Caleidoscopio a una carreta

La mirada, se posa, bailarina, inquieta, en cada esquina del objeto; salta y rodea la creación nombrada con palabra: ca – rre – ti – lla. Entonces, cada cosa le es importante porque cada cosa habla, comunica, envía mensaje, habla de un ser.

La mirada, se ríe en cada lado del prismático, se ríe al encontrar significados en cada objeto, en cada símbolo; pues, encuentra en todo ello un caleidoscopio de significados que hablan de los seres que le dan sentido a lo creado.

Un esqueleto de parlante que sirve de arandela final, sonajero, remate al tornillo. Una cruz que santigua el trabajo, evita el miedo y fortalece la esperanza. Un contenedor resignificado que lleva el amor de casa hecho jugo para el almuerzo, eso y su cuchara. Una mano de gris que esconde los años; unos cauchos de llanta que hacen de freno y almohadilla. Cuerdas que no falten porque siempre habrá qué amarrar.

Finalmente, el ser, el hombre que le da sentido a todo; que viaja con sus años al paso lento. Una imagen en 2014; otra, tomada en 2007, el mismo sector, pues allí, su labor es conocida y él, reconocido.

“Esos benditos juguetes”, Juan José Hoyos

Tomado de la columna, Deshora, de Juan José Hoyos, publicado el 22 de diciembre de 2013, El Colombiano. Opinión. Ver publicación en ElColombiano.com…

Por: Juan José Hoyos

Cómo pasa el tiempo y cómo cambian las cosas. En menos de medio siglo las cartas han sido reemplazadas por el correo electrónico. Las conversaciones entre amigos por los chats. Los discos de vinilo, los casetes y los discos compactos por los archivos MP4. Los discursos de los políticos por los twitts. Y ahora los juguetes de Navidad por las tabletas y los teléfonos inteligentes.

Los años pasan y nos cambian. Que lo digan las bellas historias que encontré en un blog de El Colombiano llamado “Café contigo”, dedicado al café como símbolo del arte perdido de conversar. Su autor es el diseñador gráfico Carlos Múnera. La sección que más me gustó fue la de los juguetes de Navidad. Se titula “Esos bellos juguetes de hojalata”.

El blog es un registro de las cosas simples, de la cotidianidad olvidada. En este caso, una colección de fotografías de carros de hojalata fabricados por empresas colombianas como Industrias Buffalo, Juguetes Navidad, Industrias Plásticas Gacela y Estra, que fueron una leyenda entre los niños colombianos de los años cincuenta y sesenta.

Las historias de los lectores del blog me recordaron los juguetes más amados de mi infancia: un carro de bomberos, un camión recolector de basura, un tractor Caterpillar, una caja de bloques de plástico marca Estralandia para construir casas y edificios…

Esto es lo que dicen al autor algunos de los lectores del blog: “Me hiciste recordar mi niñez. Ran… raaaannn”. “Uy, ¡qué bacano verlos de nuevo… Yo los halaba con una cuerda. Tuve muchos de esos”. Los carros más recordados son una patrulla de policía de color blanco: era el carro del Sheriff que perseguía a los Dukes de Hazard en la famosa serie de televisión. También las camionetas de “Profesión peligro” y “El auto fantástico”. Una camioneta Ford Bronco Ranger XLT como las que aparecían en “Los magníficos”. Un carro tanque de Shell. El poderoso doble troque de Buffalo.

Héctor Giraldo, uno de los lectores, se dio a la tarea de averiguar si Industrias Buffalo todavía existe y encontró un pequeño almacén en la zona industrial de Itagüí donde venden juguetes modernos y ropa. Luego se internó en las calles de Guayaquil buscando una cacharrería donde le dijeron que aún tenían existencias de carros. “Esto fue para mí como encontrar un galeón de siglos pasados en las profundidades del mar con invaluables tesoros” dice. “Como un loco me puse a tomarles fotos sin importar los comentarios de los presentes”. El inventario era: 25 carros cisterna Shell, 34 palas mecánicas, 45 jaulas tipo Pegaso y 8 volquetas tipo Pegaso de la marca Juguetes Navidad. En total compró 112 modelos.

En el blog también aparecen algunos mensajes pidiendo ayuda, como este de Luz Angélica Sandoval que dice: “Hola Alex, por favor dame una dirección o un número telefónico donde pueda conseguir uno de esos carritos, pues tengo un hijo de 26 años y siempre me vive molestando porque yo nunca le compré un carrito de esos”.

Cuántas cosas de nuestra vida han cambiado con la aparición de internet, los computadores, los teléfonos inteligentes y las tabletas. Desaparecieron los juegos de bolas, los trompos, los baleros y los carritos de hojalata. Las grandes empresas fabricantes de juguetes tradicionales se tambalean. Las tabletas y los teléfonos inteligentes están reemplazando a los ositos de peluche y a las clásicas figuras de las películas de acción. Ahora hasta la Barbie y los Power Rangers tienen los días contados

De café retiro y la Prensa Francesa

Café retiro es una marca de café especial enfocada en el mercado colombiano. Conformada por pequeños empresarios del campo que trabajan en equipo por una taza de excelencia y un comercio justo. Sus cultivos están en pequeñas fincas de las veredas Nazareth, Los Medios y Tabacal; ubicadas entre 1.750 y 1.850 msnm, en la vertiente occidental de la Cordillera Central con lluviosidad media y luminosidad intensa. Tuestan, muelen y empacan su producto en el municipio de El Retiro, apoyados por la Federación Nacional de Cafeteros y la Administración Municipal. Sacan su grano luego de un proceso artesanal que va de la mata a la taza, que los diferencia en sabor y aroma de los cafés comerciales, ahorrando tiempos de distribución para evitar la pérdida de atributos de fragancia y sabor.

“Somos caficultores empresarios, cada uno es socio del proyecto, no solo un proveedor, además, el grano que cada uno aporta se paga superior al precio oficial. Los procesos y costes de producción son compartidos entre los socios, y el orgullo es para toda la región”, cuentan desde café retiro. “Nuestro café excelso es cultivado y procesado de manera artesanal, disponible en presentaciones de una y cinco libras”, detallan.

De los distintos métodos de preparación, ellos siempre promueven la Prensa Francesa, “Por ser una preparación sencilla, ideal para compartir y que resalta los atributos del café suave colombiano”, detallan en café retiro. Nos invitan aprender con este método de preparación...

Perfil de taza: notas a chocolate, aroma intenso, acidez media.

  • Asociación de Caficultores de El Retiro
  • Calle 21 #22-46, El Retiro
  • Antioquia, Colombia
  • (574) 541-1091
  • info@caferetiro.com
  • facebook.com/caferetiro
  • caferetiro.com
  • @caferetiro

Fotos: café retiro.

