El arriero, colonizador de sabores

Como un lienzo, se me antoja ver este mural que nos deja ver algo de un arriero que, por fortuna, también es caficultor. Para protección, se prestó del sombrero de otra región, pues, en el campo, todo sirve, todo es útil, no hay uniformes porque todo es práctico. No son estampas prediseñadas, sino, que es la realidad misma que se refleja en un muro. Del café, solo decir que este hombre representa la tarea bien hecha: recolectar solo los granos que han llegado a su madurez, ya que el azúcar de la fruta está en buen punto, apropiado para, luego y después de un buen proceso, darnos una taza limpia de defectos. Bienaventurado el hombre del campo porque nos estimula con su cosecha cada día.

arriero_coffeenton

Elijo la Vida

  • Unos, se matan por religión. Elijo la Vida.
  • Unos, se matan por el resultado de un partido de fútbol. Elijo la Vida.
  • Unos, matan por cinco centavos. Elijo la Vida.
  • Unos, odian a través de Facebook. Elijo la Vida.
  • Unos, matan con sus palabras. Elijo la Vida.

Grafiti en Jardín, Antioquia.

La máquina tragamonedas de la salud

Entonces, los payasos salen entre aplausos para hacer su festejo que otros llaman show; salen y se balancean en sus monociclos al vaivén que les dé su oído y hacen piruetas mientras montan sus aparatos con desplazamientos aleatorios. Salen los payasos y les aplaudimos, les damos meñiques y así quedamos entretenidos, que es la peor posición de quien debería ser activo: “entre-tenidos”.

Y resulta que escucho entre los escritorios, a un compañero de trabajo disertando básicamente de la salud; añadiendo que lo único que necesita Colombia, es la salud; a lo cual me uní, alzando mi voz y dejándole saber que me unía a tal posición. Entonces, aparece esta foto tomada en Jardín, en la calle que sube a Balandú y veo que allí está representada esta discusión:

Señoras y señores, pueblo de Colombia, mendigos de la salud; hemos creado el sistema de solicitud de citas para médico general y especialista, jale la palanca roja que para todos hay, cobertura del cienporciento, si cae triple la cita es suya, si no es así: “Sigue intentándolo, suerte para una próxima vez”. Mientras tanto, los televisores nos dan entretenimiento, que ni contenidos hay en esos códigos de barras de colores que la juventud actual desconoce (Así como el puntico blanco al final de la emisión ¿Final? Cómo se le ocurre, el SHOW continúa).

“Adelante, siga y mire el espetáculo de la salú; mire pero no pida, y si pide: botón verde para cita general, rojo pal especialista, amarillo para la autorización de los medicamentos y siga jalando la palanquita roja, hágale muchacho que nada se ha perdido, jale que cita no hay, se me cayó el sistema. Si se me muere, uno menos qué atender”.

Y mientras tanto, en Ciudad Gótica, la maquinita arroja sus réditos, los medicamentos hacen rico al dueño patentario aunque la tajada da para muchos. ¿Lo siniestro? curiosamente lo siniestro está en la diestra de la máquina: CONTROL.

¡Buen viernes!

Ahora, saliéndome del tema… sigo viendo la imagen y de verdad que me impresiona ¿Qué imaginó quien hizo la pintura? ¿Es de verdad un local con máquinas tragamonedas? Porque si es así, la pintura daría para espantar a los conscientes.

Escenas de un mural en Envigado

Frutas grandes y pequeñas en un comedor servido con mantel a rayas componen este bodegón en tonos fríos.

Guerrillero o combatiente con un fondo que connota la violencia a la que está sometido. El sombrero con barbuquejo no es oficial de las Fuerzas Armadas de Colombia. Tiene un tímido bigote, prohibido en rangos inferiores a Sargento y a Capitán, en el ejército de Colombia.

Madre e hijo. Ausencia de labios rojos en la madre. Curiosidad -¿o cariño, quizás?- demuestra el niño con el índice de la mano izquierda que roza el pecho de su madre. Los pliegues de la oreja izquierda del niño son esbozados mediante una “S”. Herencia genética en las pestañas.

Casa con techo a dos aguas con puerta y pestillo, ventanas adornada de cortinas rojas. Camino en piedra. combinación de vista superior y vista frontal. Casa con el tamaño de una alcoba. Sol en pleno esplendor a saber por sus rayos radiales ¡un gran sol! Un pájaro en pleno vuelo (parece ser lo último pintado por su ausencia de color).

