss Confusión o la caída de Édgar, son solo algunos de los hechos que le han dado la vuelta al mundo.

1 comment

  1. Carolina González Aponte   •  

    Nos produce placer burlarnos de las desgracias de los demás porque se evidencia la no perfección, y dado que nosotros no fuimos los del error, somos mas perfectos que aquel que se equivoco.

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