Un parqueadero de caballos en Ebéjico

¿Cuánto vale la hora de parqueo?

Nooo, eso, cualquier cosa, otras veces ni me pagan o no tienen plata; uno les hace el favor, no le niego el servicio a nadie.

¿Pero qué puede valer la hora?

Dos mil pesos; de todas maneras qué va a pelear uno.

¿Y el día qué puede valer?

Poquito, eso no es mayor cosa. A veces lo que tengan, lo que puedan. A veces llegan borrachitos y ni me pagan. Yo les presto el servicio porque si les ven los animales en el parque se los pueden quitar.

Es Guillermo Delgado, dueño de un “parqueadero” de semovientes en la calle 23 con la 20 en Ebéjico, Antioquia. Abre todos los días y vive sus días recibiendo las bestias de los hombres de campo que llegan a la cabecera municipal a vender su café, a mercar, a cobrar cuentas y a beber. Su calma y bondad son evidentes; habla y camina con parsimonia, pues, quién le va a exigir las eficiencias que tanto predican las ciudades capitales.

Con calma, recibe a los paisanos que van llegando; espera que bajen de la bestia y alza las enjalmas y las cuelga o ubica en lugares destinados para ello. No da fichos, no hace boletas de ingreso, no tiene reloj que marque horas, no entrega ficho por pertenencias; Guillermo se sabe de memoria cada caballo, cada enjalma, cada mercado que le dejan a guardar. Tiene arrendado un espacio como pesebrera de unos caballos finos. “Yo no les hago nada, pues, ellos tienen quién los cuide. Le pagan a alguien para que les de vuelta y les dé alimento, yo solo arriendo el espacio”, cuenta Guillermo mostrándome cada rincón.

“Yo no me preocupo por nada, si se emborrachan ellos ya saben que vienen y ellos mismos sacan su bestia; en esos casos ni me pagan”, cuenta Guillermo, quien vive al frente de su guardadero de animales. “La gente llega y se va a mercar, llega con el mercado y se los guardo en una pieza y se van a beber o a parquear (disfrutar del parque del municipio)”, remata Guillermo.

“El único lujo que nos podemos dar”… Luis Fernando Vélez

Hace algunos años, cuando apenas comenzaba el tema del café especial a ser conocido y cuando aún tomaba espresso con azúcar, entré a la repostería Santa Clara, en Panamericana, Medellín, y me tomé un café que probé antes de agregarle azúcar y me sorprendió su frescura y dulzor; al preguntar por la marca me respondieron “Amor Perfecto”; lo segundo que pregunté era dónde lo podía conseguir. Busqué su punto de venta y me deleité con su sabor. Lo he encontrado en otros lugares, pero algunos de ellos mantienen malas prácticas de preparación y ajuste de la máquina de espresso, que desmejoran el sabor y la presentación del mismo.

A propósito de la llegada de Starbucks, a Colombia, la Revista Dinero, publica un artículo donde cuenta la experiencia de Luis Fernando Vélez, gerente general y gestor de Amor Perfecto. Al leer el artículo “El que no le teme a Juan Valdez, ni a Starbucks”, me quedaron algunas preguntas en el aire que el mismo Luis Fernando responde para CaféContigo. Les recomiendo leer el artículo de Dinero.com, primero.

1. ¿Cuál será la estrategia para que las personas tengan esa experiencia de tostar el café?

Está pensado principalmente para quienes se interesen y quieran algún café específico de los que tenemos en oferta; principalmente turistas. Es para realizar en tostadoras de carga pequeña, desde 250 gramos hasta 5 Kilos.

2. La “universidad de baristas”, ¿ofrecería el mismo programa que tiene el SENA? ¿Es educación formal o para el trabajo?

Es educación para el trabajo con 1.200 horas y más intenso que el Sena. Además, tenemos 50% del tiempo en formación social y humana.

3. ¿Por qué en Colombia hemos valorado más el vino que el café? ¿Por qué sabemos más de vinos en un país que no es, industrialmente, vinícola?

Por falta de autoestima y de no creer en lo nuestro. Por esa mentalidad de pobres que tenemos y por no creer que merecíamos consumir el mejor café del mundo que es el nuestro. Preferimos exportar, pensando que nadie pagaría lo que se paga por un buen café; preferimos regalar en los restaurantes, cafés de pésima calidad.

4. ¿El café Amor Perfecto, que compran los colombianos -por ejemplo aquí en Medellín-, qué tiempo de tostado tiene según el movimiento de inventarios?

Estamos principalmente en el mercado Horeca (HOstelería, REstaurantes, Cafeterías) no tenemos inventario y cuando un cliente nos pone la orden lo tostamos y lo despachamos. En este mercado el café no tiene más de una semana de tostado, máximo tres. En supermercados solo vendemos en lata con atmosfera modificada que, en teoría, dura hasta dos años (nosotros solo le damos un año) y por nuestro manejo de inventarios no pasan más de cuatro meses.

5. ¿Qué cambios percibió Amor Perfecto para rediseñar su identidad corporativa?

El diseño de la marca anterior tenía más de cinco años y la habíamos aplicado de una manera desordenada; así que quisimos hacer algo moderno, urbano, de gran calidad y apuntándole a todos aquellos que quieran darse el lujo de tomarse el mejor café del mundo sin importar su condición económica. Este es tal vez el único lujo que todos los colombianos nos podemos dar.

En Miami, la eternidad y la felicidad huelen a Concordia

Historias humanas se tejen o se dejan ver, permeadas con el aroma del café. Traigo de invitada a Luisa Quintero, quien nace en las montañas, hace sus estudios en Medellín y parte para Miami, a ser embajadora de país a través del trato que le da a su grano colombiano en Estados Unidos; talentos que hacen ondear la bandera de Colombia, con un color adicional: café. Las dejo con su historia.

Por Luisa Fernanda Quintero
Miami, USA.

“Nací en Concordia, Antioquia, de donde también son mis padres y desde que nací, he tenido que ver con el café, pues, mi familia ha trabajado siempre con él. En este municipio hice mis estudios primarios y cursé la secundaria en Medellín, donde hice mi carrera de Negocios Internacionales. Me incliné por ese tema, porque me llamaba la atención todo el cuento de las exportaciones de café, de flores y de productos agrícolas. Desde que empecé la universidad, elegí el café como tema para mi proyecto de grado. Cada semestre que cursaba debía entregar un avance en la investigación basada en las materias matriculadas. Algo que me llamó la atención fue que todos mis compañeros elegían temas de moda para la época y, el que era mi profesor de investigación, me decía que ese tema ya estaba muy “trillado”, y que todo mundo sabía de café, pero en el trascurso de los semestres le demostré que en realidad, él, no sabía nada y que era un tema del que todos deberíamos conocer. El último año, conseguí hacer mi práctica en la Trilladora Unión, de don Ernesto Garcés, gran productor y exportador de café en Concordia.