Haciendo tocineta

Siempre que pasaba por la oreja que conecta el puente de la Avenida Guayabal con la Autopista me antojaba de tomar esta foto. Viajaba en moto, hoy en carro y nunca había podido detenerme a grabar el instante hasta que se me dio la oportunidad de llevarme la “instantánea”.

Me encanta ese dibujo de los cerdos, no por su pícaro intento de cópula, sino, por la sencillez del gráfico: una “m” cursiva que se me antoja como la cola del marrano, una sola oreja, dos doble u “W” que conectadas forman las mamas de la hembra, unas “M” con cierre, que invertidas, forman las pezuñas en las únicas dos patas de cada animal.

Nada que ver con las últimas tendencias del grafiti. Poca técnica y sencilla armonía del color. Un dibujo sencillo y claro: “Haciendo tocineta”.

De cópulas… que hable otro.

Evolucionan las armas – Involuciona el hombre

El siguiente párrafo ha sido tomado de Wikypedia al buscar Edad de Hierro en Google. http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_del_Hierro accesado el 17/11/2009

“En arqueología, la Edad del Hierro es el estadio en el desarrollo de una civilización en el que se descubre y populariza el uso del hierro como material para fabricar armas y herramientas. En algunas sociedades antiguas, las tecnologías metalúrgicas necesarias para poder trabajar el hierro aparecieron de forma simultánea a otros cambios tecnológicos y culturales, incluyendo muchas veces cambios en la agricultura, las creencias religiosas y los estilos artísticos, aunque ese no ha sido siempre el caso”.

Voy a eliminar unas palabras de la primera frase para resaltar un contenido:

La Edad del Hierro es el estadio en el desarrollo de una civilización en el que se populariza el uso del hierro como material para fabricar armas.

Nuevamente eliminaré unas palabras de la siguiente frase para resaltar otro contenido:

En algunas sociedades, las tecnologías metalúrgicas necesarias para poder trabajar el hierro aparecieron de forma simultánea a otros cambios en la agricultura, las creencias religiosas.

Conclusión:

El hierro como elemento de desarrollo en la fabricación de armas se ve reflejado en la evolución de una sociedad, que invierte tal conocimiento cosechando muertes en el campo y utilizando la plataforma religiosa como campo y excusa de batalla. ¡He dicho!

Pintura en muro de la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia. Autor no conocido.

Yo tengo una casita que es así…

Yo tengo una casita que es así y así,
Tiene humedades por aquí y por allí.
La estamos pagando hace 15 años,
Y nos la entregaron con mil daños.
El banco está que nos la quita,
Tocará irnos a vivir por ahí cerquita.
Mientras que el banco nos la quite,
Será convocar a un convite,
Para hacer que se vendan empanadas,
Y pagar los atrasos y quedar sin nada.

Yo tengo una casita que es así y así,
Un cuarto, medio baño y afuera para hacer pis.
Vivimos con basura y con ratones;
Niños enfermos y pobreza son razones,
Para robar en el centro con jalones,
Repartir, jalar y huir a empellones.
Aquí vienen políticos y prometen,
Dos tejas, aguardiente y no vuelven.
Por eso de política no creo,
Somos laxos, acríticos y &%$/%$ones.

Grafiti en la carrera Girardot, Medellín.

Los postes, mensajeros de anónimos caminantes

Se alquilan habitaciones, se necesitan masajistas, se perdió Lulú, se perdió Fifí, Se necesitan mensajeros, se necesitan fileteadoras, se busca billetera, recompensa a quien…

Los del Sur, Rexistencia Norte, busco amigo para todo, Lina te amo, Marta te odio, Vendo cachorros de tacita de té, leo el tarot, le regreso a su ser amado, se perdió Danger, busco a mi dueño.

Así son los postes, columnas fálicas de la urbe, que superando su función, se tornan en carteleras omnipresentes en esquinas, calles y carreras. Paredes donde el silencio se rompe, muros donde fanzine se pega, donde el pasquín grita sin firma y grotescas tipografías hacen lo suyo.

Los postes son carteleras no oficiales, leídas y comentadas, sirvientes de lo subterráneo, colaboradores del silencio, boletines del punk, soporte para el esténcil y eternos amigos del borracho querendón.

Poste en las afueras de la Universidad de Antioquia. Calle barranquilla.

Arte rupestre – Esténcil de perro

Y entonces el hombre quizo permanecer en la memoria por siempre, tomó de la sangre de los animales que cazaba, la llevó a su boca, la dejó allí mientras su mano se alzaba y se recostaba al muro, y allí mismo, como en un soplo de vida, el hombre, primitivo hasta entonces, escupió toda la sangre con la fuerza de su poder y dejó la sombra de su substancia en las paredes de la historia.