En la Trilladora, comencé a practicar como auxiliar de calidades de café de exportación, algo que no tenía que ver con mi carrera, pero que me llamó la atención al punto de querer aprender. Cristina Garcés, hija de don Ernesto, fue quien me enseñó todo para exportar el grano; producción, calidad, cata, tostión; hasta la preparación de una buena taza; además, lo que era un café especial, un microlote y todo lo relacionado con el tema. Terminada la práctica, comencé a trabajar con Cristina, en Café Montes y Colinas, marca de su café especial, en compañía de don Jorge Jaramillo, un amigo de ella, allí me dediqué específicamente a la tostión y cata de especiales.

Por esa misma época, Cristina iba a montar un café en Miami, con un socio en Estados Unidos, la tienda se llamaría Eternity Coffee Roasters, en honor a la Finca La Eternidad, en Concordia, primera finca de Don Ernesto. Fuí conociendo más el tema y realice los cursos respectivos en el Sena, donde tuve la oportunidad de ser juez sensorial en el Campeonato Nacional de Baristas, que se realizó en Medellín para esa época. Su socio no conseguía encontrar un tostador y me ofrecieron trabajar en Eternity, a los cual di un sí, sin pensarlo. Los primeros meses fueron difíciles, no por el trabajo sino por el ritmo de vida en Miami, el idioma y el calor, pero Eternity, ha sido una gran experiencia en mi vida, he aprendido de Chris, tostión y preparación; y también al lado de mis compañeras de trabajo: Margaret y Nicol, excelentes baristas.

El café colombiano tiene gran aprecio acá en Estados Unidos, pero como en todas partes, las multinacionales ofrencen blend (mezclas) de café que no son 100% colombianos. En mi trabajo, aclaro a la gente que el valor agregado de nuestra marca, a diferencia de Juan Valdez y Starbuks, es que ofrecemos un grano que viene directamente de las fincas de Concordia y de Ciudad Bolívar, en Antioquia, siendo nosotros somos el último eslabón de una gran cadena productiva, por eso cuidamos cada detalle y hacemos lo mejor para que el cliente se tome, feliz, su café y regrese al día siguiente.

Llevo un año trabajando acá y estoy feliz, porque aparte de trabajar con nuestro café, tenemos diferentes orígenes como Ruanda, Etiopía, Burundi, Panamá, Guatemala, entre otros; pero cada que me piden una recomendación, ofrezco un origen Colombia, pues, me identifico con él más que con los demás. Algo que me ha gustado mucho es que nuestros clientes frecuentes observan el proceso de tostión que realizo y las catas, y es bueno cuando dedican más tiempo de lo normal para que les explique los porqués del grado de tostion, de las notas de cada origen, entre otras preguntas. Tenemos un proyecto de empezar a vender diferentes orígenes en los supermercados de Whole Food, en Miami, y me siento orgullosa porque una de las etiquetas dirá: ORIGEN CONCORDIA ANTIOQUIA”.

Saludos a Pipe Rave, a quien le alegrará mucho esta nota.

Rompiendo tazas

Una vez se agrega agua al grano molido que yace en la taza de catación, el juego químico comienza a darse en el interior, la tibia agua comienza a extraer los componentes que serán percibidos luego por el cerebro de los ritualistas. Y es que el ritual lo es, incluso, desde los ademanes y las genuflexiones que han de hacerse para percibir lo mejor de una taza escondida bajo el grano medio que flota en la superficie.

Romper taza es cuando el café, intacto en la superficie, es corrido como a un velo para descubrir los aromas encerrados en el interior. El recién iniciado se embriaga con las notas fragantes y aromáticas de una muestra molida, de una infusión, de una taza servida con pericia, protocolo y rito; uno de ellos, Helmer Adrián marín Echavarría, describe su experiencia en la danza que da vueltas a la mesa en una catación:

“Estar frente a frente con los primeros aromas que emana una taza con café recién molido, es la puerta de entrada a un mundo onírico de olores y sabores  que no había vivido antes. ¿Qué viví? Al principio la cabeza se me llenó de varias fragancias, quería sumergirme en ellas, comerlas, tocarlas, pero nada, solo era posible sentirlas con la nariz. Cada vez que agachaba mi cabeza y aspiraba las fragancias, definitivamente me “drogaba”.

Era un ritual dispuesto para el cuerpo, no solo para el olfato; era todo el cuerpo en función del café. Una danza alrededor de una mesa, varias tazas de café y unos cuentos neonatos que recién descubríamos de lo que significa hacer y tomarse un exquisita taza de café”.

Café sobre ruedas

El café no es un asunto propio de Colombia, como hemos estado tratando poco a poco; tampoco lo es su calidad; y en cuestión de tiendas sí que hemos estado lejos de otras tiendas en el mundo. Lo interesante es cómo Colombia se va agarrando de su propia iconografía o estética para producir o adaptar sus propios modelos de comercialización. El Camperito del Café, vino hace varios años a Medellín desde tierras cafeteras del Viejo Caldas; vino, se parquearon, hicieron café y nos mostraron otro modelo de venta o tienda; no fue un invento, pues existen modelos como tal en el mundo; pero lo hicieron apropiandose de otro hito en Colombia: el Willys, la mula con motor de metal que se empina en las altas montañas llevando al pueblo y a su café.

Les dejo cinco carros adaptados para la venta de café…

Si no es en nevera ¿cómo conservo mi café?

Una bella tienda en Marsella, Risaralda, tiene el equipo necesario para tostar y preparar un buen café; sin embargo, guarda café molido; además de hacerlo en recipiente traslúcido.

Para la pregunta que propone el título hay que responder rápidamente: No lo conserve, consúmalo. Pero sé que habrán voces que repliquen a la respuesta preguntando de nuevo ¿Cómo lo conservo una vez abierto? Entonces yo traeré el texto que se imprime en muchos empaques de alimentos: “Una vez abierto, consúmase en el menor tiempo posible”.

En un anterior artículo se habló de la inconveniencia de guardar el café en la nevera; ahora hablemos de conservación. Los elementos que más pueden deteriorar el café que hemos comprado en alguna tienda son: la luz, el oxígeno, la humedad y el calor; para todo esto, el tiempo hace que el deterioro sea mayor. Así que la mejor manera de tener un buen grano en casa sería siguiendo algunas recomendaciones:

Compre en poca cantidad

En muchas casas mercamos para el mes; pero como en la mía no se merca el café, pues, este se compra en tienda especializada, ya no tengo el problema. Así que, dependiendo del número de consumidores en casa o del nivel de consumo, tome la costumbre de comprar bolsas de media o una libra. Así mantendrá un café fresco. Ojo, esta recomendación es útil, solo para las bolsas de grano que tienen la fecha de tostado como mínima información.