Este esténcil me recuerda esa costumbre de dejar huella, de firmarlo todo. Es el poder de la presencia, el poder sobre la cueva en el hombre primitivo, el la supremacía de unos pocos ante el artificio de la primera escritura.

Esténcil en el barrio Aranjuez, afueras del Museo Pedro Nel Gómez. / Más grafitis en Aranjuez

Dos propuestas de rediseño para escudos

Propuesta de rediseño de escudo del equipo Club Atlético Nacional de Medellín. Heráldica apoyada en un bípode para general estabilidad, coronado de una torre asimétrica para añadir movimiento al escudo, además de la inserción de unas alas de dos y tres plumas que connotan el alto vuelo del equipo. El ala de tres plumas está ubicada a la derecha del escudo, para equilibrar la torre superior desviada a la izquierda.

Foto tomada en Manrique.

Para el rediseño de la heráldica del euipo Once Caldas se separaron los dos campos del escudo. En la parte superior reposan las iniciales O y C entrelazadas y presas entre rejas. Una decisión minimalista abolió las estrellas para no generar vencimientos y en reemplazo de ellas, la palabra HELI, nombre quizás, del diseñador. El campo inferior está hecho por un contorno en línea recta y ángulos pronunciados, perdiendo la línea sinuosa de la propuesta anterior.

Foto tomada en Manizales, Avenida Santander.

Respuesta de Papá Noel

Estimado Federico Jaramillo Paz, recibí con sorpresa tu carta hace dos días, dado que apenas llegué de mi periplo por el mundo para renovar mis visas, cosa que en estos días está difícil, más aún, en tierras venezolanas.

Digo que la recibí con sorpresa, pues en esta época del calendario no suelo recibir epístolas pedigüeñas, con reportes de comportamiento escolar, y menos, adjuntando libreta de calificaciones. Con lo anterior, no estoy afirmando que tu comportamiento al adelantar las peticiones que relacionas de manera clara, sea imprudente, necia o impertinente; pero sugiero que sigas el protocolo que la tradición ha establecido para ello. Quiero realizar algunas notas al pie, acerca de algunas de tus líneas:

  • No me llames Santa Claus, llámame Noel, a secas.
  • No tengo pases para el espectáculo de la Noel, a realizarse en diciembre.
  • La trasparencia que me pides para el Congreso de tu país es un tema irrisorio.
  • Decirte que no conozco a ningún Carlos Gaviria o por lo menos, nunca he recibido carta suya.
  • No puedo quitar el impuesto al patrimonio ni el cuatro por mil.
  • Agilizarle la pensión a tu padre me es un tema imposible.
  • ¿De qué se trata eso de que los LGTB viajen en el último vagón del Metro de tu ciudad? La verdad no entendí tal locura.

Por lo demás, espera mi llegada los días 24 y 25 de diciembre del presente año, no sin antes advertirte que debes adjuntar a tu carta, el certificado del DAS vigente –no es que desconfíe de tu reporte ¿ok?-

Imagen tomada en muro del barrio Manrique, sector conocido como San Blas. Comuna 3 de Medellín.

Se buscan Hombres

  • Se buscan hombres que sepan barrer, planchar y trapear
  • Se buscan hombres que puedan voltear una arepa, cuando la esposa esté ocupada haciendo el chocolate
  • Se buscan hombres que no dejen morados, los rostros de sus esposas
  • Se buscan hombres que no chorreen el sanitario, levanten el bizcocho y vacíen al salir
  • Se buscan hombres que acaricien, mimen y digan teamos

Esténcil pintado en muro de la avenida La Playa. Medellín.

Las paredes son del pueblo

Grafiti en el barrio Aranjuez, afuera del Museo Pedro Nel Gómez.

Me doy permiso, también, de recomendar el blog de mi amiga Gloria Cecilia Estrada, Periodista de la Universidad de Antioquia, quien ha iniciado el blog DESAHOGO. Un blog donde podrás encontrar: cuento, cuento corto, vivencias, viajes o desahogos, simplemente. Los invito a agregarla a sus favoritos y a disfrutar historias sencillas de vidas sencillas y cotidianas.

Grafitis en Aranjuez

Saliendo del Museo Pedro Nel Gómez, pueden observar ustedes, otra exposición muralista de un autor que desconozco y cuya obra conocí de manera fortuita, mientras buscaba una arepa para comer.