Muela solo la cantidad que va a consumir

¿Molerlo? ¿Ya no viene molido, pues? Justamente, me están llegando -de manera mental- estas preguntas elaboradas por algunos lectores que van viendo la cosa muy exigente, pero la verdad es que es la mejor opción para tener un buen café, uno recién molido. Pero no se intranquilice, hay molinos para café desde precios bajos y, en caso de no poder adquirirlos, haga uso de la máquina de moler, de su picatodo o de adaptadores para la licuadora. Ensaye, nada pierde!

Una vez abierto, consúmalo rápido

Tranquilo, no se trata de atragantarse a tomar más tazas de lo normal, se trata de no dejar la bolsa en el olvido y hacerlo con la frecuencia familia. Al suponer que usted solo tenga una bolsa en consumo, la idea es acabarla antes de adquirir nuevo insumo. Al manipular la bolsa, sea exagerado y saque el grano a moler lo más rápido y ciérrelo inmediatamente para evitar que le entre mucho aire a la bolsa.

Guarde el café en un lugar adecuado

Teniendo los cuidados previstos, guarde su bolsa de café como a rollo de dinero, en lugar hermético y en cajón oscuro. La idea es evitar que la luz fluorescente e incandescente, afecte el grano o a la bolsa misma; los rayos ultravioleta son implacables con todo. Tenga en cuenta no tenerlo al lado de productos con olores fuertes, el café es como una esponja absorbente.

En este blog recomiendo el consumo de cafés especiales o de origen, con el fin de que el consumidor pueda hacer distinción de sabores, además de apoyar a pequeños y medianos caficultores y el resto de empresas alrededor de la cadena productiva; por tanto, las recomendaciones aquí dadas, valen para este tipo de producto. Si usted tiene un café del cual no conoce sino la fecha de vencimiento, ya está molido, lo tiene en la nevera o descuidado hace rato y mal tapado; haga como en el juego Escalera, y salte aquí…

Lengua electrónica: un avance en el saber del sabor

El siguiente contenido es un Artículo de Divulgación Científica, publicado en Revista Universitas Científica, Universidad Pontificia Bolivariana. Ha sido reproducido en este espacio con aprobación de la Universidad.

FICHA TÉCNICA:

Nombre del proyecto: Desarrollo de una red de sensores inteligentes basados en polímeros conductores para el análisis sensorial de café.
Palabras clave: Lengua electrónica. Café. Polímeros conductores.
Grupo de Investigación: Desarrollo y Aplicación de Nuevos Materiales –DANM–.
Escuela: Ciencia Básica.
Líder del proyecto: Dr. Álvaro Arrieta Almario. alvaro.arrieta@upbmonteria.edu.co
http://revistas.upb.edu.co/index.php/universitas/article/view/1315/1452

Por: Julián Darío Forero Sandoval

Con un novedoso sistema electroquímico, el grupo de investigación Desarrollo y Aplicación de Nuevos Materiales -DANM- de la UPB, seccional Montería, crearon  un dispositivo electrónico útil para la selección y el reconocimiento de muestras de café.

A través de la historia y, gracias a los sentidos, el ser humano encontró, en sus cinco órganos sensoriales, instrumentos “naturales” para conocer y relacionarse con el mundo y con su entorno. Han sido de tanta valía en la consecución y construcción del conocimiento, que son ya más de 500 años, desde la difusión de la imprenta, en los que la humanidad creó artefactos tecnológicos, a manera de herramientas que extienden y amplían las habilidades humanas.

Cuando se piensa en un invento que emula las capacidades olfativas y gustativas humanas, el asunto empieza a ser, para muchos, una historia de ciencia ficción. No obstante, desde hace 15 años, la invención de la lengua electrónica y sus avances tecnológicos, permite evolucionar en un artefacto con fines sensoriales aplicados fundamentalmente al análisis de alimentos. “Las exigencias de la industria de la alimentación hacen necesario desarrollar métodos de análisis y control cada vez más precisos, eficaces y eficientes que permitan asegurar la calidad y potenciar la competitividad de esta industria. En este sentido, se generaron redes de sensores (nariz electrónica) capaces de analizar los aromas de alimentos. Sin embargo, el análisis de la fase líquida mediante redes de sensores (lengua electrónica) es un tema menos estudiado”, enfatizó el director del proyecto, Dr. Álvaro Arrieta Almario.

La lengua electrónica es un emulador de la lengua humana, su objetivo es trabajar con el mismo principio de la cata: memorizar sabores.  Este sistema gustativo electrónico, creado por un grupo de investigadores de la UPB, utiliza, según el Dr. Arrieta Almario, “seis pequeños sensores, cada uno de los cuales arroja 1.000 datos, gracias a su curva patrón, lo que permite, al final del proceso, recoger de manera objetiva la composición global de la matriz del café como una huella dactilar”.  El aparato puede ayudar a los catadores a emitir juicios de valor objetivos, para comparar diferentes tipos de café y contrastar si se ajusta a sus características predeterminadas.

Investigación que apoya investigaciones

El proyecto, financiado por la UPB, seccional Montería, convenio Colciencias–Sena y la Universidad de Córdoba, extendió sus fronteras de aplicación y actualmente adelanta un estudio con muestras suministradas por el Centro Nacional de Investigación del Café -Cenicafé- para determinar si gustativamente el café es diferente y si depende de la región en el que se produce.  Para el logro de este objetivo, la lengua electrónica, cuya función vital es diferenciar bebidas, se convierte en una herramienta de gran valor, pues su aplicabilidad y la lectura de sus resultados, les permitirá a los productores de café conservar, con datos objetivos, las mismas cualidades sobre el grano y un estricto control de calidad tanto en sus materias primas como en el producto final.

Proyecto pionero en Colombia

La idea de una lengua electrónica sólo se ha trabajado en siete países del mundo (Japón, Italia, Rusia, Brasil, España, Estados Unidos y Colombia).  El grupo de investigación DANM es el único en Colombia que continúa esta línea mediante el fortalecimiento de uno de los más importantes productos de exportación del país, como lo afirma el investigador Arrieta Almario: “La ejecución de este proyecto beneficiará de forma directa a algunas regiones del país, concretamente aquellas relacionadas con la producción y comercialización del café, y de forma indirecta al resto de regiones, debido a que este producto representa para la nación entera, además de un deleite, una fuente sustancial de ingresos que permea a toda la sociedad colombiana”.

A seguir investigando

La investigación, que cuenta con el apoyo del grupo Procesos y Agroindustria de la Universidad de Córdoba y del Grupo de Física y Química del Estado Sólido de la Universidad de Valladolid (España), se orientó a un ámbito de alto impacto cultural y económico para el país, y gracias a su novedosa tecnología, busca mejorar significativamente las características organolépticas del líquido.  El investigador principal del proyecto, Dr. Álvaro Arrieta Almario, destacó las fortalezas de un trabajo cuya dimensión académica sobrepasa las fronteras de la investigación en la Universidad: “Podemos decir que los diferentes experimentos y ensayos que se realizarán durante el desarrollo del proyecto, arrojarán resultados de importancia científica, que al ser publicados en revistas especializadas, generarán un impacto positivo entre la comunidad académica y científica local, nacional e internacional”.

El Sena, un laboratorio que forma expertos

Luego de que la trilla le quitara su último ropaje, estas almendras esperan ser evaluadas antes de que la tostión insufle vigor y acidez en ellas. Sucede en el Sena, Centro de los Recursos Naturales Renovables La Salada; donde un conjunto de técnicos baristas esperan graduarse para mejorar sus prácticas de cultivo y preparación.

Allí todo se comporta como un centro de investigación: uniformes con impecable presencia, cuadernos para la toma de datos, cronómetros para medir las instancias y un lenguaje técnico y especializado compartido entre todos. Allí todo es milimétrico, la medida de un grano, el peso de un solo grano puede ser la clave para el éxito del cálculo; la evaporación, la pérdida de humedad. Se miden visualmente las características, la fragancia, el sabor. Y todo, todo vale, todo dice algo, todo sirve para algo: tener un mejor grano, un mejor perfil; una mejor taza.

Andrés Ruiz Márquez, es uno de los instructores que hacen posible que los sueños de cada uno de los aspirantes se haga realidad. Andrés conoce y está entrenado para transmitir el conocimiento de cada paso de la cadena productiva del café. Andrés forma a los nuevos técnicos baristas, tecnólogos en calidad de alimentos, tecnólogos en procesamiento de alimentos y especialistas técnicos en evaluación de la calidad sensorial del café y los forma en un ambiente apropiado para el tema: la Sede de “La Salada”, del Sena, en la vía al Suroeste.

Este grupo ya no necesita descansos entre clase para tomarse un café en la tienda de la institución, ellos preparan su bebida con mayor exigencia, de granos que llevan de sus propias tierras, Santa Bárbara, Amagá, Bello, etc.  estudian para mejorar sus prácticas de cultivo y poder así, obtener mejores ganancias por carga.

¿Saben ustedes qué café toman los campesinos que cultivan el café?

Centro de los Recursos Naturales Renovables La Salada
Kilómetro 6, vía La Pintada, municipio de Caldas (Antioquia)
Teléfonos: (4) 2780480 – 2785747 – 2785787 – 3032967 – 2784225 – 2786769 – 2788486.
Horario de atención al público: lunes a viernes 7:00 a.m a 6:00 p.m.

¿Acostumbro yo a tratarte de ese modo?

Es aterrador saber que mientras se camina por la calle, hay gente con mucho poder mandando a matar a sus congéneres. Es aterrador saber que hay congéneres que no se les da nada disparar a otros vivientes. Es aterrador saber que hay vivientes que cobran por sacarle el aliento de vida del alma de algunos humanos. Hay humanos que aún creen que este género puede ser por siempre bueno.

La libertad del hombre es un peso demasiado grande, un lastre que debería ser bendición para crecer. Para quien crea en los ángeles, ¿qué pensarán ellos cuando nos ven haciendo lo que no corresponde? ¿Tendrán olfato para oler la sangre? ¿Qué sentirán cuando se dan cuenta dónde están los desaparecidos? ¿Qué, cuando una mujer es violada?. Para quién solo crea en la física, ¿qué ondas o paquetes de energía se conforman cuando esto malo ocurre? ¿Cuál es la frecuencia vibratoria de la maldad?

Les traigo esta historia del ASNA que le habló a BALAAM. Números 22:21-30

(…)
21
– Por la mañana, Balaam se levantó, ensilló su asna y partió junto con los jefes de Moab.
22 – Pero su partida encendió la ira de Dios, y el Ángel del Señor se interpuso en el camino para cerrarle el paso. Balaam iba montado en su asna y lo acompañaban dos muchachos.
23 – Cuando el asna vio al Ángel del Señor parado en el camino, con la espada desenvainada en su mano, se apartó y se fue por el campo. Pero Balaam la castigó para hacerla volver al camino.
24 – El Ángel del Señor se paró entonces en un sendero angosto, que pasaba por los viñedos y estaba rodeado de los dos lados por un cerco.
25 – Al verlo, el asna se fue contra el cerco y apretó el pie de Balaam que la castigó nuevamente.
26 – Una vez más, el Ángel del Señor se adelantó y fue a colocarse en un lugar tan estrecho, que era imposible desviarse a la derecha o a la izquierda.
27 – Cuando el asna lo vio, se echó al suelo debajo de Balaam, y este, enfurecido, la golpeó con su bastón.
28 – Entonces el Señor abrió la boca del asna, y ella, dijo a Balaam: “¿Qué te hice para que me golpearas así tres veces?”.
29 – “¡Te estás burlando de mí!, respondió Balaam. Si tuviera una espada en mi mano, te mataría ahora mismo”.
30 – El asna le respondió: “¿Acaso yo no soy tu asna, la que siempre has montado hasta el día de hoy? ¿Acostumbro yo a tratarte de ese modo?”. Él respondió: “No”.
(…) Siga…

Rafael Pombo estará en la Sala de Arte de la Biblioteca Central UPB

Del 11 al 19 de abril, en el marco de la Jornada Abril, “Un siglo muy tieso y muy majo”, la Biblioteca Central expone en la Sala de Arte “La vida en verso”, una escenografía creada por Comfenalco que invita al conocimiento de una variedad de facetas poco exploradas de Rafael Pombo, quien además de fabulista fue poeta, diplomático, traductor y gestor cultural.

Esta exposición, compuesta por ilustraciones y ambientes recreados con imágenes y sonidos,  es una oportunidad para evocar la infancia y reconocer el legado de uno de los máximos exponentes de la literatura colombiana y latinoamericana.

De empanadas con encurtido y otros pensamientos

Una señora de manos pecosas y mojadas hace bolitas como cuando cursó el único año escolar con la profesora Berenice. Hace bolitas como la mamá le enseñó cuando se disponía a jugar con plastilina o hacer arepitas. La bola amarilla con pintas rojas se va tornando más pareja. Luego, asienta lo realizado sobre una masa igualmente amarilla pero aplastada, con la ayuda de una bolsa, otrora empaque de leche.