¿Una arepa? Sí. Salí de dar mi pasadita por el museo y me dispuse a conocer los alrededores para robarme algunos colores con mi cámara, pero el hambre también llamaba mi atención.

Tres cuadras de distancia fueron suficientes para encontrarme un puesto de arepas, que fueron la bendición de mi estómago y que comí con urgencia manifiesta. ¿A cómo las arepas? A doscientos. ¿Y con mantequilla? Doscientos cincuenta. Póngame a tostar una, con mantequilla.

Mi bolsillo no acogía más que 950 pesos colombianos, y tarjetas en un puesto de esos, no sirven. Algo le faltaba al buche, y era el chocolatico batido, calentado al carbón, como las arepas. No me atrevía a preguntar por el precio, porque depronto se pasaba de 700 que me quedaban, pero la transacción de charlas y sonrisas me hicieron el feliz de un chocolate caliente. De todas maneras, antes de marcharme, le deje los 700 pesos en el bolsillo de la señora.

¡Oigan, no saben ustedes a lo que me supo esa arepa del cielo, a esa hora que ya rayaba con la del almuerzo!

Imágenes tomadas en el barrio Aranjuez de Medellín. ¿Qué carga la burra del arriero?

Contra el desplazamiento y el secuestro pintan en la 1

Músicas industriales suenan y retumban en corazones adormecidos. Gritos de juventud que claman libertad y no consumismo. Miradas que ruegan que los tengan en cuenta. Sonrisas aplacadas por el peso del olvido. Llantos infantiles que se hacen más estridentes. Pitos de buses que descienden del barrio endemoniados. Maaaaasamooooorraaaa, aguacate madurooooooo.

Ropas teñidas de rojo cuelgan de alambres arriba en la terraza. El chocolate es calentado esperando la parva*. En la tienda se deben 24.900 pesos. Jairo no ha dado lo del mes ni lo del colegio del niño. Dos tiros suenan, deben ser en la esquina de abajo. Mataron al Ñato. Llueve y dos casas más se cayeron en ese peladero de allí. Se arreeeegla la ollaaaaa presiónnnn se arregla.

Festival de jip jop, la grabadora rebobina el caset martillado del Negro. Doña Paila, eme un cuarto e salchichón y una manzana. Usted me debe ya cinco mil jovencito. La cucha se los paga Oña Paila, no se preocupe. Chirrean las llantas de un bus, casi atropella a Mireya. Entre la ropa que va llover. Una cometa se enredó en la primaria. Llegaron más desplazados que maricada, ya no cabemos. Alguien sabe dónde es el gobierno. Tierra e capote musssggoooo.

Una mañana de sonidos en la 1. Imágenes de murales tomados en el Parque Biblioteca España, barrio Santo Domingo. Salida de campo de la materia Color, Tecnología en Diseño Gráfico. Uniremington.

Parva: Pan, tostada, calado y demás delicias hechas con harina de trigo. Panadería.

Ya no están los que se fueron

Quedaron las instancias, los fantasmas, las sombras, los rezagos. Quedaron los aromas y las negras impresiones, las virtuales divisiones, la cocina y el gato barato. De vez en cuando se escucha vaciar el hinodoro y el gritar de un chocolate listo.

Ya no están y el piso está sin trapear, el brillo de la baldosa desapareció y las paredes al parecer están ocultas, no las veo, no veo en ellas los cuadros colgados. Ellos no están, no están los que se fueron redundo yo.

Antigua casa demolida e intervenida por artistas en la Avenida Oriental dirección oriente, occidente.

Las marchas como los “rialitis” se van quemando

Le escuche a alguien que deberían hacerse cada vez, cosas distintas a una marcha para que no pierdan vigencia, llamen la atención, convoquen gente y hagan efecto.

Pues la marcha contra las Farc fue deslumbrante o espectacular, la segunda contra los Paras medio lleno 2 calles de San Juan y la última tuvo que realizarse en el patio de la Alpujarra pues ni la llenó.

Y después de marchar… ¿Qué hacemos? – ¿Qué nos inventamos?

Día de la tierra

  • Día propicio para echarle tierra e capote a las matas de su casa
  • Día para sacar todo el tierrero de debajo de su cama o de la cama de las visitas
  • Día para cuidar los gusanos de tierra de su matera o su jardín
  • Día para echarle una limpiadita a los tapetes de su carro
  • Día para lavar los tenis que nunca lava y quitarles el tierrero
  • Día para comenzar a cambiar los bombillos por ahorradores

Grafiti en la Frontera entre Medellín y Envigado.