La señora insiste en el juego y dobla a la mitad el conjunto que yace en la mesa e intenta hacer una luna, si no es creciente es menguante, adorna la unión haciendo dobladillos con sus dedos quedando lo que llaman: empanada, ora con boleros en la unión. Estas benditas manos, recalentadas y trajinadas, llevan los trozos de luna a la manteca, que los ricos llaman aceite de canola, pero la doña sabe que es de animal, de cerdo marca chanchito que sabe más. La manteca calentaba previamente con clavo al fondo pa’ que no se empapen. Se fritan, se sacan, se tibian.

Pero empanada no es empanada, si no construye muros de iglesias y si no si va acompañada del bautizo rojo del encurtido. Esta bendita preparación -que no entraré a describir, pues eso será en otra ocasión-, es alquimia en mano de matronas, dulce amargo que adorna la sensación de la empanada en la boca. Hay comensales que, incluso, le echan empanada al encurtido, figura lingüística ésta para exagerar la cantidad de encurtido que le echan a la media luna amarilla.

Digámoslo de una vez a voz abierta: hay doñas que, cuando el cliente se acerca, esconden el frasco, reciclado, del encurtido, porque saben que dicho individuo compra dos empanadas pero se come el encurtido de diez. Esa doña no reconoce que el comensal está correspondiendo al buen cocinar de la receta.

Venta de encurtido en la Plaza Minorista de Medellín, mi museo preferido del color.

Me tomé a Caldas: Fidel Castro

Esta es la participación de mi amigo Jorge Fidel Castro, en la Toma de Caldas

A continuación, la primera de dos entregas de mis imágenes en el “Toma todo. Tomas Multimediales de Región” realizado en el municipio de Caldas, Antioquia, el “cielo roto”, donde se celebran las fiestas del aguacero. “Terruño” tranquilo, agradable, que me recuerda paseos, amores, negocios, a mi familia y una loza muy bonita.

Esta colección resalta la producción publicitaria y gráfica de las personas, quiero mostrar tipografías, avisos y gráfica, y como siempre, todo lo que se presenta cotidianamente ante los ojos del observador, eso si, jamás desprevenido!!!

Espero las disfruten.

Sábado 3 de marzo de 2012
TOMA TODO_ Tomas Multimediales de Región.
Municipio de Caldas, Antioquia, Colombia.

Para ver las imágenes de otros participantes
La Vía de las Mascaras
Galería de Argenis Colmenares
Yuliana Betancur Cuartas
José María Ruiz Palacio. Ilustre desconocido con ínfulas de Poeta, Soñador y Caminante.

Puedes ver otras experiencias de recorrido siguiendo:

Mecánicos del Sagrado Corazón o Barrio Triste (Toma todo)
Foto maratón Semana Santa
También hoy Viernes Santo
Lo Sagrado y lo Profano
Cargueros
Foto maratón Copacabana: “Con el ojo puesto en copa”
Memoria: fotomaratón Copacabana
Dominguero de trabajos, labores y ofocios en Copacabana
Calle Barbacoas. Del poeta Jaime Arturo Sanchez Trujillo

El Coleccionista de Cartas – Editorial UPB

300 misivas conforman mi colección de cartas recogidas del suelo; algunas rotas, arrugadas; otras empantanadas, sucias; otras en buen estado; todas, un tesoro singular y popular. Algunas de ellas se han publicado en este libro de forma fascimilar, que sale al mercado bajo el sello editorial de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Además de las cartas, una fotografía de ciudad las acompaña, una fotografía en letras, en palabras que reflejan una ciudad de muchedumbres que aún escriben lo que su corazón les dicta; así sea sin las estrictas reglas de ortografía, pues, el amor no sabe de eso.

Junto con la instantánea urbana allí escrita, unos breves relatos explican el cómo, en la recolección de algunas cartas; el porqué de tal manía; el dónde en el plano urbano. Una locura que les provocará risa, ternura, compasión y, a otros más académicos, les generará preguntas para sus investigaciones y reflexiones ante fenómenos sociales como la expresión, la estética, la comunicación, etc.

Pregúnteme por él, que yo se lo llevo o se lo mando. También en algunas librerías de Medellín.

Offside – Fuera de juego – Fernando Alirio López

Offside.

Esta mañana a la 1:10 a.m. me espantaron. Una grabadora que hay en el cuarto se prendió y unas letanías que transmitían a esa hora por una emisora católica me despertaron: “Ruega por nosotros… ruega por nosotros… ruega por nosotros”, alcancé a escuchar. Me levanté y me acerqué hasta donde estaba la grabadora y, a tientas, busqué la perilla que estaba ubicada en “Radio”, para volverla a poner en “Off”. Me acosté de nuevo y le dije a Diana, mi esposa, “nos espantaron”.

Esta mañana, mientrs esperaba que pasara el “pico y placa”, recibí la llamada de un compañero de trabajo para decirme que, Fernando, mi otro compañero de contrato había fallecido de un paro cardiaco. Llamé a mi esposa y le dije: “ya sé quién nos espantó esta mañana”, y le conté el resto.

Fernando Alirio López Castaño, fue mi compañero de contrato desde hace cuatro años hasta ayer que, en plena carrera Carabobo, su vida en la tierra del espacio-tiempo terminó, para continuar no sé dónde. Me aborda la tristeza porque, además de compañero de trabajo, le faltó una semana para ver mi libro publicado por la UPB, donde él me hizo una voluntaria corrección de estilo pre-edición, hace dos años aproximadamente. Esa gratitud quedó consignada en la página de los agradecimientos; párrafo que, por cierto, me corrigió también ante una palabra que no le pareció la adecuada.

Su familia acaba de llevarse sus cosas del cajón, aprovechando que sabía dónde guardaba la llave del mismo, escondite de donde nos autorizó a sacar la llave “Por si algo…”. Cuenta la familia que, con el cuerpo de Fernando en el suelo, los ignorantes del ser tomaron de sus pertenencias y le robaron algunas joyan que cargaba para acicalar el cuerpo. -¡Ah, maldición que acarrean los vivos para sí!-

Fer, te fuiste antes del lanzamiento donde lo segundo en el orden de la reunión era decirte “Gracias”, por tomarte como tarea voluntaria tu aporte como Filólogo, como conocedor del idioma, como corrector y escritor. No sé cómo será eso en lo no-físico, pero muy “charro” vos ponerme esas letanías a esa hora. ¡No perdés tu sentido del humor! Tu ejemplar del libro lo recibirá tu familia.

Fernando Alirio López. Filólogo de una universidad Rusa. Traductor del ruso al español. Citado por varios autores en el tema de “Narratología” o en lenguaje y pedagogía. Autor de un libro de poesía y coescritor de otro que mañana les traigo el nombre. Algunas de sus crónicas están en nuestra página de la Secretaría de Educación de Antioquia.

Imagen Lea en Seduca: El Viajero seguirá contando historias ¡más allá!

Una Medellín con fiestas incluyentes

Hablar solo de Medellín, en época de Feria de las Flores, es egoísta. Para hablar de Medellín tendremos que hablar de REGIÓN. Y no solo región a nivel político, como el trazado de los mapas, sino región de modo cultural, como acervo de manifestaciones sociales, culturales y humanas. El evento “Arrieros, mulas y fondas”, de la Feria, nos remite al campo, a las demás subregiones de Antioquia: Norte, Nordeste, Suroeste, Occidente, Urabá, Magdalena Medio, Bajo Cauca, Oriente y Valle de Aburrá, y sus municipios.

Si hablamos del Desfile de Silleteros, estamos hablando de la Antioquia montañosa de clima frío, no solo de un corregimiento de Medellín. Si hablamos de flores, de orquídeas, obligatoriamente estamos hablando del campo. Esto, es para que quien desee hablar de Medellín, esa de la cual nos sentimos tan orgullosos, pensemos en la REGIÓN, en unir antes que dividir y fraccionar al territorio.

Siempre amaremos el territorio donde nos tomamos esa primera leche maternal y, en nuestro inconciente, está el conjunto de olores que algunos no perciben, pero que lo mantienen ligado al territorio. No sé si Medellín tiene cultura nativa, pero sí sé que mucho de su acervo cultural es multi étnico, de variado tono social; viene de río, de montaña, de planicie, de meseta; de frío, calor y clima templado; de pantalón y taparrabo; de zapato y quimba hecha a mano.

Les dejo esta mazamorrita, pero para ser incluyentes, se las dejo con bocadillo veleño.

Llevar la mirada a sitios inesperados

La gente camina por las calles con la cabeza abajo, camina y no mira, no se comunica con el otro, piensa en sí mismo y en problemas, no se abre a la realidad, al otro, al ser.

Una buena experiencia para reconocer que tan bendecidos somos es mirar a un lado y al otro, arriba y abajo, al frente y voltearse para atrás, mirar lo que comúnmente no se mira, reconocer en todo al otro, reflejarme en el otro, tratar de comprenderlo.

Un excelente ejercicio es ver los milagros de la física, asombrarnos con el color, las texturas, los sonidos, las conversaciones, los olores; sentir que estamos vivos, tomar aire, botarlo, reirnos de este universo de percepción holográfica y trascender.

Quien haga ejercicios de este tipo y descubra cosas nuevas, me escribe y nos cuenta, nos enseña, nos comparte, nos ilumina…

Exhibidores caseros -“Hágalo usted mismo”-

Dele la sopa al niño, que sea de Guineo que tanto alimenta, insístale, no se deje convencer de que no quiere más, dele la sopita que bien le hace, luego, al terminar, lave bien el plato y haga negocio. Búsquese una caja de ganchos para pañal de tela -sí, aún hay familias que no tienen para los desechables-, saque los ganchos y téngalos ahí. Caliente aguja capotera, perfore el plato de manera sistemática, hágalo con un cabo de vela, no lo intente con encendedor. Terminados los orificios, proceda a enganchar y haga negocio: cuelgue una docena de carajaditas varias, algo misceláneo, baratijas y antojitos y deje que la presa venga, que el cliente se acerque y proceda.

Ventas estacionarias en Santa Fe de Antioquia.

“La sociedad del semáforo”

Es definitivo. Presto el nombre de la película colombiana, La Sociedad del Semáforo, escrita y dirigida por Rubén Mendoza, para resaltar la tremenda frase que me encontré en Armenia cuando el rojo de un semáforo me llevó a asombrarme de semejante estrategia de comunicación: pobreza, abandono, lucha, esperanza, dolor, familia.

“Frente al miedo, la vida nos dio un giro de ciento ochenta grados. No estábamos preparados para esto: dos años en el semáforo.

Papá: nosotras cuando estemos grandes le compramos un semáforo”.

Semáforo en Armenia, Quindío. Nadie posaba cerca ni pedía ni quién respondiera alguna duda.

Busco…

Busco al señor

GILBERTO RIVERA ESTRADA.

Quien sepa o haya sabido de él, le agradecería cualquier información.

Tuvo negocios en Turbo, Apartadó y Medellín.

LA FOTOGRAFÍA EN ANTIOQUIA, IMÁGENES DE NACIÓN

El Museo Universitario de la Universidad de Antioquia, la Academia Cultural Yurupary, la Biblioteca Pública Piloto, la Casa Museo Pedro Nel Gómez, el Centro Cultural Moravia, la Fundación EPM, el Instituto de Artes, la Fundación Universitaria Bellas Artes y el Museo de Antioquia presentan, en sus salas temporales, la exposición “En el Bicentenario: la Fotografía en Antioquia, Imágenes de Nación”, entre el 19 de agosto y el 30 de octubre de 2010.

La inauguración oficial de la muestra se llevará a cabo el próximo jueves 19 de agosto, a las 6:30 p.m., en el Museo Universitario de la Universidad de Antioquia.

Camilo Sandoval
Artista_Fotografo_diseñador grafico
Móvil – 316-660-00-81

http://www.flickr.com/photos/14505415@N03/show/

En ese estado conocí los trenes

Por: Yuliana Betancur Cuartas

http://www.flickr.com/photos/ybetancur/sets/72157624567945098/show/

http://www.flickr.com/photos/ybetancur/sets/72157624567945098/

Solo me tocó conocer los rieles por donde pasó el tren porque nací un año antes de que cerraran los talleres y el tren dejará de funcionar. Crecí con las historias de la abuela sobre el chucu chucu chu y el tuuu tuuuu tuuuu. Del tren y los viajeros de sombrero que pasaban por estas tierras, de los muchos que se quedaron y de los otros que partieron. -Demás que mi abuelo llegó en tren, porque la abuela recordaba muy bien las historias-.

Eso sí, los trenes que conocí estaban en fotos o en la Alpujarra. Pero en la visita a los antiguos Talleres del Ferrocarril, en Bello, Antioquia, me di cuenta donde los tenían guardados, o mejor, mal guardados, abandonados, tirados.

La visita se dio, justo en el boom del Bicentenario del país, donde a muchos les dio por hablar de patrimonio y mostrar las hermosas edificaciones cargadas de progreso para Colombia; pero poco escuché hablar del Ferrocarril con sus trenes y sus talleres, sistema de transporte que permitió en parte el progreso para Antioquia y que la sacó de las montañas hasta el mar.

En los talleres aún habita la energía de los cargueros, se puede sentir el latir de las máquinas y el sudor de los obreros. Cuando uno pasa por las taquillas, se siente el ir y el venir de los muchos pasajeros y el tintinear de las monedas en la compra de tiquetes en las taquillas. Es posible sentir la llegada de las moles vaporinas, el olor del humo y lo áspero del acero.

Desde 2006, está latente el proyecto de convertir los talleres en un Parque de Artes y Oficios para Antioquia, pero hasta hoy, todo sigue igual. El lugar sigue cargado de maleza; los trenes y sus partes están llenas de oxido y cercados por el estiércol del ganado que hay en el lugar. Las edificaciones están deterioradas; los techos, podridos y a punto de desplomarse; las oficinas de madera están siendo acabadas por el comején y las telarañas envuelven el lugar.

Después de ver y sentir esto, me queda claro el nombre con el que se conoce el sitio: ‘Cementerio de trenes’. Al igual que los cementerios, los antiguos talleres representan la miseria, el acabose de un tiempo y la indiferencia de un pueblo ante su progreso.

Andy Warhol, Mao, Monroe y yo en Jericó

  • Chitos
  • Coca Cola
  • Chiclets Adams
  • Snacky
  • Gudiz

  • Totto
  • Converse
  • HP
  • Esso
  • MC Donalds

  • Cannon
  • Sony
  • Panasonic
  • Casio
  • Swatch

  • Ford
  • Mazda
  • Renault
  • Nissan
  • Chevrolet

  • Gef
  • Tennis
  • AC
  • Americanino
  • Chevignon

Marcas, marcas, marcas, industria, obreros, martillazos industriales, fundición, soldadura, destellos, televisión, publicidad, noche, 24 horas, pitos, carros, avisos comerciales, impulsadores, caja registradora, Money, Pink Floyd, rosa, fucsia, fosforecente, brazalete, carné, número de cédula, Chaplin, Modern Times, Metrópolis, capitales, Helvética, sans serif.

Pop Art, Andy Warhol, industrialización, serigrafía, reproducción en serie. Una visita al Museo Antropológico de Jericó en Antioquia. Un placer ver estas obras de cerca.

Como las serigrafías de Warhol están protegidas por vidrio en su enmarcada, quice, entonces, hacer parte de la obra.

Yo no creo en la edad. Pablo Neruda

Oda a la edad, por Pablo Neruda. /

Yo no creo en la edad. Todos los viejos llevan en los ojos un niño, y los niños a veces nos observan como ancianos profundos.

Mediremos la vida por metros o kilómetros o meses? Tanto desde que naces? Cuánto debes andar hasta que como todos en vez de caminarla por encima descansemos, debajo de la tierra?

Al hombre, a la mujer que consumaron acciones, bondad, fuerza, cólera, amor, ternura, a los que verdaderamente vivos florecieron y en su naturaleza maduraron, no acerquemos nosotros a la medida del tiempo que tal vez es otra cosa, unmanto mineral, un ave planetaria, una flor, otra cosa tal vez, pero no una medida.

Tiempo, metal o pájaro, flor de largo pecíolo, extiéndete a lo largo de los hombres, florécelos y lávalos con agua abierta o con sol escondido. Te proclamo camino y no mortaja, escala pura con peldaños de aire, traje sinceramente renovado por longitudinales primaveras.

ahora, tiempo, te enrollo, te deposito en mi caja silvestre y me voy a pescar con tu hilo largo los peces de la aurora.

Tomado de Nuevas odas elementales. Tercer libro de las odas. Edición Debolsillo 2003

Pensaba escribir acerca de esta hermosa sala campestre hallada en San Pedro de los Milagros, pero la vida tenía algo más para decir, a uno, o dos quizá, a alguno que hoy se sintiera viejo y sin menaje en su morral. Pensaba hacer un breve análisis del comedor aquí ilustrado y de su esencia sencilla y natural, pero Pablo quería hablar de nuevo. Y don Pablo es DON PABLO, ustedes me entienden.

Confieso que fumé cigarrillo desde los cuatro años

Espero que mi madre y mi abuela no se escandalicen con esta confesión: fumé cigarrillo desde los cuatro años.

Mi abuela ha cosido durante muchos años y cuando nací, estuve rodeado, además de juguetes, de lanas, chiros y chilangos, telas y retales, hilos, agujas y del sonido, primeramente de la Singer y después de la máquina de coser eléctrica.

En ese jugar entre retazos y agujas, encontraba tubinos de hilo, esos tubitos de plástico o papel, donde viene enrollado el hilo para coser. Eran esos tubitos los que yo utilizaba para “fumar”, para fumar de mentiritas.

Tomaba esos tubinos entre índice y corazón, dedos de mi diestra y me entregaba al sano vicio de fumar tubino. Creo que mi abuela nunca supo que me fumaba los tubinos que me entregaba como juguetes recursivos, si lo hubiera sabido, no me los hubiera entregado, en cambio, sí me pondría a recoger más tapas de gaseosa para crear figuras geométricas, que era la tarea que me ponía en las tardes… además de recoger boñiga pa las matas.

Venta de tubinos de hilo en Támesis, Antioquia.

Salvajismo de hinchadas ignorantes

Se entregaron a la nueva religión, sacrificaron a sus dioses cientos de cuerpos humanos. Cuchillo en mano fueron entregándose a la histeria colectiva, identificados ellos con camisas de colores que en principio eran inocentes y al final, fueron símbolo de muerte.

Comulagaron con la pasión y cantaron alabanzas en su templo, con ira, con acento extranjero, con rostros pintados como para la guerra. Fueron a su culto dominical y luego se mataron, sacrificaron al otro, lo desollaron quitándole su camisa. Fueron asaltadas sus vidas y entregada su sangre al asfalto.

Salieron del templo y se enfrentaron entre ideologías para entregarse a la misma muerte, se bolearon palos, se gritaron, se rasgaron las pieles, se donaron puños, se entregaron a la ignorancia. Perros lascivos que coquetean de manera bruta con la muerte, salvajes, incivilizados.

Cinco minutos más y me empaca la tienda…

Cinco minutos más y me empaca la tienda…

Y cinco, son trecientos, le presto uno, son cuatrocientos, bajo el ocho, son novecientos, cinco que me debía, son mil, más novecientos que llevaba… Deje eso en cinco mil para redondear.

Don Emilio, ¿un guarito no tiene?

Lo tengo en caja, ¿cuánto va a llevar? ¿Le empaco cuatro? Lleve dos y dos con las de ron, que está rebajado. ¿Qué más va a llevar?

Unas arepas don Emilio, no más.

La tengo de mote, que con mantequilla son de lo mejor. ¿Sal? Porque arepa simple no sabe a nada. ¿media libra pa llevar?

Don Emilio, yo solo venía por un sobre de bicarbonato.

Mijo, pero usted me debía el fiao de la semana pasada, me abona ¿y no va a llevar nada? Aproveche que todo está muy fresquito. Me llegó la cebolla de rama, fresquita de la que trae Zoila, ¿cuánto le empaco? 

Deme cien, no más.

¿Y arracacha? Mejor no pudo haber traido don Sergio del campo, ¿se la empaco con la yuquita?

Sola, por favor.

12